Dios, esto parece la mansión de Miss Havisham, aquella vieja loca de “Grandes Esperanzas”

Pues sí, en dos meses pueden ocurrir muchas cosas. Per example, pueden borrar tu cuenta de Youtube por infringir los sacrosantos derechos de autor. Sin duda, los dos minutos de “El Paciente Inglés” que colgé debieron saciar de tal manera a las mil personas que lo vieron que decidieron que no necesitaban ver la película después de tal atracón. Una pena esta nueva forma de fascio que algunos pretenden imponer para justificar su propio fracaso. Puede ocurrir que el posteo de las estrellas porno muertas que durante meses reinó en las ruinas antárticas haya sido ampliamente rebasado por los falos, enhiestos o no. Pueden haber ocurrido montones de circunstancias personales que no hayan servido para modificar situaciones, pero sí para dañar y desgastar. Y puede aparecer un pequeño grupo de canas que ha brotado por sorpresa en las últimas semanas fruto del estrés, según algún médico. La pérdida de peso y la caída masiva de cabello, al parecer también. Igualmente, puede ocurrir que un par de personas que se dejaban caer en la vieja Antártida siguiesen visitándola con frecuencia, a pesar de que lo único que podían encontrar por allí eran esas balas de paja que cruzan las calles vacías de un poblado del oeste. Para ellas, y todos aquellos que lo hicieron en alguna ocasión, va dirigido este tributo pequeño pero sincero.

Vale, ¿quieren saber cómo acaba la obra? Pues bien, adelante. Acabará mal, seguro, que uno es pesimista/realista y los milagros son cosa de las pelis de Capra o Sturges. Aquí estoy y aquí seguiré hasta que se deshiele lo que sustenta el tenderete. A ver si dura, como mínimo, tanto como el encayamiento del Endurance.

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