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Sinceramente, los Oscars (y cualquier festival por extensión) me importan bien poco. Por mí pueden premiar a Charlize Theron por pasarse dos horas haciendo muecas en una pantalla después de haber engordado 300 kilos (sospecho que le cayó por esa razón).

Pero como las injusticias escuecen incluso a los que nos importa un pimiento el tema, creo que tendré que arreglar lo que otros (guiados por una presumible homofobia) estropearon…

Les propongo que viajen en el tiempo hasta el 5 de marzo del presente año, e imaginen a Jack abriendo un sobre…

And the Oscar goes to… 

Claro que sí. Ya lo insinuó el padre de Chris (“Buscate la vida”) al ver a su hijo interpretar la obra “Animales sobre hielo”…

Trasladado al río patrio, basta con ver la aborregada cara de circunstancias de los actores de “Aquí no hay quien viva” al intentar vender el último disco del cantante melódico de turno. O escuchar los berridos de los comentaristas de La Sexta al cantar el gol decisivo que le valió la victoria a Lutecia sobre la Cochinchina.

Si el plan no les apetece (comprensible), echen un vistazo a los terribles problemas que el pobre Dawson debe afrontar para medrar en su dura vida.  

Ah… Y no lo olviden, entre hilos musicales ascensor style, poses soyrebeldeporqueelmundomehizoasin, ojitos de tristeza para nada fingida y convincentes encontronazos intergeneracionales, sale Michelle Williams en todo su esplendor y morbazo, el motivo de que viese la docena de capítulos que conseguí completar.

¿Quién la convenció de que era una buena idea aparecer en semejante despropósito? Tal vez Kevin Williamson?… Tal vez el mismísimo señor de las tinieblas?… Tal vez son la misma persona?

  

A la salida del funeral de Phillippe Costeau, su padre Jacques, fue abordado por un niño armado con papel y un bolígrafo en busca de la firma del mítico Comandante.

El viejo marino se derrumbó entonces, miró a su otro hijo, Jean-Michel y le dijo: “¿Es esto lo que soy para ellos?… ¿Un garabato en un papel?”.

Y no sé porqué me vino a la memoria esta historia viendo “Academia Rushmore”… Bueno, sí… “Life Acuatic”, claro.

 

No sé si conocen a Max Fisher…

Fundador del club de cometas. Miembro de la sociedad de apicultores. Suplente del equipo de lucha. Redactor del “Yankee Review”. Presidente del club de francés. Representante de Rusia en la ONU. Vicepresidente de la sociedad numismática. Capitán del equipo de debate. Director del equipo de lacrosse. Presidente de la sociedad de caligrafía. Fundador del la sociedad de astronomía. Capitán del equipo de esgrima. Miembro del equipo de decathlon. Director del segundo coro. Fundador del club de balón prisionero. Cinturón amarillo de Kung Fu. Fundador del equipo de tiro al plato. Fundador del Yankee Racer. Director del club de actores “Max Fisher”. Piloto con 4’5 horas de vuelo del club Piper y autor teatral de éxito.

Odioso, ¿verdad?… Pues se equivocan.

Es además, un adolescente enamorado de una mujer fascinante, tutor de niños con madres macizas, amigo de millonario en crisis precursor de otro que acabó en un hotel de Tokyo, creador compulsivo de listas, huerfano de madre e hijo de peluquero. 

Si no le conocen, deberían… No se arrepentirán.

Dijo Luis Buñuel en una ocasión, que le bastaba con ver diez minutos de una película americana para saber su desenlace y final. Claro que dijo esto desde el rencor más agrio tras ver truncada su presumible carrera Hollywoodiense por un malentendido.

Lo que no sabía entonces el viejo cascarrabias aragonés, es que su formula definiría a la perfección al cine de acción que estaba por venir…

Me cae bien Tom Cruise, de verdad. Debo de ser una de las pocas personas que admira su trabajo en la pantalla (la mayoría prefiere hablar o criticar su trabajo en las camas preñando a vírgenes, si es que alguien se cree que Katie lo era, o su faceta de evangelizador cienciólogo). Le soporto incluso cuando se le va la pinza y empieza a creerse Paul Newman en pleno extasis Stanislavski.

