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Lo dicen los estudios científicos: al parecer, el amor tiene caducidad. El séptimo año, lo que los anglosajones definen como the seven year itch, y que dio lugar a la fantástica película de Billy Wilder, toda relación tiende a resquebrajarse, si con suerte no ha ocurrido antes.

Personalmente, interpreto el amor como la necesidad del otro, y de un modo similar parece entenderlo Darren Aronofsky en su vapuleada fábula “The Fountain”.

El director neoyorkino toma como base de su fantasía romántica al doctor Tom Creo (nombre nada casual que forma parte de un continuo flujo de claves no siempre ocultas) y a su esposa Izzi, víctima de una enfermedad terminal que amenaza con llevarsela demasiado pronto. Su encarnizada lucha contra la enfermedad y el reloj terminará convertida en una pugna interior que hará derivar la cinta hacia una especie de vistoso Manual del Buen Budista en un alarde de prepotencia por parte del director.

Es así, y los que han denostado la película (la inmensa mayoría) tienen la razón de su lado. Lo ambicioso y lo pretencioso suelen confundirse, básicamente porque son la misma cosa. Aronofsky es ambicioso, siempre lo fue. Dota a sus películas de complejas estructuras que las alejan de cualquier convencionalismo formal. En esta ocasión, opta por una estructura circular utilizando el anillo de boda de su protagonista como metafórico elemento guía. Así, primero lo extraviará, del mismo modo que perderá a su esposa. Después, su desesperación hará que lo tatue con tinta en su dedo anular, incapaz de aceptar la pérdida de su amada. Finalmente lo reencontrará, una vez haya asimilado que la única muerte es el olvido.

Pero “The Fountain” es mucho más. Es un poema escrito en un espacio intercostal, de modo que los pliegues de la piel puedan ocultarlo de miradas indiscretas. En otras palabras, su poesía (que no prosa, insisto) trasciende hacia lo metafísico, sorteando las barreras de lo tangible para tratar aquello que no puede ser definido.

Lo dogmatico contra lo material. El amor contra la muerte. Todo el metraje está impregnado de muerte. Aparece cuando Tom, apresurado en desvestirse para compartir cama junto a su esposa placidamente dormida, hace una breve pausa para contemplarla… pero ve una cama vacía. Se filtra entre las grietas de la espalda de un siniestro inquisidor que observa complacido el mapa de una nación convertida ahora, por su obra y gracia, en un cementerio. Aparece rodeando los inertes pies de Izzi, en un tejado cubierto de nieve, mientras el objetivo de un telescopio señala hacia un sol muerto.

Fiel a su temerario discurso hasta el final, Aronofsky utilizará aquella agonizante estrella para conducir los últimos pasos de Tom. Para ello le mutará en Tomás, el conquistador español, quien tras sortear mil dificultades, sólo será consciente de su propia naturaleza al hallarse frente al árbol mitológico.

Su conciencia espiritual (tercera pieza de la trinidad), Tommy, confuso viajero errante por un espacio infinito en espera la comprensión final, será el encargado de cerrar el círculo. Pero antes de que Tom e Izzi se conviertan en uno, la película ya habrá sido etiquetada como “alucinación” o “espectacular ida de olla” por sus numerosos detractores. Y tienen razón. Porque amar no puede ser calificado de un modo más certero.

Un sorprendente Hugh Jackman interpreta a Tom y a sus plieges intemporales. Ellen Burstyn pasea su majestuosa presencia brevemente… Y Rachel Weisz recibe la mejor declaración de amor imaginable: el consciente harakiri profesional de un hombre rendido a ella…

Espero que tan profundas heridas puedan sanar. De no ser así, qué hermoso canto del cine…

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Pues sí, eso es lo que marca el contador del kiosko. Lo que en un principio iba a durar dos meses lleva en pie casi un año. Para conmemorar tan aciaga fecha, el día en el que la burrosfera se idiotizó por completo, recuperaré mi sección favorita: Ruegos y Preguntas (Edición Deluxe)…

La fórmula es la de siempre: preguntas tontas respuestas idiotas. En otros palabros, respuestas no solicitadas a preguntas nunca realizadas basadas en las líneas de búsqueda de los internaútas que Google atrajo hasta este páramo. Como siempre dejaré para el final la pregunta estelar, honor que en la última edición recayó en el preñahermanas. Ya que superarle es del todo imposible, para esta ocasión he elegido una que, de paso, me permitirá dar salida a un amoroso posteo originalmente perpetrado para mortificar el día rosa y sus efectos secundarios.

Los textos están recogidos tal y como llegaron. Por una vez, mi analfabetismo no es culpable de los múltiples errores ortográficos…

los bipolares logran ser felices…  Vaya un humorista. Supongo que esto forma parte de uno de esos monólogos tan tan tan divertidos que cuentan en un programa de La Sexta cuyo nombre debería tatuarse en la frente de los que lo perpetran (para identificarles y poder huir de ellos despavoridamente antes de que te cuenten sus divertidas anécdotas cotidianas). 

existe Tristan Réveur… El retorno de un clásico. Cómo decirlo para que lo entiendan… NO.

se puede decir nunca jamás… Pruebe a ver. Si no muere en el intento es que sí.

el amor hacia una mujer mayor funerales… Ni con la piedra roseta sería capaz de descifrar esta frase. Lo siento.

matrimonio roto por una puta brasileña… A qué espera, devuelva la moneda y enrollesé con un puto brasileño.

sirena encontrada en brooklyn… Si le sirve una encontrada junto a la estatua de la libertad, aquí la tiene. Bien podría haberse llamado Brooklyn, pero a los guionistas les gustó más Madison.

tipos de suicidio… Un maratón de películas de Paul Naschy, per example. Eso sí, no le garantizo que la muerte sea indolora.

¿alguien se ha tatuado el tatuaje de Scofiel?… Pues sí. Hay gente pa’ to. Hace tiempo encontré a un tipo propietario de una página en la que detallaba el proceso en primera persona. Siento no recordar la dirección. Busque busque…

alexis valdés mucha mierda… Conste que lo ha dicho el “buscador”. Acertada conjunción de palabras. Nada que añadir.

Paul Newman, cuantos oscar le dieron… Dos. Uno de ellos honorifico; un modo, como otro cualquiera, de dar limosna. ¿A que sí, Marty?

hasñi… Mil doblones de oro a que no es capaz de repetir eso tres veces seguidas. Un nuevo e ignoto palabro para una futura fiesta de mantecados.

test ¿a que famoso te pareces?… Miren por aquí:

http://www.myheritage.com/FP/Company/tryFaceRecognition.php

Por cierto, el tipo israelí dueño del invento volvió a escribirme no hace mucho tiempo jurándome que esta era la versión definitiva de su cuestionable programa. A ver si me da por colgar los decepcionantes resultados un día de estos.

