Supongo que cuando el poeta José Hierro escribió aquello de “después de todo, todo ha sido nada” se refería a la frustración que a todos invade en alguna ocasión. En ocasiones dura toda una vida. Y si no que le pregunten a los señores con alzacuellos…

No soy anticlerical, de veras que no, aunque en ocasiones lo parezca. Si te atrae la historia se debe conocer la de la Iglesia. De hecho, cuando era adolescente leí la Bíblia, cosa que no han hecho muchos católicos. Claro que también leí los evangelios apocrifos, y eso seguro que los ortodoxos no lo aprueban de buen grado. Sinceramente, me trae sin cuidado que el Papa oficie la misa en latín de espaldas a sus feligreses. No me pienso rasgar las vestiduras porque se haya pasado el concilio Vaticano II por el forro de allí mismo. Más, cuando las misas en latín se han seguido celebrando durante todo este tiempo sin problemas. Y si no, que le pregunten a Mel (Gibson).

Puedes ser de izquierdas o de derechas, lo que no se debe ser es extremista ni bobo. Y es que resulta que el consistorio de Cucumberland decidió hace algunos meses cubrir todo el centro con placas que ilustren al visitante sobre la ciudad (o dormitorio) en el que viven o visitan. Están conectadas por un emblema amarillo que nadie sigue, pero supongo que es la intención lo que cuenta. Es más, salvo algún jubilado, dudo mucho que alguien haya hecho la interminable ruta de las setenta y pico placas.

Pues bien, algún concejal sociata (para desgracia pepera siempre gobiernan ellos) pensó que sería una buena idea colocar una que hiciera referencia al “Cantar de los Cantares” frente a la antigua iglesia. Anatema, por supuesto, que aquí el que tiene derecho a joder el viejo edificio del siglo XVII (y es que la pobre lleva ya unas cuantas y dolorosas reformas) son sus moradores habituales. Por otra parte, los versos escritos por el Rey Salomón no son considerados “adecuados” por ciertos sectores conservadores. Ellos se lo pierden, pues ese libro “picantón” (como algunos lo definen) es con seguridad el mejor libro bíblico.

La polémica no daba mucho más de sí (vamos que a la gente le traía sin cuidado) y quedo enterrada al poco tiempo. Mientras, la placa continua aguantando la lluvia, el frío y la hipocresía.

Sólo lamento que no utilizasen mi fragmento favorito:

“Como lirio entre espino, así es mi amada entre las mujeres”

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