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“Quiero un hombre con poder nuclear”

Así sea…

Y ya puestos: yo quiero una mujer biónica…

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El vídeo, además de muy corto, no tiene desperdicio…

Ocurrió hace pocos días. La señorita, universitaria que quiere ser empresaria, y sus amigos no tenían ni idea de quién era William Golding, hasta que ella cayó en la cuenta de que era… actor. Pues se equivoca, el misántropo inglés (o su libro más considerado) es el soporte que ha anclado al Señor Makino en mi vida.

Va siendo hora de que hable del Sr. Makino. Le conocí hace siete años, cuando comenzó una lucha que afortunadamente todavía continúa. Y nada mejor para ello que recuperar un viejo posteo publicado originalmente en mi viejo blog…

SIN NOTICIAS DE MR. MAKINO

Como cada tarde, el señor Makino, apostado en una ventana, observaba el surrealista parque interior del hospital: bancos de madera nuevos de color cobrizo, caminos de ladrillo blanco delicadamente trazados, plantas ornamentales y nadie para disfrutarlo. De hecho, no había forma de entrar, ni una mísera puerta de acceso.

Le conocí tumbado en una cama de hospital. Un ataque de apendicitis quebró su particular tour hispano meticulosamente trazado. El Granada-Barcelona acabó en un tablao flamenco de Madrid, y sus gastados huesos en el quirófano de un país extraño.

Al verle, desvalido y solo, tuve la idea de imprimir todos los periódicos japoneses online que pude encontrar. Fue un desastre, cómo no. Mi vieja impresora unía los caracteres hasta hacerlos casi ilegibles. Me costó docenas de folios conseguir algo decente que entregué a mi madre para que se lo diese a la mañana siguiente. Al parecer, su expresión se iluminó al barruntar algo familiar. Ojalá hubiese estado allí para verlo. Pero estuve aquella tarde, y todas las tardes que vinieron después, y él, con su inglés aprendido en alguna sucursal de Open English de Yokohama, me contó que estaba jubilado y que trabajó durante más de 40 años como ingeniero de sistemas de ventilación. Las dificultades del idioma no impidieron que nos hiciera reír a todos con su escenificación del inoportuno ataque de apendicitis. No contó nada sobre su vida privada, tampoco pregunté.

Desde el segundo día una empleada de la embajada japonesa le acompañó cada mañana (me pregunto si la embajada española haría lo mismo por mí). Nunca la llegué a conocer, aunque me agradeció el gesto a través de mis padres. Ella fue quien se encargó de comprar 3 cajas de bombones Lind para distribuirlas entre el personal que le atendió. Una de esas cajas fue para mí. En la parte superior, pegado con celo, un papel con su nombre y dirección. Agradecí el regalo, aunque lo que realmente me emocionó fue ver al señor Makino haciendo la maleta mientras guardaba cuidadosamente en ella los folios que le había impreso durante cada día uno de los cinco días que estuvo allí.

Nueve meses más tarde le escribí. Esperé hasta navidad buscando una ocasión que justificara mi carta. Probablemente sea sintoísta o budista, pero que más da, lo único que quería era saber que estaba bien. Quería contarle que el jardín inanimado se mantenía virgen.

Recibí respuesta dos semanas después. Dentro del sobre, una falsa postal que ni es falsa ni es postal. Una espectacular foto del monte Fuji recortada y pegada cuidadosamente sobre un trozo de cartón. Detrás, escrito a mano ,“Mnt. Fuji (3.740 m)” Desde entonces apenas se separa de mí, es inevitable pues lo utilizo como marca páginas y tengo la costumbre de llevar siempre un libro encima, especialmente en invierno. Desde entonces cuando el monte Fuji asoma su cabeza nevada en la mesa de algún café, nunca falta alguien que dice “todavía tienes eso, tíralo ya, solo es un trozo de cartón”… y tienen razón, solo es un trozo de cartón.

El viernes quise escribirle, pero después de pasar toda la tarde meditándolo, la carta acabó en la basura, como tanta otras que alguna vez pensaste eran una buena idea. No respondió a mis últimas dos cartas, lo que dada su generosa educación y rígido sentido del honor, me da que pensar en que le ha ocurrido algo. Lo que no sería extraño, pues superaba los 70 años aunque aparentase bastantes menos.