Pero todo tiene un límite. Y  es “Misión Imposible III”. JJ Abrams con seguridad ignora el significado de ese palabro. Bomba por aquí, granada por allá, inyecciones milagrosas y un Macguffin (lo más cachondo de la película) que pasa de mano en mano aunque sepamos que acabará en las del tipo bajito.

Tanto vaivén para que todo acabe igual que siempre… Frase apocaliptica del malo cabrón habilmente respondida irónicamente por el heroe machacadoperosinunacicatrizquelemarqueparasiempre. Y luego quéjense, si ya sabían lo que iban a ver…

El cine de acción se mueve bajo tres premisas básicas de las que no puede escapar. Partiendo de esa base, la misión del director es la de hacer olvidar al espectador que todo será igual que siempre, que acabará igual que siempre.

Y de vez en cuando aparece un tipo competente que lo consigue. Renny Harlin, John McTiernan, John Woo, Andrew Davis… Algunas de las películas dirigidas por esta cuadrilla son ejemplares.

Pero por alguna razón todos han desaparecido del mapa dejándo paso a una recua de videocliperos seguidores de Tony Scott, tan habiles con una cámara como Freddy Krueger con una máquina de escribir.

Y me dormí… Entre bombazo y bombazo sin sentido se escaparon un par de cabezadas y una docena de bostezos de puro hastío.

En fin, Tommy… Siempre nos quedará “Magnolia”… (y “Top Gun”… puaf puaf).

MÁS ESTÚPIDOS JUEGOS

Uno más… Esta vez se trata del “FACEANALYZER”… que no, no se trata de un pornojuego de palabras. Es aún peor. Un siglo después de que la frenología fuese tildada de patraña, estos tipos pretenden revivir a su prima hermana, haciendonos creer (con explicaciones pseudocientíficas incluídas) que pueden descifrar personalidades a través de sus rasgos físicos.

Y como no… Para darle un toque lúdico a la tontería, también te inventan parecido con un famoso…

And voilà…

 

Sí. El tipo con la franja en los ojos no anuncia productos antihemorroides… no. Soy yo. Agradezcanme el haberles librado de la contemplación de mi feo careto recién levantado… Y disfruten de mi yo más intimo diseccionado…

Para empezar… Resulta que soy del tipo Beta Académico (Buen comienzo… ). Inteligencia media. Que toma riesgos medios-bajos. Ambición tirando a alta (Lo han clavao… El principal reproche que siempre sufro es el contrario). No soy gay, ni tengo palabra, ni soy demasiado cortés (vaya novedad). Ya quisiera yo tener esos ingresos al año. Soy un tipo sociable (Juas Juas Juas) y mi nivel de promiscuidad es bajo…. 3.3 ( 3… casualmente el número de relaciones estables que he tenído en mi vida – aquí han acertado, para mi desgracia… Quién fuese Wilt Chamberlain).

Pero lo mejor queda para el final: ¿A quién me parezco?… Pues Al Pacino… Evidente.

En fin… Un “estudio” que comienza con una estadistica que establece mi raza en un 95 % eastern europe (eslavo… digo yo) y un 5 % anglosajón… tenía que terminar por relacionarme con un italiano.

Para quién disponga de 15 minutos que despilfarrar, he aquí la dirección:

http://www.faceanalyzer.com/

Pues no se vayan todavía… aún hay más…

Ocurrió que en la larga madrugada de San Juan, mientras otros saltaban hogueras y yo revisionaba “Yakuza”, un atento tipo israelí se dedicó a enviarme un mail asegurandome haber mejorado “sustancialmente” los resultados de su programa de analisis facial. Lo dicho… En los comienzos de mi viejo blog, di con esta page y decidí comentarla a pesar de los frustantes resultados que obtuve. Y es que resulté ser un cruce clon de Mr. Bean y Juan Manuel Fangio.

Como nadie me visitaba entonces (más o menos como siempre, norma de la casa), tan sólo la señorita Ice llegó a (casi) conocer ese despropósito de página.