SEXO EN PRIMAVERA… Salvo que sea usted un hivernante oso, igual que en invierno, digo yo…

crítica demonología de Moody… Si le sirve de algo mi opinión: EXTRAORDINARIO libro de cuentos.

RETRATOS MUJERES TRASERO GRANDE… Vaya, un amante de los culos gordos. Pues no tengo ninguna fotou a mano, pero no creo que tenga problemas en encontrar material que satisfaga su inocente desviación.

Jean Seberg pelo corto… Voilà

quiero aumentar mi coeficiente intelectual… Tome Cola-Cao.

antarctica starts here alex… Pues por aquí ando, aún. Si tiene tan mal gusto como para dejarse caer por semejante ciénaga, marque este lugar en favoritos y así no tendrá que rebuscar de mala manera.

FOLLANDO CON MI PADRE RELATO… Busque “Incesto” de Anaïs Nin. Imagino que habrá miles de casos similares de incestuosos orgullosos de serlo. Sobre los otros “incestos”, los forzados, generalmente con niños de por medio, no hablo: el asco me lo impide.

lanzarse al vacio suicidarse… Joder, qué manía con suicidarse. Ande, introduzca los palabros “demasiada jodida belleza” en el buscador de este antro y piense en lo que se pierde. Si aún así mantiene su decisión de lanzarse al vacío, siempre puede probar con el Puenting. Con la ventaja de que en lugar de volar sin motor una vez, podrá hacerlo un número ilimitado de ocasiones.

La boca de la verdad… Bueno, la de abajo no es la de verdad, pero es más cachonda. Nos timó un euro por cabeza en Nochevieja por decirnos que nuestro nuevo año iba a ser una mierda… Y lo peor es que de momento va acertando.

www. puta.con… ¿No se habrá olvidado de algo? Lo digo por el espacio en blanco que sigue a la triple w. ¿Tal vez, hijode…?

caballos teniendo sexo… ¿caballos teniendo sexo? ¿Y por qué no, osos panda pelándosela? Ummm, qué morbo…

gilipollas en antartica… Señor Gilipollas, si no le importa.

atravesar vientre bayoneta… Joder, casi prefiero ver al oso panda dándole.

negros rusos… El único ruso negro que conozco es el cocktail. Mis aficiones etílicas me delatan.

fearless significado palabra castellano… Sin miedo. Como Leónidas frente a un cielo cubierto de flechas persas.

Michael Findlay snuff… Las Snuff movies no son películas, son asesinatos filmados. El nombre procede de la infausta película “Slaughter” dirigida por Michael Findlay (hablando de cretinos) en la que se narra la violentísima historia de una secta de pirados inspirada directamente en Charles Manson y su adorables seguidores. La película, rebautizada con el título “Snuff”, fue remontada añadiendosele un nuevo final en el que se insinuaba que el asesinato de una mujer, conque finalizaba su metraje, era autentico. Todo ello degeneró en lo que vino después. A finales de los setenta, Findlay murió decapitado por un helicóptero en el helipuerto del edificio de la Pan am. Desgraciadamente, no había ninguna cámara inmortalizando aquel instante…

Y en el sub-apartado: ver para creer, una cuestión de pelotas…

Por último, la cuestión estelar:

bodas de famosos…

Husmeando por la red, hace algún tiempo me topé con esta página (quiero creer que sutilmente paródica) en la que se recopilan fotografías de bodorrios de famosos. Entre su delirante contenido podrán encontrar gemas como las que siguen:

¿Se casó Freddy Prince Jr. con Sarah Michelle Gellar? ¿o tal vez lo hizo con… El Joker?

¿Se casaron, Holly Marie Combs y su prominente bombo, con un miembro de la californiana iglesia de Satán? ¿A nadie más le recuerda esto a “La Semilla del Diablo”?

  

¿No es consciente, Shania Twain, de que está casada con el mismísimo… Chewaka?

¿Fue una insolación lo que provocó el enlace entre Pam Anderson y Tommy Lee?

Dicen que el amor es ciego, pero… ¿Alguna vez lo fue más que cuando Xtina Aguilera se enamoró de este híbrido del Macario de José Luis Moreno y José María Ansar?

Aunque el unanime premio gordo se lo queda la inenarrable boda de Krista Allen, ¿actriz? y ex de George Clooney, quien no tuvo mejor ocurrencia que presentarse en la ceremonia vestida de porno-chacha recien salida del rodaje de “Anal Wedding”.

Si creen que lo peor fue el sugerente traje (que a mí me gusta, por cierto), echen un vistazo a cómo fue degenerando el tema según iban cayendo las botellas de Moët & Chandon.

Ummm, cómo me gusta esta última fotou de Krista lanzando el ramo, en pose culo en pompa, como diciendo “eh, que vaaaa…”

Y lo cierto es que en el improbable caso de que yo dé algún día tan fatal paso, me gustaría que la boda fuese así. Así, o todos en bolas, incluido el cura.

Qué miedo dan las campanas de boda. Afortunadamente, mientras queden martillos, siempre podremos buscarles otras utilidades…

Hay una escena de “Entre pillos anda el juego” (Trading Places) en la que Dan Aykroyd decide rendirse, hastiado de su mala sombra, pero ni siquiera tiene suerte al tratar de dispararse en la sien… Bien, pues de un modo similar me sentí al salir del cine tras visionar “El Buen Pastor”, la nueva película dirigida por Robert De Niro. 

Estoy seguro de que si me llego a lanzar desde el puente de Segovia (cualquier cosa con tal de olvidar semejante ladrillo) seguramente habría caido sobre un camión con un cargamento de colchones.

De Niro es una bestia. Es uno de los más grandes de siempre. Pero carga con dos carencias que nunca podrá cubrir por mucho esfuerzo y empeño que le dedique: Es tan envarado dirigiendo como si le hubiesen introducido un objeto de considerables dimensiones por vía rectal, y no posee vis cómica.

Bobby no tiene el don. No es gracioso. Tal vez por ello, su mejor interpretación cómica la consiguió en “La Chica del Ganster” al interpretar a un tipo apocado, con enormes dificultades para socializar, que florecerá (más o menos) gracias al amor. Las implicaciones dramáticas del personaje le beneficiaron, cosa que no ocurrió en “Los Padres de Ella”, “Una Terapia Peligrosa” y sus secuelas, por citar algunos de sus olvidables papeles cómicos. 

Extremadamente reservado y huidizo en su vida real, sería más factible asaltar Fort Knox que conseguir una entrevista con De Niro al margen de las ruedas de prensa promocionales. Sin embargo, en 1989, el periodista Lawrence Grobel consiguió una doble azaña: Entrevistar al actor (rugosa y accidentada entrevista, por cierto) y conseguir que éste contase un chiste. Ver/leer para creer.

