Hubo un tiempo en el que los estrenos más esperados del cine azul se realizaban en la calle 42 de Nueva York. En el que las primerizas estrellas del nuevo género, como Seka, acudian a ellos acompañadas de sus madres a bordo de kilométricas limousinas de color rosa. Ocurrió durante la edad de oro, allá por los setenta, antes de la llegada del Sida, antes de las sucesivas cazas de brujas promovidas por las diferentes administraciones republicanas. Entonces, como aseguró Gerard Damiano, “éramos una familia”.

Aires muy distintos a los del nuevo milenio, en el que cualquier fontanero de Jersey puede producir su propia película en el salón de su casa, y de paso aprovechar para cepillarse a las estrellitas del momento (su autentica motivación, más que la crematística, me temo). Tiempos completamente divergentes a aquellos poblados por un puñado de gente que se esforzó por dignificar un género tan despreciado públicamente como consumido al resguardo de la privacidad…

CAFÉ FLESH (Cafe Flesh, Rinse Dream. 1982)

¿Qué cuenta? (además de lo que ya saben): Cinco años después de terminar la III Guerra Mundial, el planeta Tierra se encuentra en una situación desoladora. Como consecuencia de la castastrofe nuclear, los supervivientes son incapaces de relacionarse entre sí carnalmente. Sólo el 1 % de la población conserva la capacidad sexual (no está mal, en “El Dormilón” de Woody Allen, sólo los descendientes de españoles conservaban la libido tras la debacle nuclear). Éstos, los “positivos”, son confinados, en un régimen similar a la esclavitud, en locales especialidados con el fin de recrear a los “negativos”. En uno de esos locales, aparecerá una pareja formada por un “negativo” y su esposa “positiva”, quien oculta su naturaleza por evitar el inevitable destino que le aguarda a los suyos.

Su historia: Procedente del cine underground, Rinse Dream se introdujo en el mundo del porno atraido por las connotaciones contraculturales que aún conservaba el género. Con un presupuesto ínfimo, recreó la pesadilla post-apocalíptica gracias a una atmósfera insana en la que el sexo pierde cualquier connotación placentera para convertirse en estigma. Para ello se valió de una estética kitsch similar a la de “Cabaret” de Fosse, en la que un grotesco maestro de ceremonias da paso a diversos números sexuales escenificados (intencionamente) sin pasión alguna.

Decidido a cambiar esquemas, en lugar de utilizar profesionales del género, Rinse Dream se rodeó de actores con formación teatral entre los que se encontraba Pia Snow, más conocida por los aficionados al cine de serie B como Michelle Bauer (mítica Screen Queen, ella). El resultado final fue una alegoría teatral y artificiosa en la que Dream se burla/compadece del consumidor erotómano, identificandole con los “negativos” que cada noche acuden al Café Flesh en busca de los placeres que les han sido negados.

NEW WAVE HOOKERS (Gregory Dark. 1985)

¿Qué cuenta? (cuando están vestidos): Jamal y Jimmie son dos amigos demasiado desocupados que matan las horas viendo la televisión. Jamal es negro, posee una verborrea incontenible y está obsesionado con el sexo. Jimmie es un punkie sumido en un caos vital de difícil solución. Un día, tras ver una película, se quedan dormidos frente al televisor y comienzan a tener un extraño sueño en el que aparecen como propietarios de un servicio de prostitución a domicilio. Lo que no podían imaginar es la pesadilla que se esconde tras su fantasía…

