Vía Philladelphia, y preso (mi interlocutor) de una excitación equivalente a la de un comentarista de Barça TV narrando el gol de Messi, ayer me llegó un mail que bajo el enunciado UNBELIEVABLE contenía el vídeo que muestro abajo.

Se trata de una escandalosa (para un americano, al menos, lo es) escena en la que alguien le toca el culo Jennifer Morrison en un episodio de “House” inedito (supongo) por aquí.

La cuestión es: ¿Quién osa meter mano de modo tan vil a mi futura esposa?

Y los posibles culpables de que la doctora Cameron luzca semejante expresión de terror son:

A.- Greg House, víctima de un irrefrenable brote psicótico producido por uno de sus frecuentes monos tras agotar su quinto frasco de vicodina diario.

B.- La doctora Cuddy, decidida a salir del armario para dar sentido a los rumores que le acusan de ser un travelo (pobre Lisa Edelstein, siempre con la misma cantinela).

C.- Un chimpacé fugado del ala ultrasecreto del hospital en el que experimentan con animales y canadienses.

D.- Un paciente terminal. Total, no tiene nada que perder.

E.- Un niño cabroncete de esos que te hacen rogar a Shiva en pos del don de la esterilidad.

Era fácil, sí. Tanto como lo es “Music & Lyrics”, rebautizada por aquí como “Tú pones la letra y yo la música” (cómo imaginar que el añadido de dos simples pronombres personales daría un aspecto tan ñoño al título hispano), peli que acabo de ver en la ciudad marrón. Lo peor es que semejante pollez me ha gustado, y lo que es peor: sin necesidad de drogas legales de por medio. Dios…

Anuncios