Ocurrió que tras las tediosas preguntas de tanteo habituales; ya saben, del tipo: ¿Le resultó duro engordar tropecientos kilos para rodar “Toro Salvaje”?, Grobel comenzó a lanzar una batería de incómodas cuestiones personales que hicieron recular a De Niro.  Para quitarle hierro al asunto, el periodista recondujo la entrevista a terrenos menos movedizos, con lo que consiguió que las murallas del actor se viniesen abajo paulatinamente hasta el punto que sigue:

(Disfruten del chiste… Por cierto, es largo pero nada malo…)

Grobel: ¿De modo que no creyó que la actuación fuese su lugar?

De Niro: No, yo no deseaba la compañía de aquellos tipos. Llegué allí, hice mi papel y me fui. Sólo tenía que decir “Ponme un trago”, pero estaba muy nervioso. Me recuerda aquel chiste, ese del actor más inutil del mundo. ¿Lo conoce?.

Grobel: No.

De Niro: Me sorprende que no se lo hayan contando nunca. Es un chiste de actores muy conocido. Se trata de un tipo que lleva quince años sin actuar porque siempre olvida su papel. Es un negado. Finalmente renuncia y va a trabajar a una gasolinera. Un día le llaman por teléfono diciéndole si quiere actuar en una obra de Shakespeare. Sólo ha de recitar una frase: “¡Escuchad, oigo del cañón el retumbar!” El tipo duda, pero el director le convence. La obra tiene cinco actos y él ha de decir su frase en el tercero. Solamente eso. Ya en su casa empieza a ensayar: “¡Escuchad, oigo del cañón el retumbar! ¡Escuchad, oigo del cañón el retumbar! ¡Escuchad, oigo del cañón el retumbar!” En fin, todos los matices posibles. El tipo va a un ensayo y hasta escribe la frase en un espejo de los camerinos: “¡Escuchad, oigo del cañón el retumbar!” Por fin llega la noche del estreno. Primer acto, no hay problemas. Segundo acto, todo bien. El director escénico comunica al actor que faltan sólo cinco minutos para el tercer acto y le hace situarse junto al escenario. Llega el momento, el hombre sale a escena sin dejar de murmurar, “¡Escuchad, oigo del cañón el retumbar!”  y en ese instante, cuando al fin llega el turno de su frase, se oye un BUUUMMM tremendo. El tipo da media vuelta y, ante todo un repleto auditorio pendiente de él, dice “¿Pero qué coño es eso?”…

Pues sí, uno siempre vuelve al lugar del crimen. Por tercera vez (y seguro que no última), acepto el ofrecimiento de Bollywood para derramar elegantemente mi bilis sobre algunas de las peores pesadillas cinematográficas que he padecido en los últimos meses…

Al grano…

Del creador de la aclamada Ezto ez zine y olé y la multipremiada con 7 razzies El ego y sus palmeros, llega ahora una terrible historia que no conmoverá ni al inframundo…

Srta. Amaya, esta va por vos y una de sus fobias…

Yo anduve con una zombie 

Y ahora, emulando los fake trailers de “Grindhouse”, echen un vistazo a un avance de nuestros próximos estrenos… 

La historia de un oscarizado director de cine católico incapaz de asumir el peso de la culpa…

Tormento mortal

Los denodados esfuerzos de una implacable menestra de cultura por conseguir cubrir la cuota de espectadores de la castigada industria patria…

Objetivo: 3 %

Los no menos encomiables esfuerzos de una crítica de cine por mantener su integridad frente al “interés general”…

Porque un tercio español no se rinde

Y finalmente, la lucha de un ex-director de culto por lograr el éxito de nuevo… 

300: Versión chunga

Como track bonus, añado algunos más…

Soy retarded porque Torrente me hizo así

El torturado Marty, strikes again

El torturado Marty, parte III

No, sin mi promo camiseta

Al contrario que el resto del mundo, Bollywood no cierra puertas a nadie. Si alguien está interesado en mancillar su buen nombre, puede hacerlo pulsando aquí: BOMBAY TV

Suerte, la necesitarán…

Por cierto, si alguien ha probado suerte en este Bollywood de cartónpiedra, por favor, que muestre su obra a la humanidad… Quiero ver esos destrozos…

… Quiero mostrarte algo.

¿Habías visto alguna vez un portal?

Hubo un tiempo en el que los estrenos más esperados del cine azul se realizaban en la calle 42 de Nueva York. En el que las primerizas estrellas del nuevo género, como Seka, acudian a ellos acompañadas de sus madres a bordo de kilométricas limousinas de color rosa. Ocurrió durante la edad de oro, allá por los setenta, antes de la llegada del Sida, antes de las sucesivas cazas de brujas promovidas por las diferentes administraciones republicanas. Entonces, como aseguró Gerard Damiano, “éramos una familia”.

Aires muy distintos a los del nuevo milenio, en el que cualquier fontanero de Jersey puede producir su propia película en el salón de su casa, y de paso aprovechar para cepillarse a las estrellitas del momento (su autentica motivación, más que la crematística, me temo). Tiempos completamente divergentes a aquellos poblados por un puñado de gente que se esforzó por dignificar un género tan despreciado públicamente como consumido al resguardo de la privacidad…

CAFÉ FLESH (Cafe Flesh, Rinse Dream. 1982)

¿Qué cuenta? (además de lo que ya saben): Cinco años después de terminar la III Guerra Mundial, el planeta Tierra se encuentra en una situación desoladora. Como consecuencia de la castastrofe nuclear, los supervivientes son incapaces de relacionarse entre sí carnalmente. Sólo el 1 % de la población conserva la capacidad sexual (no está mal, en “El Dormilón” de Woody Allen, sólo los descendientes de españoles conservaban la libido tras la debacle nuclear). Éstos, los “positivos”, son confinados, en un régimen similar a la esclavitud, en locales especialidados con el fin de recrear a los “negativos”. En uno de esos locales, aparecerá una pareja formada por un “negativo” y su esposa “positiva”, quien oculta su naturaleza por evitar el inevitable destino que le aguarda a los suyos.

Su historia: Procedente del cine underground, Rinse Dream se introdujo en el mundo del porno atraido por las connotaciones contraculturales que aún conservaba el género. Con un presupuesto ínfimo, recreó la pesadilla post-apocalíptica gracias a una atmósfera insana en la que el sexo pierde cualquier connotación placentera para convertirse en estigma. Para ello se valió de una estética kitsch similar a la de “Cabaret” de Fosse, en la que un grotesco maestro de ceremonias da paso a diversos números sexuales escenificados (intencionamente) sin pasión alguna.

Decidido a cambiar esquemas, en lugar de utilizar profesionales del género, Rinse Dream se rodeó de actores con formación teatral entre los que se encontraba Pia Snow, más conocida por los aficionados al cine de serie B como Michelle Bauer (mítica Screen Queen, ella). El resultado final fue una alegoría teatral y artificiosa en la que Dream se burla/compadece del consumidor erotómano, identificandole con los “negativos” que cada noche acuden al Café Flesh en busca de los placeres que les han sido negados.

