Aunque llegué tarde al mercado del vinilo (cuestión de edad),  aún tuve tiempo de sumergirme en el fascinante mundo de los surcos rasgados con la compra de alrededor de 100 discos.

No busquen homogeneidad en este almanaque. Empecé a comprar mediados los ochenta y dejé de hacerlo ocho o nueve años más tarde, cubriendo el periodo de mi adolescencia temprana, la tardía y la entrada en la veintena. Por ello, los vaivenes estilísticos son mareantes… y en algunos casos, inexplicables incluso para mí mismo. Aún más vistos hoy, con la perspectiva del tiempo.

RAREZAS

WILSON PHILLIPS en Español…

Escuchar a las desigualadas hijas de Brian Wilson y a la preciosa de John y Michelle Phillips cantar en castellano no tiene precio, de veras que no. Creo que tendré en mi cabeza, forever and ever, ese “To busca otrou amor”, solo superado por “Mi sueno siwe vivou”…

Trato de escucharlo siempre que puedo. No vean cómo levanta la moral.

Raru, raru de verdad…

WOODSTOCK

Comprado en London por mi hermana mayor, fabricado en Alemania con licencia de la americana Atlantic Records y comercializado por una empresa francesa, no podía terminar en otro lugar que en la estantería de un tipo de Madrid que ni siquiera había nacido cuando se celebró el mítico macro-concierto. Y luego dicen que la globalización es algo nuevo…

Forma parte de la primera remesa del disco editada en Europa, así que olvídense de pedirmelo prestado…

SUZANNE VEGA (Days of Open Hand)

Edición limitada de 500 ejemplares editada por… ejem, ejem… Los 40 (adelante, apedreenme) y marcado con el dígito 382.

Puede que sea el peor disco de Suzanne Vega. Apagado, sin fuelle, como si la magia de sus primeros dos trabajos se hubiese diluído de sopetón.

Sus comentarios exclusivos previos a cada canción lo convierten en pieza de coleccionista, aunque el tener el anagráma de la tristemente famosa radio-fórmula en su costado, le resta valor…

PHOEBE CATES – PARADISE

La canción es pegadiza, la película imprescidible y ella… probablemente la mujer más hermosa que he visto en una pantalla de cine… Para colmo, está felizmente desposada con uno de mis más sólidos ídolos, Kevin Kline.

Canta ella, lo hace con sorprendente solvencia, pero sin las imagenes de sus duchas en pleno desierto el efecto causado no es el mismo.

Rareza en grado sumo.

KEITH CARRADINE – I’M EASY

Fabulosa canción, parte de la banda sonora original de “Nashville” de lo mejor que dirigió Altman, la carpeta del disco ya se ocupa de recordarnos que ganó el Oscar a la mejor canción del año.

El hermano de David cantó profesionalmente y se nota. Su vibrante interpretación, sin aspavientos innecesarios, llega a emocionar… más al ser acompañado por el entrañable zum zum de la aguja sobre el vinilo. Pura solera.

Raro de narices, según me cuenta un amigo más puesto que yo en este mundillo.

(lo peor está por llegar…)

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