Magnolia en Piezas

El poli

Escuchar el mensaje que grabó para una agencia de contactos (busco mujer muy femenina y poco exigente) es como leer la carta a los reyes magos de un niño. Honrado, contradictorio, torpe e idealista, su fe en el genero humano y su afán por ayudar al prójimo es sin duda un sublimación del amor que tanto necesita en su vida. El destino le situará frente Claudia, justo lo que necesitaba… alguien a quien salvar.

La hija traumatizada

Cocainómana convertida en polvo fácil de barra de bar, se entrega a todo aquel dispuesto a abrazarla y a embadurnar su nariz con polvo blanco. Traumatizada por los abusos sexuales a los que le sometió su padre (Jimmy Gator) siendo niña, sólo un milagro podía rescatarla en su deriva. Quien podía imaginar que los milagros también ocurren en San Fernando Valley.

El padre

Famoso presentador de concursos televisivos, marido y padre ejemplar… No, no todo es como aparenta ser. Acosado por la culpa y la enfermedad, siente la necesidad de sincerarse con su mujer lo que le dejará definitivamente solo. No busca el perdón, es consciente de que no lo obtendrá, busca el modo de acallar sus remordimientos con o sin plomo alojado en su cabeza.

El niño prodigio

Por si no fuera suficiente presión la de ser un superdotado además carga sobre sus espaldas a un padre irascible que le considera una inversión económica. Stanley reclama a su padre lo que éste no le puede dar por que no es su padre… es su agente. Forma parte del equipo de niños prodigio que compite en el programa de Jimmy Gator contra tipos que triplican su edad y a los que derrotan noche tras noche… Finalmente Stanley estallará (literalmente) en el momento y lugar menos indicado.

El ex-niño prodigio

Donnie Smith fue una celebridad en los 60 gracias a su participación en el programa de Gator, y por poca gracia que le haga, aún es recordado por ello. Su vida transcurrió de un modo tan miserable como se supone debe ser la vida de un niñogenio al que un inoportuno rayo dejó medio idiota: encargado de almacén, cohíbido y homosexual reprimido. Decidirá abrir las puertas del armario y de su corazón en el lugar y con la persona equivocados. Pero no será ése su peor error.

El enfermero empático

Phil a cometido el error de todo enfermero: involucrarse emocionalmente en la vida de su paciente. Lo ha hecho hasta el punto de que toda su existencia gira en torno a éste. Posee a su vez otro gran defecto… la bondad, lo que le convierte en blanco fácil. Malos tiempos para la lírica, hermano.

El enfermo terminal

Devorado por el cáncer, Earl sabe que no le queda tiempo. Por ello, utilizará a su cuidador para encontrar a su hijo, al que tanto daño hizo abandonándole siendo aún un niño. Mientras, contempla indiferente como su esposa se rompe en pedazos sin remedio.

La joven esposa

Se casó por dinero, vivió despreocupada y terminó por enamorarse demasiado tarde de su marido y víctima. Pretende aliviar su conciencia renunciando a la herencia que le corresponde pero el peso que debe resistir es demasiado grande para tan frágil aura.

El hijo perdido

Predicador del machismo más retrogrado para una audiencia compuesta básicamente por reprimidos y misóginos, su sólida fachada se derrubará como un castillo de naipes a la simple mención del nombre de su padre. Y es que suele ocurrir que los corazones averiados al reiniciarse laten con más fuerza.

Esto es “Magnolia”. Una exploración del amor y el dolor que éste produce. De la soledad, y sobre todo del azar que unirá la vida de una serie personas al límite emocional justo en su momento más bajo. Sumergidos en ese trance del que parece que nunca se podrá escapar.

Y es el preciso momento en el que todos ellos reciben “la información” el que recoge la canción “Wise Up” que cantarán al unísono. La he subtitulado al castellano. Excuses por las probables cagadas. Mi inglés (que nunca fue maravilloso) se derrite a velocidad láser por falta de práctica y cierta desgana. Disfruten de la gran canción de Aimee Mann que sirve de fondo a la escena clave de “Magnolia”. Merece, y mucho, la pena.

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