Tras ser reclamado por Michael Jackson para la grabación del tema “The girl is mine” incluido en su mítico “Thriller”, Paul McCartney se arrogó el derecho de reclamar al cantante ex-negro, de controvertida vida privada, para un trabajo propio. Así nacieron “The Man” y “Say, say, say”, embutidas con calzador en el no tan mítico pero muy estimable “Pipes of Peace”.

Pues bien, tras recibir la invitación desde las páginas de Cineahora de colaborar en un posteo sobre bandas sonoras de comedias de los años 80 y 90, emulé al ex-beattle exigiendo reciprocidad (amablemente, eso sí; en lugar de armas utilicé el chantaje emocional).

Así, entre los dos, hemos creado este homenaje a la música del western. Seguramente, la más representativa (junto con la música de terror) entre cualquier género cinematográfico. Hemos intentado ser breves a la hora de presentar lo más granado del género tratando de no restar protagonismo a la música; autentico eje de este experimento. Si alguien se siente atraido por el resultado, debe saber que el artífice de ello es mi invitado. Cualquier palmadita que sea lanzada, por favor, que caíga sobre su espalda… Las collejas me las quedo yo. Total, ya estoy acostumbrado.

JOHNNY GUITAR (1954) Victor Young-Erich Kunzel

(by Cineahora)

Hay títulos que redefinen el género, y hay músicas que se amoldan a unas imágenes como un guante de seda. Nicholas Ray tuvo la osadía de romper el territorio reservado para los hombres en el western, e hizo que fuera una mujer, Viena (espléndida Joan Crawford), la que manejara las riendas de la función.

Sobre durezas y nostalgias, al igual que ese amor del pasado (Sterling Hayden) que marcó a su protagonista, la partitura de Victor Young es una de las más melancólicas y hermosas de la historia del cine. Compuso la canción, y su versión instrumental, interpretada aquí conjuntamente con Erich Kunzel. El resto, es Historia…

HORIZONTES DE GRANDEZA (1958) Jerome Moross

La historia de un tipo del Este cuya hombría es cuestionada por su prometida y la familia de ésta, sirvió a William Wyler para crear una de las cumbres del western clásico. Al contrario que el personaje de Gregory Peck, al domar caballos salvajes lejos de miradas ajenas, Jerome Moross, autor de su vigorosa banda sonora, no se escondió a la hora de mostrar sus habilidades a la hora de mutar las claves del género en notas musicales.

Pleno de fuerza, escuchar el corte principal, posee efectos vigorizantes. Hagan la prueba.

DUELO EN LA ALTA SIERRA (1962) George Bassman

(by Cineahora)

Sam Peckinpah le dio una patada en el estómago a la violencia heróica, sugerida o romántica de los westerns clásicos, para mostrar, a base de ralentizar la imagen si era necesario, que no había proeza en magnificar la violencia, ni a los hombres que la sufrían día a día.

En plena decadencia del género (John Ford rodaría, dos años después, “El gran combate”, su película póstuma), los personajes interpretados por dos viejas glorias como Randolph Scott y Joel McCrea, que también habían conocido tiempos mejores y más severos, empezaban su recorrido hacia el crepúsculo. La música compuesta por George Bassman logró estar a la altura, dedicándoles un emotivo tema principal, y reuniendo los valores sobre la amistad y el tiempo que termina. Aunque el audio no es de gran calidad, la escucha se hace recomendadísima.

* Me permito añadir un leve y agradecido apunte. Al margen de su baja calidad de sonido, la rareza de este corte magnifico (extraido de una cinta de vídeo) le convierte en imprescindible para todo coleccionista.

LA LEYENDA DE LA CIUDAD SIN NOMBRE (1969) – Frederick Lowe y Alan Jay Lerner

Dentro del subgénero del western musical, “La Leyenda de la Ciudad sin Nombre” significó tanto la cota más alta alcanzada como su punto final. Un canto del cisne en clave cómica, inspirada en una triunfante pieza teatral, que nos proporcionó el regalo de la cavernosa voz de Lee Marvin susurrando las notas de la inolvidable “Born Under a Wonderin’ Star”.

El tiempo se ha encargado de ir borrando las huellas de la cinta dirigida por Joshua Logan. Sin embargo, el tema interpretado por Marvin, se ha fortalecido convertido en icono de inmensas minorías generación tras generación.

El tema, compuesto por Frederick Lowe con letra de Alan J. Lerner, ha sido interpretado por muchos desde entonces. Pero nadie ha sabido darle forma y alma como lo hizo él. Disfrutenlo, una vez más…

SILVERADO (1985) – Bruce Broughton

(by cineahora)

En los años ochenta, los más puristas se echaron las manos a la cabeza. El género, todos los géneros, parecía haber muerto y los nuevos argumentos parecían mezclarlo todo, entre el homenaje, el refrito o la parodia. Lawrence Kasdan también bebió de las fuentes clásicas y al mismo tiempo fue fruto de su época. Homenajeó al cine negro con “Fuego en el cuerpo”, y se atrevió con el western en “Silverado”, un sonoro fracaso comercial en su momento, pero revitalizado año tras año.

Con esos cuatro arquetipos de héroe, casi Fordianos (entre ellos unos jovenzuelos Kevin Costner y Kevin Kline), Bruce Broughton creó una partitura vibrante, extraordinaria. Él y Kasdan certificaban, a falta que Clint Eastwood diera aún la última palabra con “Sin perdón”, que el género no estaba finiquitado, acaso se estaba reencarnando en otras formas. El tema principal, “The getaway/Riding as one”, es uno de mis preferidos de la música en el cine.

Tras muchas estériles horas tratando de colgar los cortes musicales en algún servidor aceptado por WordPress, he tenído que recurrir a youtube (incluidos tres chapuceros vídeos self-made).

Si alguien desea conservar las piezas de esta primera entrega (en formato mp3), he aquí un enlace…

http://www.megaupload.com/es/?d=BR4W1XOV

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