EL PRÍNCIPE DE ZAMUNDA

Incapaz de frenar su caida, Joe Landis aceptó el reto de fabricar basura a mayor gloria de Eddie Murphy. Para ello, narró las desventuras del heredero al trono de un país africano en busca de esposa por los States abusando de los convencionalismos y de las metáforas de calibre grueso. ¿Que el príncipe busca esposa como el que va a comprar carne al super? Pues le liamos con la hija del dueño de un negocio de hamburguesas. Mal gusto y un Eddie Murphy desatado (conceptos inseparables) para una gran mala comedia. 

Una razón para no perdersela… Chocolate Sexy

EL REPORTERO

Tanta caspa como puedan degustar y más. Retorno al pasado más hortera, los años setenta, gloriosos tiempos previos a la corrección política en los que realizar comentarios sexistas en voz alta era motivo de celebración y las camisas estampadas de mil colores eran signo de elegancia.

Tres razones para verla…

La exhibición de humor crápula y cabrón no exento de violencia animal gratuita

El memorable combate callejero entre cadenas televisivas rivales con impagables múltiples cameos como los de Tim Robbins elegante y salvaje o un Ben Stiller en la piel de un racial periodista hispano…

Y ella…

EL GRAN HALCÓN

Insufrible artefacto de estabilidad equiparable a la nitroglicerina y que podría hacer cambiar de opinión a los contrarios a la pena de muerte. Ni el cadalso podría redimir al director (Michael Lehmann) de esta bíblica catastrofe fílmica que narra las atropelladas desventuras de un ladrón de guante blanco. La chulería abierta de Bruce Willis y la matizada, pero más intensa, de Danny Aiello no la salvaron del desastre pero sirvió para convertirla en mito para gourmets degustadores de nutritiva basura mainstream.

Un motivo para verla…  Yo sólo quería tomarme un capuccino

UNA NOVIA SIN IGUAL

Ya el título que le fue impuesto en España promete y el resto no decepciona. Horror en clave de parodia serie B, ambientado en los ambientes beatnik de Nueva York, mezclado con las mil muecas de Mike Myers: Obra Maestra. Los secundarios (alguno de ellos perpetrado por el propio Myers) acompañan y el muestrario de gags se muestra a la altura. El padre del personaje de Myers se sale, literalmente. Nancy Travis, también. Dan ganas de dejarse descuartizar por ella. Imprescindible en fa mayor.

Motivos para perder el tiempo viéndola…

  Él

LA ESPADA DE DAMASCO

Reliquia empastada con vistosos colorines perteneciente a la recua de películas de serie B conque los grandes estudios trataban de mantener ocupadas a sus estrellas a la espera de proyectos de mayor envergadura. Para la ocasión se prescindió de la originalidad echando mano de la leyenda de Excalibur sustituyendo el páramo inglés por el más exótico mundo de las mil y una noches. Rock Hudson marca pectorales full time mientras Piper Laurie se dedica a hacer mohínes. En medio de todo ello, una espada mágica incrustada en una columna que designará nuevo califa a quien logre desenvainarla. Basura limpia pero disfrutable al cien por cien.

Dos buenos motivos más para echarle un vistazo… 

Ella…

… él… y la espada

LOCA JUERGA TROPICAL

Para juerga la que debió correrse el tipo que rebautizó de tal modo a “Water” la noche antes de ejecutar semejante idiotez. La maría que cultiva el gobernador de Cáscara, perdida isla caribeña bajo mandato del Reino Unido, circuló generosamente por el set de rodaje a juzgar por los resultados de esta comedia que nació con pretensiones satíricas. Las intenciones fallidas son loables, el golfo resultado más aún. Protagoniza Michael Caine con decoro y aplomo pese a las no pocas ocasiones en las que se le escapa la risa. 

Un buen motivo para verla… Sería la guerrilla desastre que pretende liberar a la isla del “yugo” britanico, liderada por un carismativo guerrillero cantante que sólo se expresa oralmente a través de canciones protesta. ¡¡Icono!!

JOE CONTRA EL VOLCÁN

El ambicioso John Patrick Shanley, se creyó aquella tontería de la reencarnación de Preston Sturges que algún crítico visionario le colgó después de firmar el guión de “Hechizo de Luna” y decidió dar el salto a la dirección filmando un trabajo propio, tan aparente como hueco, en el que se narran las últimas semanas de vida de un apocado oficinista al que le es diagnosticada una enfermedad terminal. Tres papeles tres se arrogó Meg Ryan que le sirvieron de salvavidas para sobrevivir al desastre, cosa que no consiguió Shanley, estigmatizado para siempre por un desastre de proporciones bíblicas que mereció mejor suerte pero sólo encontró pitorreos a su costa. La inocencia de su discurso precisa de la complicidad del espectador. Cínicos, descreidos y broncas en general, abstenganse.