Un amigo de mi hermano visitó Japón no hace mucho tiempo. Fue a conocer a sus suegros antes de casarse con una chica japonesa. Estuve tentado de pedirle que le entregase una carta en mano, junto con un pequeño regalo que nunca llegué a enviarle atendiendo los consejos que me dieron sobre los constantes robos que sufren las cartas demasiado abultadas. Al final no lo hice. Pensé que sería abusar de la confianza de alguien a quien apenas conozco.

Sea como sea, lo único que quería es que supiera que aquella falsa postal suya, sigue visitando con frecuencia el lugar en donde nos conocimos. Sigue marcando libros a medio leer e impregnándose del humo de las cafeterías de Suburbia.

Y ése fue el destino del papel garabateado por el Sr. Makino: el libro del actor William Golding. Casi mejor me ahorro comentarios sobre la señorita que quiere ser empresaria.

Por cierto, les presento a la nueva integrante de la familia…

Disculpen los brillos, la cámara (y el fotógrafo) es pésima.

Hace algunos años, alguien muy querido me acusó de egoísta precisamente cuándo yo pensaba lo contrario. Me dijo algo así como “Quién eres tú para tomar decisiones que afectan a los demás”. Hace mucho tiempo que no sé de ella, pero es una de las diez o quince personas que siempre estarán en mi memoria. En su honor he bautizado a la guitarra con su nombre. Siete letras que no pienso citar. Toda guitarra debe tener un nombre y éste significar algo. A ver si con ella aprendo a tocar decentemente de una vez.

Se suele decir que no hay nada que guste más que poner a caer de un burro un libro, una película, un cuadro… Muchos también gustan de descalificar a personas, pero eso es algo que no entra en mis esquemas. Las personas no son libros, ni películas…

El pasado viernes, en un programa literario, dijo el escritor Javier Esteban que cualquiera puede hacer una mala crítica, lo difícil es hablar de bien de algo. Decía ésto mientras esgrimía un ejemplar de La Fiera Literaria en sus manos. Se notaba cierto rencor en sus palabras. Sin embargo, algunos de los que allí estaban y son citados con frecuencia por la Fiera, caso de Espido Freire y de Fernándo Sánchez-Dragó, se lo tomaron con más humor. Incluso defendieron a la pequeña publicación.

La Fiera Literaria es una gozosa muestra de ingenio mezclada con mala leche. Leerlo es un placer no solo reservado a aquellos que sufrieron de determinado libro, y que ahora buscan algún tipo de reparación contra aquello que les hizo pasar tan mal rato y perder su valioso tiempo.

Definen como cateto a Arturo Pérez Reverte, le dedican espacio a los peores novelistas del mundo (mediáticos y vendidos) y hacen juegos de palabras al calificar como cerebro blanco a Javier Marías, autor de “Corazón tan blanco”. Todo ello escrito sin la menor sutileza, un humor desbordante y mucho sarcasmo. Toda una gozada para leer y para despotricar contra los que no caen bien.

Dejo un enlace, si alguien está interesado en visitar su espacio. Pulsen sobre la foto y aparecerán por allí. La mala baba mejor que se la limpie cada uno.

Decía Gore Vidal, en una vieja entrevista publicada en “El País”, algo así como que la influencia cultural de los Estados Unidos en el mundo había sido nefasta. El escritor, siempre crítico hacia la política crecientemente reaccionaria de su país, aseguraba que ningún imperio dominante de la historia había sido tan calamitoso como el americano. La verdad es que no estoy de acuerdo, y sus aportaciones a la música, la literatura, la pintura, la arquitectura y, sobre todo, el cine, son argumentos suficientes para asegurar lo contrario. En lo que sí tiene razón el díscolo escritor y provocador profesional, es en la degradación de la cultura media del populacho yankee. Poseen uno de los sistemas educativos más desequilibrados del mundo opulento (mucho para algunos, nada para otros), si bien sería injusto culpar al sistema de que la cultura trivial y el culto al tópico hayan terminado por triunfar en los States. Y un buen ejemplo sería una espantosa serie emitida por La Sexta titulada “The Unit”. Creo que fue el pasado jueves el aciago día en que pude disfrutarla por primera y , espero, última vez. El original argumento gira en torno a un grupo paramilitar de operaciones especiales que actúa en todo el orbe tengan o no jurisdicción para hacerlo, que eso de los tecnicismos a ellos se la sopla. Mucha pose de machito de manual, armas de última tecnología para poner cachondos a sus adrenalíticos seguidores y, oh sorpresa, topicazos a cascoporro.

