Siete años necesitó Niles para declarar su amor por Daphne. Uno más para tenerla a su lado y otro para poder llamarla su esposa. Se casaron en una herrumbrosa capilla de Reno. Solos. Un tipo borracho que dormitaba al fondo ejerció de improvisado testigo. El anillo, un aro barato comprado al propio tipo que ofició la ceremonia, y el buffet fue servido por chicas en topless. No fue la boda que soñaron… de nuevo, fue mejor.

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