Los juegos mentales de Kubrick eran bien conocidos entre la profesión. Dicen que durante los rodajes gustaba de medirse especialmente con sus actores, si bien no le hacía ascos a cualquier otro miembro del equipo.

Para ilustrar su caracter les cuento esta anecdota que tal vez no conozcan…

Ocurrió durante el rodaje de "Espartaco". El director de fotografía de la cinta, contratado personalmente por Kirk Douglas, fue Russell Metty, reputado artesano con más de veinte años de experiencia en los que fotografió películas como "El Extraño" y "Sed de Mal" de Wells, o "La fiera de mi niña" de Hawks.

La antipatía entre Metty y Kubrick nació en el momento de ser presentados tras incorporarse éste al rodaje que iniciara Tony Mann. Esa antipatía creció al mismo ritmo con que se desarrollaba el rodaje, hasta el punto en el que Kubrick terminó por boicotear el trabajo de Russ Metty con exigencias en ocasiones quiméricas.

El punto de ebullición de su enfrentamiento llegó durante el rodaje de una escena con Herbert Lom y Kirk Douglas, en la que el pirata cilicio que intrepretaba el primero, negociaba a un acuerdo con el esclavo liberto en una especie de tienda de campaña pobremente iluminada… Al finalizar una de las tomas, Kubrick miró por el visor de la cámara y le dijo a Metty "No veo las caras de los actores".

Enfurecido, Metty le dio una patada a uno pequeño foco que se encontraba junto a su silla… Éste rodó hasta entrar en plano, tras lo cual el viejo cameraman espetó, "¿Hay ahora luz suficiente?"… A lo que Kubrick contestó con su habitual frialdad, "No, Ahora hay demasiada…".

Tras este incidente, Russ Metty se citó con Ed Muhl (productor), para presentarle su dimisión… "No puedes despedirte. Estás bajo contrato" -contestó Muhl-, a lo que Metty replicó, "Entonces, que me dejen hacer mi trabajo".

Muhl concertó entonces un encuentro entre el director y el fotógrafo tratándo de llegar a un punto de conciliación… Y encontrandose con esta declaración de intenciones por parte del genio pirado: "Que haga su trabajo… sentándose en su silla y callándose. Yo fotografiaré la película".

Desde aquel día Metty no hizo nada. Stanley decía al equipo lo que debía hacer, ellos miraban a Metty y él asentía.

Stanley iluminó la película… y Metty se llevó un Oscar.

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