Su historia: Walter Gernert y Gregory Brown aparecierón de la nada en 1983 para revolucionar un género que comenzaba a dar señales de agotamiento. Su revolución, más que estética, fue conceptual. Fundaron un sociedad compuesta únicamente por ellos, a la que bautizaron como The Dark Brothers, basada en los aspectos más oscuros de la psyche humana. Para ello, tras cambiarse legalmente sus respectivos apellidos por el de Dark, comenzaron a fomentar una actitud basada en la provocación: Disfrutaban irritando a las actrices presentándose en los rodajes vestidos como los chulos de la blaxploitation de los años setenta, concendian alucinógenas entrevistas sentados en sillas de mimbre rodeados de iguanas y serpientes, y denunciaban sin pausa la escasa profesionalidad de muchos productores de cine azul, acusándoles de permanecer en el negocio con el único objetivo de pasarse por la piedra a las nuevas starlets. Con esa actitud, no es de extrañar que su número de enemigos dentro del mundillo aumentara al mismo ritmo que crecia el de sus fans, deslumbrados por las surrealistas cintas que dirigieron. En ellas, y mediante disparatados disfraces, representan a los hombres como cerdos, gallinas o asnos, siempre sometidos a la voluntad de exuberantes mujeres coronadas con pelucones imposibles y maquillajes psicotrónicos; todo ello envuelto en montajes sincopados inspirados en la estética MTV.

“New Wave Hookers”, película que degeneró en una larga serie de la que los Dark Bross terminaron por desligarse, se convirtió en película de culto y fenómeno social limitado por los márgenes lógicos del género. De hecho, Quentin Tarantino y Mike Judge, entre otros muchos, reconocen la influencia de los Dark Bross en sus trabajos.

Haciendo honor a su fama, desconcertante e inconformista, los Dark Bross desaparecieron de escena a finales de los ochenta sin motivos conocidos. Poco se sabe de lo que el destino deparó a Walter. Greg Dark, por su parte, agigantó su leyenda outsider siguiendo una vida al límite que situó los tatuajes que decoran la práctica totalidad de su cuerpo en rings de Thai Boxing de Bangkok. Se sabe que participó en peleas ilegales y que frecuentó clandestinas partidas de ruleta rusa. Tras vagabundear por Extremo Oriente durante años, regresó a los States para retomar su actividad en el porno. No mucho después, hastiado del género, se pasó al cine comercial, dirigiendo películas de serie B para terminar, paradójicamente, firmando vídeos musicales de Britney Spears…

El mundo es un lugar extraño, sí.

LA RESURRECCIÓN DE EVA (Resurrection of Eve, Jon Fontana y Artie Mitchell. 1973)

¿Qué cuenta? (cuando no suena de fondo.. choof-choof-choof): Eva sufrió abusos sexuales por parte de su padrastro durante su infancia. Ésto, la ha convertido en un ser retraido con graves problemas para relacionarse con su entorno. Durante sus estudios universitarios, Eva conoce a Frank, locutor de radio que le prestará la atención que, a causa también de su poco agraciado físico, nunca recibió del sexo opuesto. Tras irse a vivir juntos las primeras desavenencias de la pareja, debido a la mojigatería de Eva, amenazan con romper la relación. Tras un terrible accidente de tráfico en el que el rostro de Eva queda completamente desfigurado, será sometida a una serie de operaciones estéticas que convertirán al patito feo en un bello cisne. Poco más tarde, Frank y Eva se casarán. Incapaz de superar sus represiones, Eva aceptará el consejo de Frank de participar en intercambios de pareja que desembocarán paulatinamente en orgías, lo que revelará a Eva como una insaciable amante. La paradoja se dará entonces, cuando Frank vea aparecer el shakespiriano monstruo de los ojos azules: los celos.

Su historia: Inmersos aún en una dura batalla legal abierta en la corte suprema de justicia de Nueva York, los hermanos Mitchell se embarcaron en un nuevo proyecto avalados por el gran éxito de “Tras la Puerta Verde”.

Con el reclamo de Marilyn Chambers encabezando el reparto, los Mitchell comenzaron el proceso de producción de “La Resurrección de Eva” con un presupuesto tres veces superior al empleado en su primera película. Para dar vida a las diferentes etapas vitales de la protagonista, otorgaron el papel a tres actrices diferentes: Nancy Welch se encargaría de interpretar a la Eva adolescente y Mimi Morgan cubriría la etapa adulta antes de ser metarmorfoseada por la cirujía en Marilyn Chambers.

