Por hacer tiempo, básicamente, mancillaré aún más si cabe este espacio virtual que estará maldiciendo el día en el que decidí aposentarme sobre él.

En primer lugar, les concedo el privilegio de ver, si tienen estómago para ello, los descartes de mi posteo Bollywoodiense. Lo siento…

En “Un premio ganado a pulsoserán testigos del agradecido discurso de un galardonado preso de la emoción.

En “300 Uncut edition” saldrán de dudas acerca de lo que hubiese ocurrido en el caso de que al gran Leónidas le hubiese hecho tilín Jerjes “el grande”. (Impagable ese alegre rítmillo final…)

El atormentado Marty regresa, como no, con una nueva neura que superar en “Porque (ahora) yo lo valgo”

En “In your face” podrán saber qué ocurriría si uno de esos críticos tocapelotas se topase con el mismísimo Frank Miller, rapado para la ocasión.

Finalmente, en “Si podemos darnos de hostias ¿por qué estamos discutiendo?” Pedro Almodóvar se enfrenta a tres desalmados tertulianos de mesa camilla dispuestos a amargarle una de sus placidas tardes en el Olimpo.

Hay más, pero el pudor me impide publicarlas. Así pues, con estas cinco joyas cierro definitivamente el capítulo dedicado a mis aventuras en Bollywood. De mi affair con Shilpa Setty no hablaré. Si los radicales indúes estuvieron a punto de lapidar a Richard Gere por un beso, no quiero ni pensar que harían conmigo de saber los detalles más gloriosamente escabrosos de nuestro fin de semana en Ranchipur.

Cierro capítulo también en lo referente a la surrealista página Celebrity Weddings. Pero no me resisto a colgar los descartes del posteo que dediqué a tan imprescindible page…

En primer lugar, las imagenes de la boda de la modelo, y chica alegre, Katie Price (aka Jordan) se comentan solas…

Estoy seguro de que el trauma infantil que le llevó a casarse con una réplica exacta del vestido de Cenicienta haría feliz al mismísimo Freud…

Pero lo peor estaba por llegar… No se pierdan las caras de los invitados al ver el vehículo de transporte elegido para tan simpar ocasión…

 

Los cocheros vestidos de blanco me pierden…

En cualquier caso, y como chica casquivana y orgullosa de serlo (bien por ti), se las apañó para enseñar cacha a pesar de las dificultades logísticas de tan ampuloso traje…

Muslo y pechuga, como en los mejores restaurantes. Aunque lo que realmente me preocupa es el novio. Viéndole, creo que si alguien le pincha no sangra…

Tampoco tiene desperdicio la boda de Kevin Costner con su nieta…

Que sí, que sí… Que el amor no tiene edad. No pude reprimir el chiste malo. Como tampoco pudo reprimir, Costner, un extraño arrebato místico que le hizo, en plena ceremonia, agenciarse un bote y ponerse a remar como un loco emulando la escena final de “La Ciencia del Sueño”…

La última instantanea es sencillamente genial. Da la impresión de que a Costner se le fue la mano (eso o despertó de su trance) y parece preguntarse algo así como “¿Pero dónde coño estoy?”…

Como agravio final, observen esta fotou de la preciosa Denise Richards el día de su desgraciado enlace con Charlie “¿Queda alguien que no me haya tirado aún?” Sheen.

La gracia de la fotou no está en los ostentosos gestos del gran Martin Sheen cuestionando a Denise sobre si es consciente de dónde se está metiendo, sino en el sedicioso tipo del fondo, quien, al parecer, ofició la ceremonia. Mirénle, recien salido de “La Parada de los Monstruos” de Browning, con esa expresión que no puede disimular el “A ti te daba yo lo tuyo” que seguro pasaba por su mente en ese instante. Con semejante bendición lo raro es que el matrimonio aguantase más de dos semanas.

En fin. Se acabaron las tonterías. Despido tan prescindible delirio con un vídeo de Javier Gómez (hombre del tiempo de La Sexta). Un tipo absolutamente pasado de rosca capaz de utilizar frases como: “Mensaje para descreidos y agnosticos: el cielo existe”, “Viernes, noche fría, calor de las sábanas. Muy mal se les tiene que dar esta noche para no…” o “Si no les ha tocado la lotería, tóquense ustedes mismos”, y que encima tiene narices para homenajear el mítico gag del caballero armado con un pollo de goma de los Monty Python, tiene toda la admiración que Fernándo Fernán Gómez no quiso aceptar… Échen un vistazo y pásenlo bien. Me largo a la ciudad marrón a comprobar si es cierto que el garrafón es o no un concepto desconocido por allá. Esta noche, más y seguro que mejor…

Anuncios