Pero ésta cayó antes de que nadie puediese verla. Así que me di de alta en su lista de correo esperando el momento de la resurrección y así poder pasarla nuevamente.

La page volvió, e innecesariamente Miss Ice intentó promocionar mi page en su muy concurrida casa (con escaso éxito, of course). Y el disparate se olvidó hasta la madrugada mágica.

Pues bien… Les presento los nuevos resultados obtenidos con empírica eficacia usando la misma fotou que usé la primera vez…

 

Sí, sí… Ya sé… La foto es cutre del copón… Es la del carnet, qué esperaban. La única que tenía a mano en ese momento.

Qué puedo decir… Keanu Reeves, Joaquin Phoenix, Billy Idol, Emilio Estevez, Zhang Ziyi…

Creo que el trasto este ya funciona :p

http://www.myheritage.com/FP/Company/tryFaceRecognition.php

Todo lo que ven en la foto de abajo, son entradas de cine…

Desde pequeño tengo la costumbre de guardar la entrada de cada película que veo, añadiendo en el reverso la fecha, el título y un breve comentario que sirva para recordarme tanto las sensaciones que me produjo la película, como cualquier otra cosa que ocurrió durante la proyección.

Y es que en las cerca de mil películas que he visto en salas, me ha pasado de todo… He asistido a peleas. Me han metido mano y he metido mano. Un anónimo pajillero nos informó a todos los que allí estabamos a grito pelao de su extasis manual gracias a las potentes tetas de Erika Eleniak durante la proyección de “Chasers”. He sufrido cientos de veces a los domingeros palomiteros. He visto películas completamente solo en la sala (“Sky Captain y el mundo del mañana”… la madrugada del 5 de enero del pasado año). He presenciado abucheos, abandonos en masa, aplausos a destiempo, risas flojas incontenibles. Conocí a mi segunda novia durante la proyección de “El abogado del diablo” con Don Johnson pavoneandose al fondo. Me robaron en plena sesión. Tuve que ver “Ed TV” con un tipo con aspecto de psicótico delante mío, quien no cesó de mirarme de reojo durante toda la película. Mi hermano y yo vimos “La pasión de China Blue” a las cuatro de la tarde en un cine de la periferia, rodeados de los (autenticos) pacientes de un psiquiátrico que repetían compulsivamente cada línea de diálogo que escuchaban. Fui objeto de excesivos cuídados por parte de los acomodadores al ver “Sin City” con muletas el pasado verano. Vi “The Crow 2” completamente empapado a causa de una tromba súbita de agua que me alcanzó poco antes de llegar al cine… lo que terminó provocandome una neumonía que casi acaba conmigo. Asistí a una surrealista sesión de “Mystic River” en el CineCitte de Getafe, en la que la corriente eléctrica se desvaneició no menos de cuatro veces…. siendo amenizados los tiempos muertos por una empleada que nos hacía resumenes de lo que había ocurrido hasta entonces… En fin, hay mucho más. Pero creo que la más extraña y entrañable situación fue esta…  

Sucedió antes de comenzar la proyección del magnifico debut de Alan Rickman como director en “The Winter Guest”…. Eramos cinco personas, aquel gélido día de febrero. Tres chicos, dos chicas… Sólo dos habían ido juntos, el resto nos habíamos sentado dispersos en aquella enorme sala… De repente, el tipo que estaba más adelantado se levantó y dijo: “Escuchad… ya que somos tan pocos y hace tanto frío… ¿Por qué no nos sentamos todos juntos?”.

Y así lo hicimos… Es más, al salir, noche cerrada ya, tomamos café, los cinco, mientras discutíamos sobre la peli… Estuvo bien. Incluso nos intercambiamos los teléfonos…

Nunca volvímos a vernos.

Algunos años atrás, mientras estudiaba en una universidad de cuyo nombre no me apetece acordarme, otro tipo y yo dedicamos muchas horas a un trabajo que terminó por absorverme.