Pocos días después de comenzado el rodaje, Jim Mitchell abandonaba la dirección de la película debido a su incapacidad para hacerle frente. Su sustituto, Jon Fontana, ya se había encargado de la fotografía y edición de “Tras la Puerta Verde”, por lo que colaborar con Artie (conocido por su explosivo caracter) no generó grandes conflictos.

Además de la presencia de Marilyn Chambers, convertida en la primera gran estrella del género, destacó la presencia de Mimi Morgan como Eva adulta. Sus escasos veinte minutos en pantalla, antes de que su personaje sufra el accidente que le costará su físico, constituyeron su debut en el mundillo X. Su irregular trayectoria posterior estuvo marcada por los problemas emocionales y las drogas. Una víctima más asociada a la maldición de los Mitchell.

HISTORIA DE JOANNA (The Story of Joanna, Gerard Damiano. 1975)

¿Qué cuenta? (aunque a la mayoría le traiga sin cuidado): Joanna conoce a Jason, libertino europeo de buena familia, en un restaurante. Cautivada por su personalidad, Joanna se convierte en su amante al poco tiempo. Tras aceptar vivir junto a él en el suntuoso castillo familiar, Jason propone a Joanna que se convierta en su esclava como modo de demostrar la sinceridad de su amor hacia él. Joanna acepta y se ve sometida a diversos juegos sexuales entre vouyeristas y sadomasoquistas. Una vez Joanna ha demostrado su devoción hacia Jason, éste le solicitará someterse a una terrible prueba final…

Su historia: Encumbrado como el gran maestre del nuevo género, Gerard Damiano quiso mantener su imagen de auteaur pornográfico adaptando la novela “Historia de O” de Pauline Réage (oculta tras el pseudónimo de Dominique Aury), para lo cual se propuso obtener los derechos de la obra. Horrorizada ante la posibilidad de ver convertida su novela en una película hardcore, Pauline Réage se negó en rotundo, lo que forzó a Damiano a escribir un guión original basado en la filosofía emanada por la novela, que consistió, básicamente, en cambiar los nombres de los personajes.

El director puso especial énfasis en los actores que deberían llevar el peso de la cinta, para lo cual contrató al veterano Jamie Gillis para hacerse con el papel del decadente Jason y a una antigua bailarina del Stuttgart Ballet Company, llamada Terri Hall.

Como venía siendo habitual en sus obras, Damiano volvió a sorprender con una puesta en escena macabra que sirvió de adecuado soporte a las andanzas de la pareja protagonista inmersa en una siniestra forma de amor cuyo final no podrá ser otro que trágico. La inclusión, por primera vez en la historia del naciente género, de una escena homosexual masculina en la que Jason recibe una felación por parte de uno de sus sirvientes, desperto las iras de los espectadores, quienes reaccionaron ante ella con desagrado e incluso violencia (no fueron pocas las salas que la proyectaron y sufrieron destrozos de todo tipo).

Curiosamente, cuando la batalla legal bajo el cargo de obscenidad parecía ganada, surgió el viejo fantasma de la homofobia inoculado dentro del mismo público que había defendido la exhibición de pornografía como un derecho. Finalmente, Damiano se vio forzado a cortar la polémica escena respetandose el resto del metraje original entre el que se incluian varias escenas lésbicas. Será que la homosexualidad femenina no resulta tan “ofensiva”. En fin…

FUROR INSACIABLE (Insatiable, Godfrey Daniels. 1980)

¿Qué cuenta? (para hacer tiempo entre casquete y casquete): Marilyn, actriz y modelo de éxito, viaja a Londres para disfrutar de unas vacaciones junto a unos parientes. Durante su estancia en la capital britanica, Marilyn se lamentará antes sus amistades de sus enormes dificultades para encontrar una pareja con la que compartir su vida. Para liberarse de los fantasmas que limitan su capacidad para amar, Marilyn inicia un profundo analisis de lo que ha sido su vida amorosa hasta ese instante, lo que le llevará a descubrir la autentica raíz de su insatisfacción.

