Sinceramente, los Oscars (y cualquier festival por extensión) me importan bien poco. Por mí pueden premiar a Charlize Theron por pasarse dos horas haciendo muecas en una pantalla después de haber engordado 300 kilos (sospecho que le cayó por esa razón).

Pero como las injusticias escuecen incluso a los que nos importa un pimiento el tema, creo que tendré que arreglar lo que otros (guiados por una presumible homofobia) estropearon…

Les propongo que viajen en el tiempo hasta el 5 de marzo del presente año, e imaginen a Jack abriendo un sobre…

And the Oscar goes to… 

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