Pues bien, las víctimas del diccionario Bush-Eje del Mal – Eje del Mal-Bush, suelen ser malvados países árabes o sudamericanos en los que los héroes de La Unidad actúan para salvaguardar al mundo libre. Y, por supuesto, España tenía que caer, que eso de salir escopetados de Irak les dolió tanto como escuchar el discurso de agradecimiento de José Mari Ansar al recibir la medalla de honor del congreso de los Estados Unidos.

¿Y cómo nos ve nuestro antiguo país amigo?. Pues como siempre, echen un vistazo…

Dios… Resumiendo, la acción se ubica en Valencia, aunque en realidad parece Quito, lugar en el que el yankee bueno y bueno es perseguido tras robar una motoreta de última generación a través de un paisaje de puestos callejeros de fruta, hasta que unos picoletos ataviados con sombreros XXXL, que debieron estar de moda durante el reinado de Alfonso XII, entren en escena para contribuir a su leyenda negra soltando hostias como panes al indefenso tío bueno X2.

Terrorífico, ¿verdad?, pues los guardia civiles con físico neanderthal no son lo peor de la función, seguro que no han reparado ésto…

¿89 céntimos el kilo de plátanos? Eso es ciencia-ficción y no Star Wars…

Y qué decir del proceso mental del director al decidir qué música ambientaría la escena. ¿Que estamos en España?, pues hala… los Gipsy King, total son franceses… Y ese final impagable cuando de repente… PLAS se acaba la canción y aparecemos en un sosegado barrio de clase media yankee. Oh, Dios, qué éxtasis subliminal…

El siguiente vídeo tampoco tiene desperdicio, no crean…

Dieciocho pánfilos guardias civiles alrededor de una hoja de busca y captura de criminales señalando al coche en clara actitud retarded, y claro, patada en la puerta y el tío se larga como si tal cosa. Hasta Jackie Chang se avergonzaría de tamaña chapuza de guión. Y al final, otro PLAS y ale, el jodido cesped blue grass del jodido barrio yankee otra vez.

Uno más…

Ahí le tienen, saliendo de un Parador de la Juventud (¿ein?) sin dar el cante pese los cuarenta tacos que este tío no volverá a cumplir. Esta vez no hay plano del barrio de las verdes praderas de las narices pero sí un enigma por resolver: el origen de dos de las banderas que adornan la fachada del ¿hostel – parador?…

¿De dónde coño son las dos banderas que no he pixelizado? ¿De Freedonia? Dios, da toda la impresión de que el director artístico (si es que lo había) se sacó dos morcillas de la manga tal que así.

Esto es lo que hay. Espero con ansiedad el capítulo dedicado a Francia, en el que maleducados franchutes con bigote y boina se enfrentarán al tío dos veces bueno armados con baguettes en el mirador de la torre Eiffel. Mientras, las madres gabachas amamantarán a sus bebés con biberones de vino… Merlot, por supuesto.

Resulta curioso que las pocas manías que tengo se limiten a libros y películas… No sería Navidad sin el programa doble compuesto por “Qué Bello es Vivir” y “¡Socorro!, ya es Navidad”. Al llegar la primavera no puedo evitar releer “Las Vírgenes Suicidas” por enésima vez. En verano me monto mi propio ciclo dedicado al genio gordo inglés, empezando siempre por “La Ventana Indiscreta” y terminando por “Con la Muerte en los Talones” (y que no falten “La Sombra de una Duda”, “Marnie la Ladrona”, “Los Pájaros” y “Psicosis” o enloquecería cual inquilino del Bates Motel). Tontas costumbres que se han automatizado con el tiempo hasta crear su propia rutina. Pues bien, una de ella consiste en leer las “Historias de Fantasmas” escritas por M.R. James, cada día 1 de noviembre.

Cuando se trata de literatura de terror lo cierto es que prefiero Poe, que Stephen King es más ameno y que Lovecraft da más miedo, pero este librito que llegó a mis manos en 1991 gracias a aquella promoción gestada por el desaparecido diario “El Sol” que consistía en regalar un libro diario por la patilla, los tres cuentos escritos por James se han convertido en un gozoso compañero del día de difuntos. Compañero de resaca en varias ocasiones, lo admito, aunque hace ya tiempo que no frecuento las fiestas de Halloween en las que me bastaba con ir tal cual (sin maquillaje ni disfraz alguno) para que me dejasen pasar. Y no, no es un chiste fácil, palabra.

