Segunda entrega del posteo a cuatro manos (y sí, orejas) creado por la cúpula de Cineahora y un servidor.

De acuerdo, los textos podrían haber sido mejores (hablo de mí, of course), pero la selección musical ha sido impecable. Si alguien desea conservar los temas (en formato mp3) he aquí el nuevo enlace:

 WESTERN II

(Cerrado el capítulo dedicado a colaboraciones, advierto que comienza la hora de la rapiña ocasional…)

LOS SIETE MAGNIFICOS (1960) Elmer Bernstein

Lo que el tema musical de “Love Story” es a los melodramas románticos, o el “Ave Satani” (La Profecía), de Goldsmith, es al cine de terror; es la overtura de “Los Siete Magnificos”, rompiendo barreras genéricas, al mundo del cine en general.

Su autor, Elmer Bernstein, creó una carismática partitura a la altura de la cinta dirigida por John Sturges. Años más tarde, sería una conocida marca de cigarrillos la que la situara en la banda sonora vital de todos los que crecieron en los setenta y ochenta.

Para disfrutar, si es posible, con la boca seca, las botas cubiertas de polvo y la camisa empapada en sudor.

SOLO ANTE EL PELIGRO (1952) Dimitri Tiomkin y Ned Washington

Cantada por Tex Ritter (padre de John), musicalizada por un maestro, Dimitri Tiomkin, y con letra de Ned Washington, tal vez sea “Do not forsake me, Oh my darling’” la canción (incluida en un western no musical), más popular del género. Premiada con el Oscar a mejor canción del año, se escucha con la misma fluidez que el primer día. Todo un clásico del country.

BAILANDO CON LOBOS (1990) John Barry

(by Cineahora)

La guerra de secesión, y las injusticias contra los más oprimidos que no cesan. Kevin Costner se alió del bando de los más desfavorecidos, los indígenas de la América del Norte y verdaderos habitantes del país, para elaborar un magno western que cosechó multitud de Oscar.

La música debía estar a la altura de la ocasión, y el encargado fue uno de los mitos de la música de cine: John Barry. En su momento se llegó a decir que el sonido se asemejaba demasiado al de “Memorias de África”, pero en cualquier caso, éste es uno de aquellos felices momentos en los que podemos apelar al universo y las características propias del autor, pese a que vayan repetiéndose.

SIN PERDÓN (1992) Lennie Niehaus y Clint Eastwood

De otro tiempo y lugar, apareció William Muny, célebre asesino tanto de hombres como de mujeres y niños. Nunca le acompañó la épica ni la razón, ni siquiera la suerte. Como es lógico, la música que puso ritmo a sus pasos no podía ser de otro modo que la que idearon Lennie Niehaus y Clint Eastwood.

No es tristeza sino aridez la que acompañó al pistolero redimido que nunca dejó de ser un asesino. Así, el minimalismo, en clave de notas secas desacompasadas que se repiten una y otra vez, obra el milagro de dar textura a las sombrías imagenes creadas por el maestro.

“Claudia’s Theme” es el tema que suena. Para escuchar a media luz.

JOHN WAYNE Y LOS COWBOYS (1972) John Williams

(by Cineahora)

Y para que no digan que otro John, éste de apellido Williams, no es un genio, les dejo además con el tema principal que compuso para otro western crepuscular, el que aquí en el momento de su estreno se tituló como “John Wayne y los cowboys” (!).

HASTA QUE LLEGÓ SU HORA (1968) Ennio Morricone

Y ahora que Morricone no mira, llegó el momento de homenajear una de las más hermosas piezas compuestas por el italiano.

Incluida en la suprema “Hasta que llegó su hora”, Ennio, como es habitual, no pudo dejar de lado su rincón más lírico para ornamentar la rupturista obra dirigida por Sergio Leone. La fractura estética requería una equivalencia musical y así nació “The man with the armonica”; un paso adelante y dos atras. La belleza expuesta sin necesidad de contrastar en el decadente mural orquestado por Leone. Al fin y al cabo, se trataba de escenificar la melancolía de una era que toca a su fin. Se trataba de colocar la tapa sobre un ataud que otros ya se habían encargado de llenar.

No imagino un final mejor. Enorme Morricone. Imprescindible tema. Y fin.

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