NEW WAVE HOOKERS (Gregory Dark. 1985)

¿Qué cuenta? (cuando están vestidos): Jamal y Jimmie son dos amigos demasiado desocupados que matan las horas viendo la televisión. Jamal es negro, posee una verborrea incontenible y está obsesionado con el sexo. Jimmie es un punkie sumido en un caos vital de difícil solución. Un día, tras ver una película, se quedan dormidos frente al televisor y comienzan a tener un extraño sueño en el que aparecen como propietarios de un servicio de prostitución a domicilio. Lo que no podían imaginar es la pesadilla que se esconde tras su fantasía…

Su historia: Walter Gernert y Gregory Brown aparecierón de la nada en 1983 para revolucionar un género que comenzaba a dar señales de agotamiento. Su revolución, más que estética, fue conceptual. Fundaron un sociedad compuesta únicamente por ellos, a la que bautizaron como The Dark Brothers, basada en los aspectos más oscuros de la psyche humana. Para ello, tras cambiarse legalmente sus respectivos apellidos por el de Dark, comenzaron a fomentar una actitud basada en la provocación: Disfrutaban irritando a las actrices presentándose en los rodajes vestidos como los chulos de la blaxploitation de los años setenta, concendian alucinógenas entrevistas sentados en sillas de mimbre rodeados de iguanas y serpientes, y denunciaban sin pausa la escasa profesionalidad de muchos productores de cine azul, acusándoles de permanecer en el negocio con el único objetivo de pasarse por la piedra a las nuevas starlets. Con esa actitud, no es de extrañar que su número de enemigos dentro del mundillo aumentara al mismo ritmo que crecia el de sus fans, deslumbrados por las surrealistas cintas que dirigieron. En ellas, y mediante disparatados disfraces, representan a los hombres como cerdos, gallinas o asnos, siempre sometidos a la voluntad de exuberantes mujeres coronadas con pelucones imposibles y maquillajes psicotrónicos; todo ello envuelto en montajes sincopados inspirados en la estética MTV.

“New Wave Hookers”, película que degeneró en una larga serie de la que los Dark Bross terminaron por desligarse, se convirtió en película de culto y fenómeno social limitado por los márgenes lógicos del género. De hecho, Quentin Tarantino y Mike Judge, entre otros muchos, reconocen la influencia de los Dark Bross en sus trabajos.

Haciendo honor a su fama, desconcertante e inconformista, los Dark Bross desaparecieron de escena a finales de los ochenta sin motivos conocidos. Poco se sabe de lo que el destino deparó a Walter. Greg Dark, por su parte, agigantó su leyenda outsider siguiendo una vida al límite que situó los tatuajes que decoran la práctica totalidad de su cuerpo en rings de Thai Boxing de Bangkok. Se sabe que participó en peleas ilegales y que frecuentó clandestinas partidas de ruleta rusa. Tras vagabundear por Extremo Oriente durante años, regresó a los States para retomar su actividad en el porno. No mucho después, hastiado del género, se pasó al cine comercial, dirigiendo películas de serie B para terminar, paradójicamente, firmando vídeos musicales de Britney Spears…

El mundo es un lugar extraño, sí.

LA RESURRECCIÓN DE EVA (Resurrection of Eve, Jon Fontana y Artie Mitchell. 1973)

¿Qué cuenta? (cuando no suena de fondo.. choof-choof-choof): Eva sufrió abusos sexuales por parte de su padrastro durante su infancia. Ésto, la ha convertido en un ser retraido con graves problemas para relacionarse con su entorno. Durante sus estudios universitarios, Eva conoce a Frank, locutor de radio que le prestará la atención que, a causa también de su poco agraciado físico, nunca recibió del sexo opuesto. Tras irse a vivir juntos las primeras desavenencias de la pareja, debido a la mojigatería de Eva, amenazan con romper la relación. Tras un terrible accidente de tráfico en el que el rostro de Eva queda completamente desfigurado, será sometida a una serie de operaciones estéticas que convertirán al patito feo en un bello cisne. Poco más tarde, Frank y Eva se casarán. Incapaz de superar sus represiones, Eva aceptará el consejo de Frank de participar en intercambios de pareja que desembocarán paulatinamente en orgías, lo que revelará a Eva como una insaciable amante. La paradoja se dará entonces, cuando Frank vea aparecer el shakespiriano monstruo de los ojos azules: los celos.

Su historia: Inmersos aún en una dura batalla legal abierta en la corte suprema de justicia de Nueva York, los hermanos Mitchell se embarcaron en un nuevo proyecto avalados por el gran éxito de “Tras la Puerta Verde”.

Con el reclamo de Marilyn Chambers encabezando el reparto, los Mitchell comenzaron el proceso de producción de “La Resurrección de Eva” con un presupuesto tres veces superior al empleado en su primera película. Para dar vida a las diferentes etapas vitales de la protagonista, otorgaron el papel a tres actrices diferentes: Nancy Welch se encargaría de interpretar a la Eva adolescente y Mimi Morgan cubriría la etapa adulta antes de ser metarmorfoseada por la cirujía en Marilyn Chambers.

Pocos días después de comenzado el rodaje, Jim Mitchell abandonaba la dirección de la película debido a su incapacidad para hacerle frente. Su sustituto, Jon Fontana, ya se había encargado de la fotografía y edición de “Tras la Puerta Verde”, por lo que colaborar con Artie (conocido por su explosivo caracter) no generó grandes conflictos.

Además de la presencia de Marilyn Chambers, convertida en la primera gran estrella del género, destacó la presencia de Mimi Morgan como Eva adulta. Sus escasos veinte minutos en pantalla, antes de que su personaje sufra el accidente que le costará su físico, constituyeron su debut en el mundillo X. Su irregular trayectoria posterior estuvo marcada por los problemas emocionales y las drogas. Una víctima más asociada a la maldición de los Mitchell.

HISTORIA DE JOANNA (The Story of Joanna, Gerard Damiano. 1975)

¿Qué cuenta? (aunque a la mayoría le traiga sin cuidado): Joanna conoce a Jason, libertino europeo de buena familia, en un restaurante. Cautivada por su personalidad, Joanna se convierte en su amante al poco tiempo. Tras aceptar vivir junto a él en el suntuoso castillo familiar, Jason propone a Joanna que se convierta en su esclava como modo de demostrar la sinceridad de su amor hacia él. Joanna acepta y se ve sometida a diversos juegos sexuales entre vouyeristas y sadomasoquistas. Una vez Joanna ha demostrado su devoción hacia Jason, éste le solicitará someterse a una terrible prueba final…

Su historia: Encumbrado como el gran maestre del nuevo género, Gerard Damiano quiso mantener su imagen de auteaur pornográfico adaptando la novela “Historia de O” de Pauline Réage (oculta tras el pseudónimo de Dominique Aury), para lo cual se propuso obtener los derechos de la obra. Horrorizada ante la posibilidad de ver convertida su novela en una película hardcore, Pauline Réage se negó en rotundo, lo que forzó a Damiano a escribir un guión original basado en la filosofía emanada por la novela, que consistió, básicamente, en cambiar los nombres de los personajes.