Como decimonónico que fue, M.R. James practicó una prosa elegante que garantiza estilosos terrores nocturnos a quien ose leer sus cuentos espectrales. Fantasmas en busca de justicia, situaciones cotidianas (suavemente narradas) que se tornan en pesadillas al caer la noche, casas que crujen con vientos gélidos y nombres pronunciados por voces de otros mundos… Qué más se puede pedir. Nueve de cada diez parapsicólogos le recomendarían si le conocieran, incluidos Friker Jiménez, Carlos Jesús y el Bill Murray de “Los Cazafantasmas”. Una gozada que se lee en una horita mientras haces tiempo para ir a ver una peli. Así pues, voy a cumplir con la tradición…

“… comenzó a experimentar la sensación de que alguna criatura caminaba con él y, según le parecía, le miraba y escudriñaba desde el otro callejón vecino al suyo, y que cuando se detenía, su compañero dejaba de andar también, cosa ésta que producía en su espíritu cierta desazón. Y en efecto, a medida que aumentaba la oscuridad, se le iba antojando a él que era más de uno quien le acompañaba, y más aún, que de una banda entera de seguidores se trataba, al menos eso dedujo él de los roces y crujidos que producían todos en la maleza, y que hubo además un murmullo de voces, el cual parecía deberse a alguna deliberación entre ellos. A las preguntas de sus oyentes sobre qué gritos fueron aquellos que se habían oído durante la noche, dio la siguiente respuesta: Que sobre las doce de la noche oyó que le llamaban por su nombre y que habría sido capaz de jurar que era la voz de su hermano muerto quien le llamaba…”

El Señor Humphreys y su herencia. M. R. James

No podría iniciar esta pausa sin homenajear a todos aquellos que han animado este antro con sus vícios ocultos, perversiones y locuras que habrían hecho feliz al mismísimo Freud.

Sí, un último Ruegos y Preguntas que tratará de bañar a sus perdidas mentes en el pozo seco de mi sabidurida.

Mantendré la estructura habitual: lo de siempre, vamos. Preguntas nunca formuladas basadas en búsquedas googlelianas y estúpidas respuestas a tono ideadas por mi limitado intelecto. Manteniendo, por supuesto, las microsecciones habituales de “ver para creer” y la pregunta estelar…

Allá va, pues. Prepárense para lo peor… He respetado los enunciados originales. Culpen a la LOGSE, no a mí. 

zarparzos orgías eróticas… Buen comienzo. Así me gusta, al grano. Con semejante combinación de palabros lo único que me viene a la mente son dos gatos zumbando, la verdad.

sexo oral gay… No tengo experiencia de campo pero imagino que será igual que el sexo oral hetero sólo que con más pelo de por medio.

porno para gafas en tres dimensiones… ¿Y no sería mejor el sexo real sin esas mareantes gafas? Digo yo, no sé.

videoclips de Dios gratuitos… ¡¡¡Ostras!!! ¿Dios graba vídeoclips? ¿La IP de este mensaje era vaticana? ¿La galopante crisis de fe exige de pruebas físicas? Y lo más importante… ¿Qué tipo de vídeoclips graba Dios? Y encima lo quiere gratis, no pide usted na’.

película condones fluorescentes… “Una Cana al Aire” de Blake Edwards. Gloriosa aquella batalla de penes-láser.

jennifer morrison culo… ¡¡¡Le pillé!!! Es usted el señor pajillero que montó todo aquel cirio en mi blog, ¿eh? pillín. Pues me ha dejado usted sin ancho de banda para seis meses. Y menos mal que le tocaba el culo, si llega a tocarle un pecho me funden la choza.

pezones sí son geniales… Ya lo creo que lo son.

Elizabeth Montgomery puta… Se habrá quedado a gusto. Ni tengo noticia de que ejerciera dicha profesión ni creo que la embrujada hija de Robert Montgomery fuese una puta. Cabrona consulta la suya, eso sí.

james heaven jolie incesto… Eso se rumoreó en su día, que la Jolie y su hermano se lo habían montado en alguna ocasión. Mi opinión es que es otra fantasmada más de la Jolie; y van…

misantropia… Mi estado natural… y avanzando.

penes rotos jesica biel tetas… Pues no me extrañaría, la verdad. No me extrañaría que alguno por ahí se haya destrozado su miembro viril (que diría Leonardo Dantés) a base de pajillazos con la poderosa visión de la biel. Comprensible. De hecho, apoyaré la causa de ese ejercito de penes rotos con una sugerente imagen de la aludida.

