Y es esa terrible sensación de desasosiego la que transmite “The Brown Bunny”, película maldita entre malditas dirigida por Vincent Gallo.

¿Y quién mejor para hacerlo que él? El tarado que decidió abandonar una prometedora carrera dentro del mainstream más rancio por seguir su propio y tortuoso camino.

Qué fácil es odiar a un bocazas que declara lo mucho que le desagrada el olor que emanan las pelirrojas, al tiempo que las equipara con el olor de los negros “Por eso se atraen tanto mutuamente”. Sus desafortunadas palabras muestran más el perfil de un provocador con tendencias autodestructivas que a un racista. Con sus continuas salidas de tono, Gallo demuestra lo mucho que le encanta fustigarse. Más aun que sean otros quienes lo hagan.

Siempre narcisista, excesivo, egocéntrico… Su “Buffalo ’66” es EXTRAORDINARIA. Así, escrito con mayusculas y en negrita. Y como tal fue recibida por una crítica entregada y deseosa por domar a la bestia. No lo consiguieron. Contra todo y todos sacó adelante “The Brown Bunny”probablemente la mejor y más pura road movie desde “Vanishing Point”. 

En ella, Gallo narra una tormentosa pesadilla no apta para mojigatos ni palomiteros berreantes. Mejor así, porque en “The Brown Bunny” son los angustiosos silencios los que deben taponar los oídos.

Bud, su protagonista, un inestable piloto de carreras desolado por la reciente muerte de su novia, inicia un viaje, que él presiente final, sin mayor objetivo que el de superar el dolor unas horas más, el tiempo suficiente para llevarle a otro lugar en donde pueda recomenzar la cuenta atrás.

La descarnada escena de la gasolinera, la primera con diálogo de la película, muestra al destruido que sin nada que perder también es consciente de que no tiene nada que ganar. Al hombre que se expone por completo a los demás renegando de toda regla de comportamiento social. 

Su desarraigo es demasiado profundo como para ignorar cualquier mínima muestra de calor que le sea ofrecida. Aunque ésta sea fruto de la cortesía más elemental. Su desesperado intento por esquivar la soledad le ha convertido en un ser patético y peligroso a ojos extraños…

Aquí lo dejo. Desgraciadamente los silencios (tan importantes) no se pueden reproducir adecuadamente de forma escrita. Lo lamento, he sido incapaz de extraer la escena del DVD.

Bud: Hola

Dependienta: Buenas

Dependienta: ¿Vienes del circuito?… ¿Has ganado?

Bud: No

Bud: ¿Cuánto es…?

Dependienta: Dos dólares

Dependienta: ¿Vas a volver a correr?

Bud: Me voy a California. Tengo que estar allí el viernes

Dependienta: Ahh… California. Siempre he querido ir a California

Bud: ¿En serio?

Dependienta:

Bud: Es bonito

Dependienta: ¿Sí? Eso imaginaba

Bud: ¿Te llamas Violet?

Dependienta:

Bud: ¿Quién ha hecho el collar?

Dependienta: Yo

Bud: ¿Te gustaría venir conmigo?

Dependienta: Ni siquiera te conozco

Bud: Por favor…

Bud: Por favor…

Bud: Por favor, ven conmigo…

Anuncios