El director puso especial énfasis en los actores que deberían llevar el peso de la cinta, para lo cual contrató al veterano Jamie Gillis para hacerse con el papel del decadente Jason y a una antigua bailarina del Stuttgart Ballet Company, llamada Terri Hall.

Como venía siendo habitual en sus obras, Damiano volvió a sorprender con una puesta en escena macabra que sirvió de adecuado soporte a las andanzas de la pareja protagonista inmersa en una siniestra forma de amor cuyo final no podrá ser otro que trágico. La inclusión, por primera vez en la historia del naciente género, de una escena homosexual masculina en la que Jason recibe una felación por parte de uno de sus sirvientes, desperto las iras de los espectadores, quienes reaccionaron ante ella con desagrado e incluso violencia (no fueron pocas las salas que la proyectaron y sufrieron destrozos de todo tipo).

Curiosamente, cuando la batalla legal bajo el cargo de obscenidad parecía ganada, surgió el viejo fantasma de la homofobia inoculado dentro del mismo público que había defendido la exhibición de pornografía como un derecho. Finalmente, Damiano se vio forzado a cortar la polémica escena respetandose el resto del metraje original entre el que se incluian varias escenas lésbicas. Será que la homosexualidad femenina no resulta tan “ofensiva”. En fin…

FUROR INSACIABLE (Insatiable, Godfrey Daniels. 1980)

¿Qué cuenta? (para hacer tiempo entre casquete y casquete): Marilyn, actriz y modelo de éxito, viaja a Londres para disfrutar de unas vacaciones junto a unos parientes. Durante su estancia en la capital britanica, Marilyn se lamentará antes sus amistades de sus enormes dificultades para encontrar una pareja con la que compartir su vida. Para liberarse de los fantasmas que limitan su capacidad para amar, Marilyn inicia un profundo analisis de lo que ha sido su vida amorosa hasta ese instante, lo que le llevará a descubrir la autentica raíz de su insatisfacción.

Su historia: Tras el atronador éxito de sus colaboraciones con los hermanos Mitchell en “Tras la Puerta Verde” y “La Resurrección de Eva”, Marilyn Chambers emprendió una lucrativa carrera como bailarina erótica y actriz de cine convencional (a destacar entre ellas, “Rabia” de Cronenberg) que la apartó del género de manera permanente. Esto cambió en 1980, cuando el productor y director Godfrey Daniels ofreció a la actriz un cheque en blanco para protagonizar la película que ella quisiera con la condición de que fuese pornográfica. Se le concedió, incluso, la facultad de dar el visto bueno al guión, además de reservarse la posibilidad de elegir a cada uno de los interpretes de la película.

Rodada integramente en Londres, “Furor Insaciable” se convirtió en un fenómeno de masas gracias a la potente campaña de promoción, lanzada en el Reino Unido y los States, que incluyó la presencia de la Chambers en docenas de programas de radio y televisión, y culminada con una agotadora gira que le llevó a recorrer las principales ciudades de ambos países. En algunas de estas ciudades, la presencia de la actriz provocó sonados tumultos que obligaron a intervenir a la policía. Tal fue el caso de lo ocurrido en Las Vegas, cuando Chambers no tuvo mejor ocurrencia que despojarse de la parte superior de su vestimenta para fotografiarse en topless con todo aquel fan que lo desease. Tras horas de espera, la multitud irrumpió en el local provocando un caos que ni las cargas policiales consiguieron contener.

Años más tarde, consultada sobre cuál fue la película de la que se sentía más satisfecha, Marilyn Chambers confesó: “Tengo que decir que fue Insaciable (Furor Insaciable). La escena anal que hice con John Holmes sobre una mesa de billar fue inolvidable.” Teniendo en cuenta las dimensiones del miembro de Holmes (35 centímetros en canal), no sé si creerla, pero quede constancia de mi admiración por tan devota profesionalidad.

MUJERES DE SADE (Femmes DeSade, Alex de Renzy. 1976)

¿Qué cuenta? (mientras deciden si la siguente escena será oral o Dios sabe qué…): Rocky de Sade, acaba de llegar a la ciudad de San Francisco en busca de una nueva vida. Su caracter brutalmente violento le llevará a meterse en problemas al poco tiempo de posar sus pies en la ciudad. Una noche, tras semanas martirizando a las prostitutas locales con palizas y vejaciones, Rocky es secuestrado cerca de su casa. Un grupo de meretrices, afectadas por su bestialidad, ha decidido hacerle pagar cada uno de sus excesos. La venganza llevará a Rocky a grados de humillación que ni siquiera él podía imaginar…

Su historia: Con un escueto “V de Venganza” se promoció la revolucionaria cinta dirigida por Alex de Renzy, veterano realizador soft que se dio a conocer gracias a la recopilación titulada: “A History of the Blue Movie”, cuidada selección de películas pornográficas rodadas entre 1915 hasta 1970.

Antiguo piloto de combate de la USAF, de Renzy entró en contacto con el mundo azul durante su estancia en bases aéreas americanas estacionadas en Dinamarca. Una vez licenciado, tras un breve periplo dirigiendo loops y cintas soft, de Renzy encontró en el hard el lugar en el que desarrollar su visión del porno, fuertemente influenciada por el cine de autor de la época. De hecho, la larga y angustiosa escena final de “Femmes DeSade” referencia abiertamente la brutalidad del “Saló o los 120 días de Sodoma” de Pasolini.

El director justificó el trazo deliveradamente sucio de las imagenes de la película al calificarla como “anti-erótica”. “No quise rodar una película sensual. Al contrario, nada me ofendería más que saber que alguien se sintió excitando viendo Femmes DeSade”. Ciertamente, la escena final, que incluye actos escatológicos, provocó tal revuelo que la cinta fue retirada de las salas, acusada de exceder los límites marcados por la nueva legislación referente a la pornografía. Finalmente, tras eliminar los minutos más controvertidos de dicha escena, la película pudo volver a proyectarse.

Protagonizada por Annette Heaven, afortunada poseedora de una belleza cuasi renacentista, el tiempo ha convertido a la cinta de de Renzy en una rara pieza de coleccionista. Y es, curiosamente, la versión integra (que incluye los minutos censurados en su día) la que mayor morboso fervor despierta hoy día. Y es que, como le ocurriera a Pasolini, parece que pocos entendieron lo que de Renzy quiso contar.