Su historia: Tras el atronador éxito de sus colaboraciones con los hermanos Mitchell en “Tras la Puerta Verde” y “La Resurrección de Eva”, Marilyn Chambers emprendió una lucrativa carrera como bailarina erótica y actriz de cine convencional (a destacar entre ellas, “Rabia” de Cronenberg) que la apartó del género de manera permanente. Esto cambió en 1980, cuando el productor y director Godfrey Daniels ofreció a la actriz un cheque en blanco para protagonizar la película que ella quisiera con la condición de que fuese pornográfica. Se le concedió, incluso, la facultad de dar el visto bueno al guión, además de reservarse la posibilidad de elegir a cada uno de los interpretes de la película.

Rodada integramente en Londres, “Furor Insaciable” se convirtió en un fenómeno de masas gracias a la potente campaña de promoción, lanzada en el Reino Unido y los States, que incluyó la presencia de la Chambers en docenas de programas de radio y televisión, y culminada con una agotadora gira que le llevó a recorrer las principales ciudades de ambos países. En algunas de estas ciudades, la presencia de la actriz provocó sonados tumultos que obligaron a intervenir a la policía. Tal fue el caso de lo ocurrido en Las Vegas, cuando Chambers no tuvo mejor ocurrencia que despojarse de la parte superior de su vestimenta para fotografiarse en topless con todo aquel fan que lo desease. Tras horas de espera, la multitud irrumpió en el local provocando un caos que ni las cargas policiales consiguieron contener.

Años más tarde, consultada sobre cuál fue la película de la que se sentía más satisfecha, Marilyn Chambers confesó: “Tengo que decir que fue Insaciable (Furor Insaciable). La escena anal que hice con John Holmes sobre una mesa de billar fue inolvidable.” Teniendo en cuenta las dimensiones del miembro de Holmes (35 centímetros en canal), no sé si creerla, pero quede constancia de mi admiración por tan devota profesionalidad.

MUJERES DE SADE (Femmes DeSade, Alex de Renzy. 1976)

¿Qué cuenta? (mientras deciden si la siguente escena será oral o Dios sabe qué…): Rocky de Sade, acaba de llegar a la ciudad de San Francisco en busca de una nueva vida. Su caracter brutalmente violento le llevará a meterse en problemas al poco tiempo de posar sus pies en la ciudad. Una noche, tras semanas martirizando a las prostitutas locales con palizas y vejaciones, Rocky es secuestrado cerca de su casa. Un grupo de meretrices, afectadas por su bestialidad, ha decidido hacerle pagar cada uno de sus excesos. La venganza llevará a Rocky a grados de humillación que ni siquiera él podía imaginar…

Su historia: Con un escueto “V de Venganza” se promoció la revolucionaria cinta dirigida por Alex de Renzy, veterano realizador soft que se dio a conocer gracias a la recopilación titulada: “A History of the Blue Movie”, cuidada selección de películas pornográficas rodadas entre 1915 hasta 1970.

Antiguo piloto de combate de la USAF, de Renzy entró en contacto con el mundo azul durante su estancia en bases aéreas americanas estacionadas en Dinamarca. Una vez licenciado, tras un breve periplo dirigiendo loops y cintas soft, de Renzy encontró en el hard el lugar en el que desarrollar su visión del porno, fuertemente influenciada por el cine de autor de la época. De hecho, la larga y angustiosa escena final de “Femmes DeSade” referencia abiertamente la brutalidad del “Saló o los 120 días de Sodoma” de Pasolini.

El director justificó el trazo deliveradamente sucio de las imagenes de la película al calificarla como “anti-erótica”. “No quise rodar una película sensual. Al contrario, nada me ofendería más que saber que alguien se sintió excitando viendo Femmes DeSade”. Ciertamente, la escena final, que incluye actos escatológicos, provocó tal revuelo que la cinta fue retirada de las salas, acusada de exceder los límites marcados por la nueva legislación referente a la pornografía. Finalmente, tras eliminar los minutos más controvertidos de dicha escena, la película pudo volver a proyectarse.

