Hay cerca de Madrid, una plaza de toros en la que no mueren toros (… al menos, no demasiados), pero mueren tipos que confunden pastillas con paraísos que carecen de horarios y olores putridos.En uno de las dos docenas de locales que se apostan en sus costados, conocí este fin de semana a un tipo hiperactivo que jura haber visto dioses y diablos sin haberse movido de aquel agujero torpemente decorado con caña de bambú y ojos de buey cegados.

El ruído atronador me impidió escuchar con suficiente atención esta tonta historia que tal vez les interese…

Allá va…

El tipo hiperactivo dice conocer a alguien que conoce a alguien (lo cual convierte esta historia anecdótica en pura fantasía) relacionado con el miembro de un grupo de rock español (Los Ilegales… tal vez). Éste le contó cómo durante una gira subvencionada por los States, acabaron tocándo en una pequeña sala de Miami… Tras el concierto fueron invitados a uno de los locales de moda de aquella época (finales de los noventa)… Allí se encontraron con Tricky, conocído músico inglés, para algunos tan extravagante como genial. Tras las copas de rigor y en vista del buen rollo generado, éste les invitó a la mesa que Rick James compartía con todo una harem arcoiris de chicas esculturales… Y si Tricky soporta fama de salvaje, Rick James supuso la materialización de los sueños de todo aspirante a estrella de rock… Mujeriego, alcoholico, drogadicto, pendenciero… Su ficha policial incluía sordidos épisodios de raptos y violaciones cometidos junto a su esposa. Ya saben, todo aquello que cometído por cualquier mortal supondría su estigmatización perpetua… Todo aquello que no debe faltar del curriculum de toda estrella de rock que se precie de serlo.

Mediada la madrugada la situación acabó del único modo posible… en la playa privada de la parte trasera del local. Y allí fueron, Rick James, Tricky, sus respectivos séquitos y los rockeros hispanos tras recibir éstos el prestamo de algunas de las grupies del harem multicolor. Y allí acabaron todos, dándole bajo la luz de la luna de Miami…

…Finalmente, a la pregunta del amigo del tipo hiperactivo de lo emocionante que debió ser el tirarse a una modelo digna de portada de revista y a quien morbosamente apenas conocía… el rockero español contestó algo así: "No lo sé, en lo único que podía pensar era en que tenía el culo de Rick James a dos palmos de mi cara".

Eran casi las tres de la mañana cuando salímos de allí… Fue el tercer sábado consecutívo en el que llovió. Al amigo que me acompañaba se le volteó el paraguas y terminamos corriendo hacia el coche aunque la lluvia apenas mojaba, hacía demasiado viento para que lo hiciese.

(Publicado originalmente en mi blog personal hace algún tiempo…) 

Anuncios