DEBBIE SE LO MONTA EN DALLAS (Debbie does Dallas, Jim Clark. 1978)

¿Qué cuenta? (mientras la mayoría pulsa el botón de fast-review): Pese a la oposición familiar, Debbie planea marcharse a Dallas para hacer realidad su sueño de convertirse en animadora del equipo de football de los Cowboys. Tras convencer a varias amigas para que la acompañen, deciden obtener el dinero del viaje desarrollando diversos trabajos basura. Angustiadas por los bajos ingresos obtenidos, lo que pone en peligro su calendario de viaje, no tardarán demasiado tiempo en averiguar que hay otros modos de lograr sus objetivos económicos en menos tiempo…

Su historia: En pleno boom de las comedias universitarias, el director Jim Clark adaptó el subgénero dentro de la corriente X apelando a uno de los grandes mitos de la cultura popular americana: las cheerleaders. Para ello se basó en las desventuras de un despreocupado grupo de oligofrénicas colegialas cuya mayor ambición vital consiste en ser animadoras de los Cowboys de Dallas.

Las dificultades logisticas inherentes al rodaje de una comedia porno ambientada en un campus universitario fueron solucionadas con picardia por los productores de la cinta, los hermanos Buckley, quienes engañaron a los administradores de la New York State University para que les concedieran permiso y así rodar en sus instalaciones. De hecho, su grado de candidez llegó al punto de que dos de ellos llegaron a participar en la película como figurantes. Por supuesto, al conocerse la naturaleza de la película, fueron despedidos. No fue éste el único problema al que se enfrentaron los Buckley. Los vecinos de la zona residencial en la que se rodó gran parte del metraje, se organizaron en grupos de protesta, molestos por el trasiego constante del equipo de filmación que les impedía llevar una vida normal. Para solucionarlo, se recurrió de nuevo a la fórmula utilizada con los administradores, y las protestas cesaron en cuanto se condeció a los cabecillas de la revuelta papeles secundarios (con derecho a mirar pero no tocar, of course).

El papel de Debbie recayó en la debutante Bambi Woods, quien, abrumada por la súbita popularidad obtenida tras el estreno, desapareció de escena para volver a materializarse tres años más tarde, en la segunda entrega de las aventuras de Debbie. Y si un millonario talón fue el culpable de que esto sucediera, ni todo el dinero del mundo habría conseguido que se lo montase una vez más, en la tercera parte rodada en 1985, ocasión para la que rechazó sucesivas ofertas que, finalmente, consiguieron que al menos apareciese interpretando por última vez el personaje que la situó en el mapa de todo erotómano, eso sí, sin sexo de por medio.

El éxito de “Debbie Does Dallas” fue impresionante. Su millonaria recaudación la convirtió en la cinta X más vendida en la década de los 80, durante los albores de la era del vídeo. Su influencia llegó incluso más allá, siendo literalmente plagiada su famosa escena de ducha en diversas comedias teenagers de la época, entre las que destaca, por méritos propios, la célebre “Porky’s”.

Hay más, mucho más. Pero moi no da más de sí. Por lo tanto, aparco definitivamente tan vicioso repaso que, con seguridad, me ha costado la excomunión inmediata. Oh, sí…. el infierno también. Pero bueno, como seguro que la señorita Jones anda por allí, algo idearemos para entretenernos.

Vía Philladelphia, y preso (mi interlocutor) de una excitación equivalente a la de un comentarista de Barça TV narrando el gol de Messi, ayer me llegó un mail que bajo el enunciado UNBELIEVABLE contenía el vídeo que muestro abajo.

Se trata de una escandalosa (para un americano, al menos, lo es) escena en la que alguien le toca el culo Jennifer Morrison en un episodio de “House” inedito (supongo) por aquí.

La cuestión es: ¿Quién osa meter mano de modo tan vil a mi futura esposa?

Y los posibles culpables de que la doctora Cameron luzca semejante expresión de terror son:

A.- Greg House, víctima de un irrefrenable brote psicótico producido por uno de sus frecuentes monos tras agotar su quinto frasco de vicodina diario.

B.- La doctora Cuddy, decidida a salir del armario para dar sentido a los rumores que le acusan de ser un travelo (pobre Lisa Edelstein, siempre con la misma cantinela).

C.- Un chimpacé fugado del ala ultrasecreto del hospital en el que experimentan con animales y canadienses.

D.- Un paciente terminal. Total, no tiene nada que perder.

E.- Un niño cabroncete de esos que te hacen rogar a Shiva en pos del don de la esterilidad.

Era fácil, sí. Tanto como lo es “Music & Lyrics”, rebautizada por aquí como “Tú pones la letra y yo la música” (cómo imaginar que el añadido de dos simples pronombres personales daría un aspecto tan ñoño al título hispano), peli que acabo de ver en la ciudad marrón. Lo peor es que semejante pollez me ha gustado, y lo que es peor: sin necesidad de drogas legales de por medio. Dios…

Segunda entrega del posteo a cuatro manos (y sí, orejas) creado por la cúpula de Cineahora y un servidor.

De acuerdo, los textos podrían haber sido mejores (hablo de mí, of course), pero la selección musical ha sido impecable. Si alguien desea conservar los temas (en formato mp3) he aquí el nuevo enlace:

 WESTERN II

(Cerrado el capítulo dedicado a colaboraciones, advierto que comienza la hora de la rapiña ocasional…)

LOS SIETE MAGNIFICOS (1960) Elmer Bernstein

Lo que el tema musical de “Love Story” es a los melodramas románticos, o el “Ave Satani” (La Profecía), de Goldsmith, es al cine de terror; es la overtura de “Los Siete Magnificos”, rompiendo barreras genéricas, al mundo del cine en general.

Su autor, Elmer Bernstein, creó una carismática partitura a la altura de la cinta dirigida por John Sturges. Años más tarde, sería una conocida marca de cigarrillos la que la situara en la banda sonora vital de todos los que crecieron en los setenta y ochenta.

Para disfrutar, si es posible, con la boca seca, las botas cubiertas de polvo y la camisa empapada en sudor.

SOLO ANTE EL PELIGRO (1952) Dimitri Tiomkin y Ned Washington

Cantada por Tex Ritter (padre de John), musicalizada por un maestro, Dimitri Tiomkin, y con letra de Ned Washington, tal vez sea “Do not forsake me, Oh my darling’” la canción (incluida en un western no musical), más popular del género. Premiada con el Oscar a mejor canción del año, se escucha con la misma fluidez que el primer día. Todo un clásico del country.

BAILANDO CON LOBOS (1990) John Barry

(by Cineahora)

La guerra de secesión, y las injusticias contra los más oprimidos que no cesan. Kevin Costner se alió del bando de los más desfavorecidos, los indígenas de la América del Norte y verdaderos habitantes del país, para elaborar un magno western que cosechó multitud de Oscar.

La música debía estar a la altura de la ocasión, y el encargado fue uno de los mitos de la música de cine: John Barry. En su momento se llegó a decir que el sonido se asemejaba demasiado al de “Memorias de África”, pero en cualquier caso, éste es uno de aquellos felices momentos en los que podemos apelar al universo y las características propias del autor, pese a que vayan repetiéndose.