Motivo gordo para verla… Esa luna en mitad del océano…

TRANSILVANIA 6-5000

Si parodiar el cine de terror alcanzó su cota más alta en “El Jovencito Frankestein” de Mel Brooks, con “Transilvania 6-5000” conoció los rigores del abismo más profundo. Extraordinaria gamberrada en la que encontrarán (aparte del evidente cachondeo a costa de la canción de Glenn Miller): hombres lobo de equívoca sexualidad, jorobados de manual, vampiresas demasiado sensuales para ser no-muertas, castillos transilvanos que dan más pena que miedo y dementes doctores que ante la imposibilidad de crear nuevos monstruos al estilo Frankestein al menos son suficientemente hábiles para hacer cosas como esta…

Y hay que verla por…

Gil: ¿Y cómo entraremos dentro del manicomio?

Jack: Saltando la valla

Gil: ¿Pero cómo lo haremos sin que nos vean?

Jack: Eso déjamelo a mí. Tú salta la valla.

Gil comienza a trepar deteniendose en la parte más alta…

Jack (gritando): ¡¡¡Un paciente intenta escapar!!!. ¡¡¡Un paciente intenta escapar!!!

Varios enfermeros detienen a Gil introduciendole dentro del sanatorio con el resto de pacientes. Poco rato después, cuando Gil a conseguido lo que buscaba, se reencuentra con Jack a través de la valla…

Gil: ¿Y ahora, cómo salgo?

Jack: No te preocupes, salta la valla

De nuevo, Gil se enfrenta a la valla… volviendo a ser sorprendido por los gritos de Jack al encaramarse en la parte alta…

Jack: ¡¡¡Un hombre intenta entrar!!! ¡¡¡Un hombre intenta entrar!!!

Y estampas como esta otra…

LOS LOCOS DEL BISTURÍ

Ni “Urgencias” ni “House” ni leches… La profesión médica nunca fue mejor homenajeada que como lo hizo Garry Marshall en esta esplendorosa cinta. Las correrías de una serie de estudiantes de medicina en un desastrado hospital sospechosamente similar a los de la seguridad social local contadas sin vergüenza ni ánimo crítico que lime su noble intención de no trancender. Los personajes, memorables y entre ellos, (como no, tratandose de una película de Marshall) un travestido Héctor Elizondo en un papel que bien pudo inspirar “Juego de Lágrimas”.

Un par de buenas razones para verla… Las de la casquivana Jyll Omato, per example…

Y además: la reprimidad enfermera Sprockett, el vengador Patrick Macnee sometido a la presión de seleccionar una enfermera durante una crisis (– la de la izquierda tiene una diplomatura universitaria y la de las tetas es au pair; – Me quedo la de las tetas), o Sean Young antes de perder el oremus. Y, por supuesto, el Doctor Zito.

EL PELOTÓN CHIFLADO

Trash comedy ejemplar que se sirvió de las mejores fuentes del género (peleas de tías buenas en el barro incluidas) para hilvanar su mito. Bill Murray ni se molestó en aprenderse el guión (mucho menos en actuar) por considerarlo innecesario. Total, con semejante excusa argumental (va de un par de perdedores que pretenden enderezarse alistándose en el ejercito) ni falta que hacía. Vista siendo adolescente se podría interpretar como parodia de trazo grueso hacia la institución marcial… Después yo mismo me alisté y comprobé que la realidad supera a la ficción con más frecuencia de la debida.

Imprescindible… Por su previsible humor de lija y un Murray más pasado de tuerca de lo habitual. Por la cara de pardillo de su compadre Harold Ramis, también…

 

PORKY’S

Y el clásico entre clásicos. La película que Joe Landis soñó con hacer. Olviden “Desmadre a la Americana”, el fenómeno de la comedia teenager nace y alcanza su máximo esplendor con la cinta de Bob Clark. Un visionario que fue consciente desde el primer momento que para filmar una cinta colegial era necesario prescindir de reparos para sumergirse en la mente adolescente y extraer su esencia. “Porky’s” es tan arritmica, zafia y descerebrada como el quinceañero que espía escondido en los vestuarios femeninos. Es facilona y desvergonzada como la animadora de un instituto del medio-oeste que se insinua al capitán del equipo de football. Es el aroma del espíritu adolescente que soñó Kurt Cobain.

Y hay que verla por…

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