Cuando a George Harrison le atormentaban los altibajos derivados de su personalidad bipolar, él estaba allí para servirle de consuelo

Cuando Paul McCartney precisaba de cariñitos que le recordasen lo realmente bueno que era, él estaba allí para hacerlo

Si John Lennon necesitaba que alguien le bajase los humos y le devolviese a la tierra, era él quien lo hacía 

Sin embargo, cuando Ringo se encontraba mal, no parecía importarle a nadie. Así pues, durante la interminable estancia en la India de los tipos de Liverpool, abducidos por el yogi Maharishi Mahesh, tomó la decisión de abandonar el grupo y así se lo comunicó a sus compañeros. Les dijo que no se sentía importante. Que no era parte del grupo, sino el tipo que llegó tarde para sustituir a otro más torpe…

Después produjo y protagonizó cine (Oh, Dios, que buenos ratos me ha proporcionado “Cavernicola”). Lanzó sus propios discos con escaso éxito. Fue reclamado por sus compañeros para cubrir espacios en festivales (Bangladesh), hacer apariciones en vídeos (“So Bad”), colaborar en discos…

También se casó (en segundas nupcias) con una de las mujeres más hermosas que se han paseado por una pantalla, Barbara Bach. Cuyo talento interpretativo era inversamente proporcional a su belleza. Treinta años después, aún siguen juntos, lo que no deja de ser un milagro.

Fue parodiado, humillado, ensalzado… Matt Groening le convirtió en objeto de deseo de Marge Simpson. Hoy, es uno de los dos Beattles que aún pueden contarlo. Sin embargo, sigue siendo el tipo feo que tocaba la batería. Aquel al que sus compañeros componían una canción en cada uno de los albunes que editaron, más como muestra de respeto que por la lástima que algunos sugieren.

… Y la prueba de ello fue lo que siguió a su declaración de intenciones de abandonar la banda.

Aquella noche, sus tres compañeros se reunieron con él en su habitación. Y fue la voz John la que sonó para decirle: “¿No te das cuenta? Tú eres lo que nos une”

Después llegó Yoko y actuó como el mejor de los disolventes. Pero esa es otra historia.

Anuncios