CHINO PAJILLERO… ¡¡Ay!! Ya no hay buen racismo como el de antes (que diría Peter Griffin).

prueba del delito

Pues sí. Supongo que el China se la cascarán como en todo el mundo. Y como se entere el Papa alemán todos excomulgados…

PENES DE BALLENA… La obsesión fálica tiene límites. ¿Pero qué coño quiere hacer con un pene de ballena? Si seguramente será más grande que usted.

tengo superpoderes… Qué suerte. Espero que no sean como los Adam West. De todos modos le recomiendo que los pruebe con precaución. Yo tenía un vecino que se creía Superman hasta que la gravedad le demostró lo contrario.

peliculas australianas no conocidas… El cine australiano tiene grandes perlas desconocidas. Le recomiendo la etapa australiana de John Duigan y en especial su trilogía sobre la angustia de crecer.

richard gere penes american gigolo… Pues sí, oscuro pero algo se ve cuando pasea por una habitación. Pero si desea una visión más nítida del pequeño Gere, le recomiendo que vea “Vivir sin Aliento”, fallido remake del clásico “Al Final de la Escapada”.

poemas de amor eterno… ¿Existe el amor eterno?

videos de sexo para ver de inmediato sin… Urgencia mezclada con atención por el detalle. Me gustaría saber la extensión total de tan enciclopédica línea de busqueda.

actriz que rechazo ser scarlett o’hara… Ninguna. Muchas fueron rechazadas pero ninguna tuvo el privilegio ni la osadía de rechazar semejante bombón.

jennifer morrison xxx… jajaja… Qué cachondos son. Intente robarle una grabación casera. Por probar que no quede.

monólogo final de dublineses… Busque esa joya en los archivos.

mamporrera pelicula porno… Pues existen, sí. O al menos existieron. Son las llamadas fluffers. Señoritas encargadas de mantener el pabellón alto durante las pausas de rodaje. Por regla general se trataba de ex-actrices porno de poco calado que al llegar a la treintena mal llevada o a la cuarentena se veían relegadas a realizar trabajos off the record ante la ausencia de papeles para ellas.

ACTORES DE ME HE DE COMER ESA TUNA… ¿Mande?

ver los penes más bellos… A mí es que todos me parecen iguales. Osease, más feos que un pie. En cualquier caso, dejé una selección hace tiempo. Busque en archivos.

merry poppins en los simpsons… Sí. Los Simpson homenajearon a su manera a la siniestra canguro en uno de sus capítulos. Busquen en epguides.com y encontrarán la solución con poco esfuerzo.

videos de raptos de mujeres… En “El Coleccionista” de Wyler, Samantha Eggar es raptada por Terence Stamp. Y como esa escena hay miles en la historia del cine. Pero me da que este sujeto no busca precisamente ficción. Busque ayuda psiquiatrica pero ya!!.

dracula browning obra maestra… No, no lo es. Para mí no, al menos. Demasiado teatral. Demasiado estática. Demasiado impostada. El tiempo la ha liquidado sin piedad.

penes bajo el agua… ¡¡¡arriba el periscopio!!!

como fue el encuentro con los demas… No lo sé. No pude ir. Y el teatro del absurdo continua.

película italiana de un niño que muere… Menuda pista. Debe haber cientos con esa circunstancia. La candidez de los usuarios de Google es asombrosa. Propongo otra busqueda con el siguiente enunciado: película del oeste en la que alguien dispara.

murio don johnson… Don Johnson es inmortal. De hecho, su imagen no se refleja en los espejos.

michaella conlin desnuda… Nada menos que 25 visitas para recibir la aciaga noticia de que la Conlin nunca se ha desnudado frente a una cámara. Qué pena, ¿verdad? Con lo mona que es.

rarezas rodajes xxx… Aisss, si yo le contara.

estreno la dalia negra en chile… Pues no lo sé. Pero no se pierden nada, advierto.

shania twain esta casada… Sí, lo está. Y con Chewbacca nada menos. Busquen en archivos y obtendrán la prueba. 