Protagonizada por Annette Heaven, afortunada poseedora de una belleza cuasi renacentista, el tiempo ha convertido a la cinta de de Renzy en una rara pieza de coleccionista. Y es, curiosamente, la versión integra (que incluye los minutos censurados en su día) la que mayor morboso fervor despierta hoy día. Y es que, como le ocurriera a Pasolini, parece que pocos entendieron lo que de Renzy quiso contar.

DEBBIE SE LO MONTA EN DALLAS (Debbie does Dallas, Jim Clark. 1978)

¿Qué cuenta? (mientras la mayoría pulsa el botón de fast-review): Pese a la oposición familiar, Debbie planea marcharse a Dallas para hacer realidad su sueño de convertirse en animadora del equipo de football de los Cowboys. Tras convencer a varias amigas para que la acompañen, deciden obtener el dinero del viaje desarrollando diversos trabajos basura. Angustiadas por los bajos ingresos obtenidos, lo que pone en peligro su calendario de viaje, no tardarán demasiado tiempo en averiguar que hay otros modos de lograr sus objetivos económicos en menos tiempo…

Su historia: En pleno boom de las comedias universitarias, el director Jim Clark adaptó el subgénero dentro de la corriente X apelando a uno de los grandes mitos de la cultura popular americana: las cheerleaders. Para ello se basó en las desventuras de un despreocupado grupo de oligofrénicas colegialas cuya mayor ambición vital consiste en ser animadoras de los Cowboys de Dallas.

Las dificultades logisticas inherentes al rodaje de una comedia porno ambientada en un campus universitario fueron solucionadas con picardia por los productores de la cinta, los hermanos Buckley, quienes engañaron a los administradores de la New York State University para que les concedieran permiso y así rodar en sus instalaciones. De hecho, su grado de candidez llegó al punto de que dos de ellos llegaron a participar en la película como figurantes. Por supuesto, al conocerse la naturaleza de la película, fueron despedidos. No fue éste el único problema al que se enfrentaron los Buckley. Los vecinos de la zona residencial en la que se rodó gran parte del metraje, se organizaron en grupos de protesta, molestos por el trasiego constante del equipo de filmación que les impedía llevar una vida normal. Para solucionarlo, se recurrió de nuevo a la fórmula utilizada con los administradores, y las protestas cesaron en cuanto se condeció a los cabecillas de la revuelta papeles secundarios (con derecho a mirar pero no tocar, of course).

El papel de Debbie recayó en la debutante Bambi Woods, quien, abrumada por la súbita popularidad obtenida tras el estreno, desapareció de escena para volver a materializarse tres años más tarde, en la segunda entrega de las aventuras de Debbie. Y si un millonario talón fue el culpable de que esto sucediera, ni todo el dinero del mundo habría conseguido que se lo montase una vez más, en la tercera parte rodada en 1985, ocasión para la que rechazó sucesivas ofertas que, finalmente, consiguieron que al menos apareciese interpretando por última vez el personaje que la situó en el mapa de todo erotómano, eso sí, sin sexo de por medio.

El éxito de “Debbie Does Dallas” fue impresionante. Su millonaria recaudación la convirtió en la cinta X más vendida en la década de los 80, durante los albores de la era del vídeo. Su influencia llegó incluso más allá, siendo literalmente plagiada su famosa escena de ducha en diversas comedias teenagers de la época, entre las que destaca, por méritos propios, la célebre “Porky’s”.

Hay más, mucho más. Pero moi no da más de sí. Por lo tanto, aparco definitivamente tan vicioso repaso que, con seguridad, me ha costado la excomunión inmediata. Oh, sí…. el infierno también. Pero bueno, como seguro que la señorita Jones anda por allí, algo idearemos para entretenernos.

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