SIN PERDÓN (1992) Lennie Niehaus y Clint Eastwood

De otro tiempo y lugar, apareció William Muny, célebre asesino tanto de hombres como de mujeres y niños. Nunca le acompañó la épica ni la razón, ni siquiera la suerte. Como es lógico, la música que puso ritmo a sus pasos no podía ser de otro modo que la que idearon Lennie Niehaus y Clint Eastwood.

No es tristeza sino aridez la que acompañó al pistolero redimido que nunca dejó de ser un asesino. Así, el minimalismo, en clave de notas secas desacompasadas que se repiten una y otra vez, obra el milagro de dar textura a las sombrías imagenes creadas por el maestro.

“Claudia’s Theme” es el tema que suena. Para escuchar a media luz.

JOHN WAYNE Y LOS COWBOYS (1972) John Williams

(by Cineahora)

Y para que no digan que otro John, éste de apellido Williams, no es un genio, les dejo además con el tema principal que compuso para otro western crepuscular, el que aquí en el momento de su estreno se tituló como “John Wayne y los cowboys” (!).

HASTA QUE LLEGÓ SU HORA (1968) Ennio Morricone

Y ahora que Morricone no mira, llegó el momento de homenajear una de las más hermosas piezas compuestas por el italiano.

Incluida en la suprema “Hasta que llegó su hora”, Ennio, como es habitual, no pudo dejar de lado su rincón más lírico para ornamentar la rupturista obra dirigida por Sergio Leone. La fractura estética requería una equivalencia musical y así nació “The man with the armonica”; un paso adelante y dos atras. La belleza expuesta sin necesidad de contrastar en el decadente mural orquestado por Leone. Al fin y al cabo, se trataba de escenificar la melancolía de una era que toca a su fin. Se trataba de colocar la tapa sobre un ataud que otros ya se habían encargado de llenar.

No imagino un final mejor. Enorme Morricone. Imprescindible tema. Y fin.

Aunque (al menos a mí me ocurre) produce cierto pudor eso de adentrarse en la privacidad ajena, allá va la segunda entrega de cartas de (des)amor que prometí.

Para cerrar este segundo y último posteo dedicado al libro, “99 cartas de amor”, les cedo el turno a los varones. Si alguien está interesado, se encontrará con la redundante angustia de Goethe por ser amado, el patetísmo de un suplicante Berlioz, dispuesto a humillarse ante una distante mujer a cambio de cualquier tipo de contacto, el ilusionado amor, casi infantil, que se profesó el matrimonio Curie, a un apasionado Stendhal, preso de la desesperación producida por el rechazo y a un (para variar) atormentado Kafka, víctima de su conciencia (al forzar una ruptura creyendo no merecer a Milena) y esclavo de sus deseos (al ser incapaz de permanecer ajeno a ella)…  

Fisgen a gusto, si se atreven con semejante tocho…

Wolfgang von Goethe a Christina Vulpius

10 de septiembre de 1792

Te he escrito muchas cartas y no sé cuándo las recibirás. Me negaba a numerar las páginas, pero ahora he empezado a hacerlo. De nuevo verás que me encuentro bien. Ya sabes que te quiero muchísimo. ¡Ojalá estuvieras ahora conmigo! Aquí hay camas grandes en todos sitios, así que no tendrías que quejarte como haces en casa algunas veces. ¡Ah, querida mía! No hay nada mejor que estar juntos.

Tenemos que recordárnoslo mutuamente cuando volvamos a estarlo (…)

(…) ¡Solo sigue amándome! porque, en ocasiones, en mis pensamientos, me vuelvo celoso e imagino que otro pudiera atraerte más, ya que creo que hay muchos hombres más apuestos y agradables que yo. Pero tú no debes darte cuenta porque tienes que pensar que soy el mejor ya que te amo terriblente y no me gusta nadie excepto tú. Sueño contigo a menudo, todo tipo de cosas confusas, pero, siempre, que nos amamos. Y así debe seguir siendo (…)

(…) Cuando no poseía tu corazón, qué me importaba todo lo demás; ahora que lo tengo, me gustaría conservarlo. A cambio, yo también soy tuyo. Besa al niño, dale recuerdos a Meyer y ámame.

Héctor Berlioz a Estelle

Paris, 2 de octubre de 1864

Señora:

Su carta es una obra maestra de triste sabiduría. He esperado hasta hoy para contestarle, en la esperanza de dominar la abrumadora emoción que me causó. Sí, tiene usted razón: “no debe formar nuevas amistades, debe evitar todo lo que pudiere turbar su existencia, etc…”. Mas yo no la hubiese turbado, esté segura de ello, y esa amitad que yo solicitaba humildemente para un tiempo más o menos largo nunca le hubiera resultado molesta. (¡Piense lo cruel que ha debido parecerme esa palabra!) Me basta lo que usted se digne concederme, algunos sentimientos afectuosos, un lugar en sus recuerdos, y un poco de interés por los sucesos de mi carrera artística. Gracias, señora. Estoy a sus pies, beso respetuosamente sus manos. Me dice, señora, que podré recibir de modo irregular, y de vez en cuando, una respuesta a mis cartas; gracias otra vez por su promesa. Lo que solicito con ruegos, con lágrimas, es la posibilidad de tener noticias suyas (…)

(…) Este mes no iré a visitarla a Lyon, pues evidentemente esta visita le resultaría indiscreta. Tampoco iré a Ginebra antes de un año por lo menos; me retendrá el temor de importunarla.

Pero ¡su dirección, su dirección! Tan pronto como la conozca, envíemela, por favor. Si su silencio me indica una inexorable negativa y la intención formal de prohibirme la más tímida relación con usted, si usted me aparta así, rudamente, como se hace con los seres peligrosos o indignos, habrá colmado una desgracia que hubiera sido fácil endulzar. Entonces, señora, que Dios y su conciencia la perdonen. Viviré la fría noche que usted me depare, sufriendo, y suyo haya la muerte.

Héctor Berlioz

Oscar Wilde a Lord Alfred Douglas

Babbacombe Cliff, enero de 1893

Niño mío:

Tu soneto es bastante bueno, y es una maravilla que esos labios de pétalo de rosa rojos tuyos sirvan igual para la música del canto que para la locura del besar. Tu fina alma dorada se pasea entre la pasión y la poesía. Sé que tú eras Jacinto, a quien Apolo amaba tan perdidamente, en tiempo de los griegos.

¿Por qué estás solo en Londres y cuándo vas a Salisbury? Ve allí a calentar tus manos en el crepúsculo gris de los edificios góticos, y ven por aquí cuando quieras. Es un sitio encantador, sólo faltas tú; pero ve a Salisbury primero. Siempre, con amor imperecedero, tuyo,

Oscar

Pierre Curie a Marie Sklodowska

10 de agosto de 1984

No hay nada que me dé tanta alegría como recibir noticias suyas. La perspectiva de permanecer dos meses sin saber de usted me era completamente desagradable; con esto queda establecido que su carta ha sido bien recibida.

