John Huston acababa de cumplir 19 años cuando su padre, Walter, le llenó los bolsillos con dinero suficiente para sobrevivir una pequeña temporada y le dijo: “Ahora sal ahí fuera y encuentra tu camino”.

Su camino lo encontró en Mexico. Lugar del que se enamoró y en dónde se convirtió en experto jinete, lo que le llevó a alistarse, como Stroheim, en el cuerpo de caballería del ejercito mexicano.

No se sabe si llegó a participar en la revolución mexicana, junto a las tropas villistas, pero lo que sí se sabe es la afición que desarrolló mientras duró su periplo al sur del río Grande.

Adivinen:

– ¿Se aficionó a los gallos de pelea, llegando a ser propietario de varios campeones?

– ¿Intentó convertirse en torero?

– ¿Agotó las existencias de tequila del país?

– ¿Participó en cientos de “partidas” de ruleta rusa?

Lo cierto es que tres años más tarde regresó a los Estados Unidos convertido en el hombre que, además de filmar media docena de obras maestras, provocó que gente tan dispar como la citada abajo, le describieran así:

MARILYN MONROE: “Estoy loca por este hombre. No entiendo que todas las mujeres que se le acerquen no se enamoren de él”

TRUMAN CAPOTE: “John es el último romántico. Tal vez sea el único que haya conocido”

ROBERT BENAYOUN: “John Huston perfila sobre su obra una gran sombra desgarbada, reagrupa a su alrededor pléyades de prestigiosos comparsas, desencadena en tres minutos los vientos de Nevada, la espuma del Zambeze, la exuberancia del Caribe… Posee el especial don de cristalizar el acontecimiento, de transformar un sencillo episodio de rodaje en un capítulo fabuloso, a veces mitológico… Lo intentaría todo por retar al diablo en el infierno y vencerle allí, en su propio terreno. Aún a sabiendas de que no podría ganar”

JAMES AGEE: “La hormiga, como todo el mundo sabe, es un modelo de civismo. Su ojo permanece eternamente fijo en la meta que siempre se ha propuesto: la seguridad y el éxito. La cigarra es todo lo contrario: una enamorada del jazz, una hedonista que baila en las primaveras… Y pasando el estío acaba en la miseria. John, es la gran cigarra del mundo occidental. John posee en abundancia la mayor parte de las cualidades humanas que faltan a los hombres de talento. Es magnánimo, desinteresado, es noble y generoso. Y ante todo… no tiene miedo. No tiene nada que perder salvo su propia piel, pero eso a Huston no le preocupa”

ORSON WELLES: “La obra de John no es ni remotamente tan interesante como su propia vida”

GEORGE C. SCOTT: “Es un farsante adorable. Sin darte cuenta ya estás perdidamente atrapado por su magnetismo. Pero él no le pertenece a nadie, es ese el problema… Nunca se queda en el mismo lugar el tiempo suficiente para llegar a odiarle”

FRANCOIS TRUFFAUT: “En realidad, forma parte de esos tipos que, como se les da mal la puesta en escena, simulan preferir la vida”

Todo eso… y mucho más. Pero mejor que sean sus películas quienes hablen por él.

Por cierto, la respuesta a la pregunta de arriba es… click here

PD: Hace tiempo (pobre memoria la mía, excuses), le prometí al Sr. Horror, mostrarle una prueba de mi amor por “The Misfits”…Aquí está…

Chincheteadas (como diría mi hermana pequeña) en una muy conocida sala capitalina, fueron a terminar en mi armario.

Qué vida esta…

  

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