Me saltaré los halagos baratos de las anteriores ediciones de Enlazados para tratar de centrarme en lo esencial por una vez.

Cineahora es una de esos pocos lugares que me hacen cuestionarme la conveniencia de seguir denominando burrosfera a este invento. Al contrario de lo que es habitual (y yo me incluyo en el saco) sus opiniones, con las que no estoy de acuerdo casi nunca, bien es cierto, son lanzadas sin altanería, sin cerrar las vías de entrada a opiniones divergentes. Se agradece, y es por ello por lo que suelo leer sus crónicas con gusto, tratando de emborronarlas lo menos posible con mis comentarios. Cierto que padece del mal de la estrellita puntuadora; Extendida aberración populista que limita la opinión al tiempo que hace crecer los lectores. Algo perdonable desde luego, como espero disculpe este personal e inutil comentario.

Cinéfila e ilustrada, algo no muy habitual en la burrosfera, Liliana regenta un exquisito blog desde Argentina. El empaque que le otorgan sus colaboradores convierte a su página en una referencia obligada dentro de la abundante oferta temática de la red. Mis enormes carencias impiden que comente demasiado. Aún así, leo con frecuencia sus opiniones, las cuales, en no pocas ocasiones, han servido para enriquecer mi propia compresión, sin renunciar a la mía propia, de determinadas cintas.

A Marnie no le hacen falta visitas. Su dinámica y visitada page se lee con agrado y ligereza. Su energía tanto posteadora como visitadora me tienta a preguntarle cuál es su secreto para condensar semejante actividad en tan poco tiempo. Aunque supongo que tal enigma se resume en el entusiasmo por convertir su hogar virtual en la referencia que ya es. Y no digo más, porque apenas la conozco. Mi pereza en lo referente a lo virtual me limita a los veinte o treinta enlaces que guardo en favoritos, rotos ocasionalmente por furtivas visitas a webs en las que raramente volveré a caer. No es este el caso. A su elaborada página le sobran méritos.

Por último, Juan ofrece una visión tan radicalmente distinta de la mía que en ocasiones podrían confundirse. Alguien que coloca un título semejante a su casa virtual, adornándolo con tan sugerente fotografía ya merece ser ojeado con frecuencia. Su blog es personal más que temático. Pero bueno, éste también lo es aunque en ocasiones sepa disimularlo.

Y ya está… No enlazo más. Si alguien cae por aquí buscando serlo para recibir más visitas, además de estar pésimamente informado (nada menos que 27 visitas he recibido hoy. elocuente dato…. y entre ellas la de el ya clásico preñahermanas) debe saber que como decía el gran Cleavon Little en “Sillas de montar calientes”: “Quince es mi límite”… (aunque el contexto al que él se refería tenía un resultado sumamente más gozoso que ver un simple nombre escrito en la esquina de un página web poco transitada).

Por supuesto este bobo gesto no precisa de reciprocidad. Ni tienen porqué enlazar este tugurio, ni deben hacerlo (mal por cineahora que ya he visto que lo ha hecho). Repito, una vez más, que este a este lugar no le queda vida más allá de la primavera. Sería estúpido enlazarlo pues.

No me olvido de mi estimada Carolina, Xavi, NoSurrender y algún alma perdida más, quienes tienen la sana costumbre (que todos deberían seguir) de no publicitar a nadie en sus respectivos blogs. Sepan que les tengo en favoritos, así que tendrán que seguir aguantando mis visitas (casi siempre en silencio, eso sí) por algún tiempo…

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