Confío en que hará buena provisión de aire puro y regresará en octubre. En cuanto a mí, creo que no voy a viajar; me quedaré en el campo, y pasaré todo el día delante de mi ventana abierta o en el jardín.

Nos hemos prometido (¿no es cierto?) mantener, cuando menos, una buena amistad. ¡Mientras no cambie usted de opinión! Pues no hay promesas que sean firmes, son cosa que no se pueden imponer. No obstante, sería algo hermoso en lo que no me atrevo a pensar el hecho de pasar la vida cerca el uno del otro, hipnotizados en nuestro sueños: su sueño patriótico; nuestro sueño humanitario y nuestro sueño científico.

De todos estos sueños, solo el último, creo, es legítimo. Quiero decir con esto que somos impotentes para cambiar el estado social y, si no fuera así, no sabríamos qué hacer, y actuando en algún sentido, no estaríamos nunca seguros de hacerlo mejor o peor, retardando alguna evolución inevitable (…)

(…) Ya ve cómo todo se encadena… Está estipulado que seremos muy buenos amigos, pero si dentro de un año usted se va de Francia, sería verdaderamente una amistad demasiado platónica esta de dos seres que no se verán más. ¿No sería mejor que se quedara conmigo? Sé que esta cuestión la molesta y no quiero volver a hablarle de ello, después me siento tan indigno de usted, desde todos los puntos de vista…

Créame su devoto amigo.

P. Curie

P.D: Sería muy feliz si usted me escribiera y me confirmara que piensa volver en octubre. Si me escribe directamente a Sceaux, las cartas me llegan más rápidamente: Pierre Curie, 13 Rue des Sablons, en Sceaux (Seine).

Pierre Curie a Marie Curie

1897

Mi querida y dulce niñita, a la que quiero tanto, he recibido hoy tu carta y soy felicísimo. Aquí no hay nada en particular, sino es que te echo mucho de menos: mi alma se ha ido contigo.

Marie Curie a Pierre Curie

1897

Mi querido esposo, hace buen tiempo, el sol brilla, hace calor. Estoy muy triste sin ti; ven pronto, te espero de la mañana a la noche y no te veo llegar. Yo estoy bien, trabajo todo lo que puedo, pero el libro de Poincaré es más difícil de lo que creía. Debo comentarlo contigo y que veamos juntos lo que tanto me ha costado (…)

Stendhal a madame Dembowski

Varese, 7 de junio de 1819

Señora:

Me ha sumido en la desesperación. Me acusa repetidamente de no ser delicado, como si, en sus labios, tal acusación no significara nada. ¿Quién habría pensado, cuando me separé de usted en Milán, que la primera carta que me escribiría iría encabezada con señor, o que usted me acusaría de no ser delicado?

Ah, señora, es muy fácil para un hombre que no tiene pasión comportarse siempre con moderación y prudencia. También yo, cuando soy capaz de hacer caso a mi propio consejo, creo que no carezco de discreción. Pero estoy dominado por una pasión fatal que ya no me deja ser dueño de mis acciones. Me había jurado a mí mismo alejarme de usted o, al menos, no verla y no escribirle hasta que usted hubiese regresado, pero una fuerza más poderosa que todas mis decisiones me arrastraba hacia los lugares donde usted se encontraba. Percibo con toda claridad que, de ahora en adelante, esta pasión va a ser la gran preocupación de mi vida. Todos los intereses, todas las consideraciones han palidecido ante ella. Esta necesidad fatal que tengo de verla me arrastra, me domina, me transporta. Hay momentos, durante las largas tardes solitarias, en los que, si fuera necesario asesinar con tal de verla, me convertiría en asesino.

Frank Kafka a Milena Jersenská

Sin fecha

Sábado por la noche.

Aún no he recibido la carta amarilla, te la devolveré sin abrir. Me lamentaría el resto de mi vida si la idea de no escribirnos más no fuera la más correcta. Mas no me equivoco, Milena.

No quiero seguir hablando de ti, no porque no sea asunto mío, sí lo es; pero sencillamento no quiero hablar de ello.

Así que hablemos de mí: lo que tú eres para mí, Milena, lo que eres para mí más allá de todo el mundo en que ambos vivimos, eso no lo encontrarás en los papeluchos diarios que te he escrito. Esas cartas, tales como son, solo sirven para atormentarse, y cuando no atormentan es peor todavía. No sirven de nada, salvo para crear un día, en Gmün, malentendidos, humillaciones, humillaciones casi perpetuas. Quiero verte tan nítidamente como aquella primera vez en la calle, pero las cartas distorsionan tu imagen aún más que el bullicio de la calle L. (…)

(…) Aquí estoy, sentado frente a esta carta, sin nada más que hacer, a la una y media de la madrugada; mirando sus palabras y viéndote a través de ellas. A veces, no en sueños, se me aparece esta visión: tienes la cara cubierta por el pelo, consigo separarlo y apartarlo hacia ambos lados, aparece tu cara, mis dedos recorren tu frente y tus sienes y al fin he conseguido retener tu rostro entre mis manos.

Lunes

Quise romper esta carta, no mandarla, no contestar a tu telegrama, los telegramas son tan fríos, pero ahora además tengo la tarjeta y la carta, esa tarjeta, esa carta. (…) Callar es la única manera de vivir, en todas partes. Con tristeza, de acuerdo, pero ¿eso qué importa? Así el sueño es más infantil y más profundo. Pero el tormento es como un arado que surca el sueño -y el día-, se vuelve insoportable.

Miércoles

No hay ley que me prohíba escribirte una vez más y agradecerte esta carta donde aparece lo más hermoso seguramente que has escrito nunca, ese “Yo sé que tú me…”.

Aparte de eso, no hace mucho que estabas de acuerdo conmigo sobre la conveniencia de no escribirnos; que precisamente yo lo haya propuesto se trata simplemente de una casualidad, ya que del mismo modo habrías podido proponerlo tú. Y como estamos de acuerdo, no es necesario explicar por qué es conveniente que no nos escribamos más. (…)

(…) Esta carta no es una despedida, solo lo sería si la fuerza de la gravedad que me acosa constantemente me arrastrara para siempre contigo.

Christine Darbon, Christine Darbon,
Christine Darbon…
Christine Darbon, Christine Darbon,
Christine Darbon, Christine Darbon…
Christine Darbon, Christine Darbon.
Christine Darbon, Fabien Tabar, FabienTabar…
Fabien Tabar, Fabien Tabar, Fabien Tabar,
Fabien Tabar, Fabien Tabar,
Fabien Tabar, Fabien Tabar…
Antoine Doinel…
Antoine Doinel, Antoine Doinel,
Antoine Doinel, Antoine Doinel…
Antoine Doinel, Antoine Doinel,
Antoine Doinel…
Antoine Doinel, Antoine Doinel,
Antoine Doinel, Antoine Doinel…

Besos Robados (Baisers Volés, 1968)