Se trataba de una estudio sobre la postguerra en Alemania tras la gran tragedia que supuso la II guerra mundial…

Entre los datos que recopilamos, encontramos algunos estremecedores… Entre dos y cuatro millones de mujeres alemanas fueron violadas por soldados y personal aliado. Alrededor de 300.000 desaparecieron. El número de hombres muertos en juicios sumarisimos (ilegales, vamos) es indeterminado, se sospecha que supera el medio millón de muertos. Todo ese daño, inflingido por los buenos de esta historia. Los hombres que liberaron al mundo del yugo nazi.

Cuando comenté esto con otros compañeros de facultad, me sorprendió su indiferencia ante la masacre. Aún recuerdo algunos de aquellos comentarios tipo “Venganza o justicia”.

El compañero que antes les citaba, es ahora amigo. Él, junto a otro amigo y yo, aprovechamos el penultimo finde de libertad no deseada, para ver “Hard Candy”.

Y casi no la pillamos. Un sólo pase, y en la ciudad marrón nada menos. Siete personas en la sala, que a los cinco minutos fueron cinco tras la deserción de una despistada pareja. Y una historia tremebunda con dilema moral incluido.

Hay crímenes que no pueden ser perdonados. No hay tiempo ni dinero que reemplacen una vida.

No pueden ser perdonados, sí, pero ¿se debe o no de hacer?.

La mejor manera de no ensuciarse la manos resolviendo un problema es provocar que éste se solucione a sí mismo. Pero, ¿es Hayley una heroína o una criminal equiparable al degenerado al que elimina?

Supongo que la implicación emocional es lo único que te separa del otro lado de la línea.

"Marla's philosophy of life is that she might die at any moment. The tragedy, she said, was that she didn't"

Tarde o temprano deberás enfrentarte a tu pasado. Y puede que el precio a pagar sea demasiado alto.

Ahora, cuando Harry Kilmer pensaba que el resto de su vida se limitaría a beber cerveza frente a un televisor para quemar horas que no sabría en qué emplear.

Ha pasado tanto tiempo… pero ella se mantiene intacta. Tal vez no fue necesario el cruzarse palabras vacías, sus miradas contaban lo que sus bocas no se atrevían a decir.

Y ahora que lo piensa, a Harry le gustaría estar tragando cerveza frente a ese televisor. No tanto por las katanas que silvan a su costado como por los callejones vacíos en los que se detuvo a respirar tras pasar cinco minutos junto a ella.

El abatimiento, el honor, la amistad, el sentimiento de culpa, un dedo cercenado y la yakuza. Supongo que eso era todo.

Acaba de amanecer en el infierno…

El infierno existe, se llama Lille… Su invierno gris y terrible, sus deprimentes barrios obreros, sus fábricas monstruosas que circundan la ciudad como gárgolas que la protegen de la luz.

Una chica, casi una niña, intenta vender sin demasiado éxito falsas postales fabricadas por ella misma. Ella es Julie, que encuentra en uno más de sus trabajos precarios a Marie, tan perdida como ella sólo que más quebrada, más rota.

Marie vive "de prestado" en la casa de una moribunda pero le da igual, esto no le altera, ya apenas puede sentir. Julie le trae no solo aliento, también amor, amor cómplice y fraternal, tanto que parece renacer de entre la bruma. 

Julie no conoció a su padre, Marie recibió zarpazos en lugar de caricias. Los Ángeles también sueñan, sueñan con padres que les abracen y con cielos azules, pero en Lille el cielo siempre es gris.

Después de entregarse a patanes y a trabajos basura, Marie cree encontrar su paraíso, pero es tan quebradizo como el hielo… Julie también encuentra el suyo, tan doloroso o más aún: el diario de Sandrine la niña en coma antigua habitante de la casa.

En su búsqueda, serán conducidas al estado más puro del dolor, a la deserción de Marie y finalmente a la rendición. Los Ángeles sueñan con ser humanos, sueñan con amar, vivir y morir como ellos y a veces terminan ganando la partida. 

Con la mirada ausente, Julie, sentada, observa el escenario de su nuevo empleo. Mira a sus compañeras. Todas sentadas… todas con la mirada ausente… todas alguna vez fueron Ángeles…