Ya conocen las historia. Elia Kazan recibe el Oscar honorifico a toda una larga y brillante carrera… y gran parte de los asistentes a la gala deciden ignorarle (cuando no abuchearle) en el momento de su recepción.

Qué quieren que les diga… El eterno dilema del hombre y el artísta. Por el artísta, me habría reventado las manos aplaudiendo… Por el hombre, habría guardado un elocuente silencio. Pero, ¿era el hombre o el artísta el premiado aquella noche? ¿pueden separarse esos conceptos?…

La cuestión es compleja.

Tanto que la polemica generada creó rumores como este que les cuento…

Al parecer, un minúsculo grupo de seguidores de Bertolt Brecht, decidieron protestar a su manera contra la concesión de tan prestigioso premio al tipo que delató al dramaturgo de origen alemán. Bien es cierto que ya había sido delatado por al menos dos personas cuando lo hizo Kazan, lo que no aplacó la ira del grupo en cuestión quienes decidieron plasmarla en forma de carta protesta que tratarían de entregar en mano al malvado director.

Huelga decir que no lo consiguieron. Pero si que lograron sus cinco minutos de fama al leer el contenido de la famosa carta a los chicos de la prensa allí congregados (que imagino no serían muchos).

El contenido se componía de las previsibles puyas a Kazan seguidas del famoso poema escrito medio siglo antes por Brecht que a buen seguro conocen…

“… primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.

Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.

Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.

Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante.

Luego vinieron por mi pero, para entonces, ya no quedaba nadie a quien decir nada… “

Curiosamente no hace mucho se acusó de Brecht de haber plagiado este poema. Aunque esa es otra historia…

Volviendo a Kazan… Imagino que no debió de afectarle demasiado esta carta. Probablemente ni siquiera llegó a saber que existió. Probablemente, como la mayor parte de los rumores, nunca existió…

Lo que es seguro es que aquella noche recibió su premio… y que a juzgar por la cara de Marty (quien junto a Bobby de Niro le sirvió de apoyo/escudo) en pose style “la que está cayendo”, el aluvión debió ser mayor de lo que se intuía por televisión.

Por si les interesa, les diré que yo sí que habría aplaudido. En pie, por supuesto.

Habría aplaudido al tipo que dirigió “Un tranvía llamado deseo”, “Baby Doll”, “La ley del silencio” o “Al este del Edén”.

El hombre no me interesa… Dejó de hacerlo cuando llevado por el miedo, decidió traicionar a sus compañeros.

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