qiero ver peliculas pornograficas… ¿Y quién se lo impide? Esa manía de hablarle al navegador como si fuese capaz de entenderle comienza a ser preocupante.

musica rapido sin mamadas… Qué sería de la música sin mamadas. Y la cantidad de leyendas que circulan sobre lo que ocurría en las cabinas durante las grabaciones de Led Zeppelin o Guns n’ Rouses. Y cuántos gallos vocales tendrían explicación si se conocieran tales detalles…

collejas a dos manos… jojojjo… Qué bestia.

la pelicula birdy aspecto psicologico… Pues sencillo, Alan Parker (aka el bendito tramposo) fantasea con la posibilidad de que la magia existe en el corazón de aquel que cree en ella. Visto de otro modo, desde el aburrido prisma riguroso… Birdy (Matthew Modine) está como un cencerro.

el pajaro espino como termina la pelicula… +++SPOILER+++ El tipo de la sotana muere con su amor imposible enredada en sus brazos. Pero muere cardenal y de viejo.

anecdota john ford… Bufff, tiene un montón. Cuento una rapidita que pocos saben. La película (propia) favorita de Ford no era un western ni uno de sus retratos irlandeses. Era “El Sol Siempre Brilla en Kentucky”. Poco conocida cinta que para mí no pasa de entrañable. Pero él tendría sus razones para elegirla, supongo.

era Charles Laughton homosexual… Parece que lo era, sí.

quiero relatos incestuosos… Y yo quiero que busque ayuda psiquiatrica.

historia del cine porno… Tentado estuve de iniciar una serie cronológica sobre la historia del cine azul. Me faltó tiempo. Ya habrá ocasión más adelante. Mientras tanto, busque, busque…

canciones de alex zhivago… Oh, el gran Alex Zhivago. Aquel que formó pareja musical con Lara, la cantante del grupo la mano de Cervantes. Qué grande. Aunque personalmente prefiero la música de Bruce Springfield.

Lina Romay es guapa… Sí que lo era. La esposa y musa suplente de Jess Franco fue muy hermosa. Ahora está pelín estropeada, la verdad. El tiempo no tiene compasión por la belleza…

vida sentimental Erice… Ni de la sentimental ni de la cotidiana. De la privacidad de Victor Erice se sabe poco o nada. Un tipo huidizo y un genio cuando se situa detrás de una cámara.

keith richards borracho en madrid… La filosera de Richards es perpetua, ya sea en Madrid o en Sebastopol.

Las hay putas —… Y los hay hijos de puta.

follar con esposa dormida es malo… No hombre. Es una fantasía como cualquier otra, siempre que haya consentimiento, claro. Ya dijo el doctor Kinsey que en el sexo no hay nada bueno ni malo. Sólo es sexo. 

anecdotas de errol flynn… Busque en archivos, conté unas cuantas. Y con ganas me quedé de contar más. Pero de haberlo hecho, este blog se habría tornado flynntemático. Y es que, con las historias del actor australiano se podrían rellenar docenas de cuadernos gordos escritos con letra de hobbit.

putas parami… Ande, no sea egoísta y deje un poco para los demás.

clara bow ninfomana… Ya lo creo que sí. El apetito sexual de la estrella del mudo era voraz. Cuenta, Kenneth Anger, que en una ocasión se cepilló a todo un equipo de football americano de una tacada. Y como nueva se quedó. Por cierto, uno de los defensas de aquel equipo terminó siendo una megaestrella hollywoodiense. No diré el nombre, sólo diré que era feo, fuerte y formal.

la mujer de mi hermano esta buena… ¿Y a mí qué? La mujer de mi hermano hace unas paellas del copón.

todo sobre la zoofilia… Pues hay poco que contar. Un bicho humano y un animal practicando sexo. Eso es todo. Podría contar una anécdota acerca de los burdeles cubanos durante la época de Batista y cuál era la principal perversión de los turistas americanos que llegaban a ella en busca de diversión. Sí, aciertan: no eran meretrices el principal atractivo de alguno de esos burdeles sino las películas de perros zumbando con mujeres. Después llegó Castro y la diversión se trasladó a Bangkok… Malditos comunistas malvados que no saben divertirse.

leopoldo maria panero leganes… En el psiquiatrico de Santa Isabel, sito en la calle de la Luna, pasó muchos de sus días el poeta maldito. Enrejado en estos balcones…

vincent gallo tamaño… Considerable… y me refiero a su ego.

