Como es habitual cada diez años, el American Film Institute acaba de hacer pública la lista de las 100 mejores películas de la historia.

AFI’s 100 years 100 movies

No es necesario agregar que todas ellas, las cien, son producciones americanas, ya que, como es sabido (ellos piensan así), el resto del mundo (salvo sus primos britanicos y australianos) sólo rueda esas cosas con subtítulos capaces de matar de aburrimiento a los inquinos de cualquier geriátrico. Y es lógico, al fin y al cabo, el instituto de cine americano se dedica a proteger y promocionar su industria casera. Aunque, ahora que recuerdo… una de las pocas personas vivas que ha sido homenajeada por ellos fue el director español Carlos Saura. Paradoja.

Lo cierto es que desde siempre se han creado listas de las consideradas mejores películas de la historia. Como si el cine, un arte que no un deporte, pudiese ser catalogado prescidiendo de una premisa fundamental: no hay dos gustos iguales. Tal vez por ello, en 1989 el conocido crítico canadiense John Kobal, creador y propietario del famoso archivo fotográfico que lleva su nombre, decidió delegar en 80 prestigiosos críticos de todo el mundo la autoría de la que desde entonces se considera lista definitiva. Osease, la verdad en pasta… qué miedo.

Impresa en un libro que conoció records de ventas en las navidades de aquel año (y que probablemente sirvió para adornar miles de estanterias sin llegar a ser leído jamás), la lista Kobal no reparó en gastos ni medios para llegar a hacerse realidad. Contactó con la cream de la cream de la crítica mundial, entre ellos tres españoles: Ángel Fernández Santos, finado y añorado guionista de “El Espíritu de la Colmena” que tan buenas críticas escribió desde las páginas del diario El País, Manuel Hidalgo, qué exquisitos modales para tan escaso talento, y César Santos Fontela, crítico de ABC entre otras publicaciones. Repasando la lista del resto de participantes destacan el mítico director de fotografía Néstor Almendros, el director britanico Lindsay Anderson, quien en un alarde de gilipuertez extraordinario votó por una película dirigida por él mismo, la directoria italiana Liliana Cavani, el cineasta francés Bertrand Tavernier y el polaco Krzystof Zanussi, todos ellos relacionados en su pasado con el ejercicio de la crítica.

Un repaso somero a la lista revela el monumental disparate que podría resumirse de este modo:

– Empezamos con la que gana siempre, “Ciudadano Kane”. Qué bien, qué bonito, no voy a discutir lo evidente. La cuestión es que a mí me gusta más “El Cuarto Mandamiento”. ¿Y por qué esta fabulosa película nunca aparece en lista alguna? Pues porque Welles renegó de ella tras arrebatarle el proyecto el estudio (con toda la razón, pues Welles se largó a Brasil tras dejar la película a medio montar) y tuvo que ser Robert Wise quien realizase el montaje final. Por supuesto, en la cuadriculada mente del crítico estándar no cabe la posibilidad de que una película de la que renegó su autor pueda ser una obra maestra. De tal modo, la epopeya de los Ambersons podrá ser buena (que la hizo Welles, pensarán) pero “podría haber sido mejor”… Gran gilipollez inherente a todo cinéfilo enciclopédico esta última sentencia. 

– No hay ninguna película dirigida por John Ford (unanimemente considerado el más grande) entre las 15 mejores. La primera en aparecer, “Centauros del Desierto”, lo hace en la posición 17. Dos obras más del maestro son citadas: “La Diligencia”, en el puesto 22 y “Pasión de los Fuertes”, en el número 75. Ni rastro de “El Hombre Tranquilo” o “El Hombre que Mató a Liberty Valance”, ambas muy superiores a western que protagonizara John Wayne.

– En el listado de países productores de las películas, aparece India con una: “Trilogía de Apu” situada en el puesto 35. La esplendorosa trilogía de Apu que dirigiera Satyajit Ray en realidad se compone de tres películas rodadas entre 1952 y 1958: “Pather Panchali”, “Aparajito” y “Apu Sansar”. Supongo que incluir tres películas indias en la lista les debió parecer excesivo a los ilustres e iluminados críticos. Así pues, todas juntas, total, en India ya deben estar acostumbrados a las estrecheces.

– Más despropósitos: La película britanica “If” dirigida por Lindsay Anderson (el capullo que se votó a sí mismo) aparece en el puesto 82. ¿Alguien recuerda qué fue de aquel puro artificio coyuntural nacido con la noble intención de “cambiar el arte cinematográfico y alterar las conciencias sociales” que excretó el presuntuoso director inglés?

– ¿Qué coño pinta en la lista la valerosa, interminable y tediosa “Heimat”, película alemana dirigida por Edgar Reitz, uno de los padres de lo que en Alemania se llamó el cine de los chicos (manifiesto de Oberhausen)? ¿Tal vez los votantes no tenían conocimiento de “Paris, Texas”? Lo digo porque si querían reconocer aquel movimiento que también lideraron Herzog y Wenders, lo tenían fácil.

– Mucho Tarkovski, mucho Eisestein, mucho Chaplin (muchísimo) pero ni una sóla película del padre de todo esto: David Wark Griffith. Bueno ojo y mejor criterio, qué huevos tenéis.

– Otro clamoroso error es la ausencia de comedias, musicales, cine fantástico, cine documental y cine de aventuras/acción en la magna lista, sepultados por un aluvión inconmensurable de cine de autor que le dota de un signo elitista tan adecuado para guardar las formas como aburrido.

– ¡¡¡Y dónde coño está Coppola!!! Joder, es para llorar.

Podría seguir despotricando, pero lo dejaré aquí. Personalmente, me duele la ausencia de Tati, de Victor Erice, de “Carta de una Desconocida”, de “El Apartamento”, de “El Hombre Tranquilo” o “Las Uvas de la Ira”. Casi tanto como duele ver el “Freaks” de Tod Browning relegado a un miserable puesto 95, a “Breve Encuentro” en el 93 o a Fritz Lang en el caritativo puesto 96 representado además por “Los Contrabandistas del Moonfleet”, deliciosa pero muy inferior a otras obras del maestro alemán.

En fin… Si alguien desea echar un vistazo a la famosa e infecta lista, pueden hacerlo pinchando en el enlace. Allá ustedes…

John Kobal Top 100 Movies

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