Dedicatoria a Leon Werth… Pido perdón a los niños por haber dedicado este libro a una persona grande. Tengo una serie excusa: esta persona grande es el mejor amigo que tengo en el mundo. Tengo otra excusa: esta persona grande puede comprender todo; hasta los libros para niños. Tengo una tercera excusa: esta persona grande vive en Francia, donde tiene hambre y frío. Tiene verdadera necesidad de consuelo. Si todas estas excusas no fueran suficientes, quiero dedicar este libro al niño que esta persona grande fue en otro tiempo. Todas las personas grandes han sido niños antes. (Pero pocas lo recuerdan.) Corrijo, pues, mi dedicatoria: A LEÓN WERTH, CUANDO ERA NIÑO.

La señorita Desconvencida dejó escrita esta preciosa dedicatoria en mi blog, hace mucho tiempo. Agradecido le estoy por ello.

Finalmente, en el apartado ver para creer… Lean la cuarta línea:

¡Señor!… ¿Me follaron varios por borracha? ¿Acaso la ginebra era de importación, osease, de garrafone?

y unos cuantos imprescindibles extras que incluyen a un director alemán gilipollas (y no lo digo yo)…

a un toro cachondo (¿y por qué no? Si no recuerdo mal Zeus se convirtió en toro para seducir a Europa)…

a Nicole Kidman calva…

al sueño hecho realidad de Friker Jiménez…

y a la confirmación de algo que siempre sospechamos…

y es que esas pulcras antenas y esa obsesión por los gimnasios tenían su razón de ser…

En fin… Es todo. Tan sólo resta atender una última petición. La estelar.

myheritage.com funciona?

Bueno, este tema tenía que salir como salió en cada ruegos y preguntas previo. La respuesta es sencilla: NO. Y para demostrar que el sistema utilizado se basa en aspectos circunstanciales (tono de piel, pose, peinado…), acabo de hacerme una foto en plan chulazo con las gafas de sol de 9 euros que le compré a un tipo pakistaní hace semanas y que amenzan seriamente con dejarme completamente ciego… y el resultado (una vez introducida la fotou) ha sido el esperado: Me han inventado parecido con tipos con gafas de sol (sí, Stevie Wonder entre ellos). De hecho, estoy convencido de que si introduzco una fotou mía haciendo el pino, mi gemelo cibernético habría sido Jake Tucker…

No funciona, pues. Menuda novedad.

Se ha escrito y hablando tanto de ella y la mayoría ignora que su autentico nombre se corona con una e final y el Baker materno enmascara a un padre nunca conocido apellidado Mortensen.

A la hora de hablar de Marilyn Monroe todo vale. Inventense cualquier cosa que será dada por buena y seguramente publicada sin necesidad de ser contrastada. Desde la afirmación de Anthony Summers de que su destino estaba marcado al heredar el camerino que perteneció a Marlene Dietrich en los estudios de la Fox (cosa difícil, pues Marlene jamás trabajo para la Fox), hasta romances otoñales (lo contó Luis Gasca) con Errol Flynn que nunca ocurrieron. Al fin y al cabo todo en su vida fue falso: Falsa rubia con nombre falso que utilizó su cuerpo para medrar en la industria durante sus primeros e inseguros pasos. La lista de productores, agentes, fotógrafos y personalidades varias de la industria a los que se entregó es interminable. Para ella el sexo era a la vez un arma y un juego divertido exento de cualquier connotación negativa. En una ocasión, cuestionada por Truman Capote acerca del quién había sido su mejor amante, confesó: “Conocí a un tipo que estaba emparentado con Gary Cooper. Un corredor de bolsa, nada atractivo; tiene sesenta y cinco años y lleva unas gafas de cristales muy gruesos. Gordo como una medusa. No sé qué paso, pero…”

Falsa pues, es la vieja afirmacion de que fue una víctima usada por todos. Ella se prestó al juego de Hollywood y sacó mayor tajada que los 10 minutos de placer físico que lograron la mayoría de sus amantes a cambio. Pero, por supuesto, a efectos populistas siempre fue más atractivo enfatizar la tragedia y más rentable víctimizar las muertes tempranas.

En las cientos, puede que miles, de biografías que se han escrito sobre su vida se ha dicho de todo y casi todo es falso. Entre las más delirantes se encuentra la escrita por Luis Gasca en 1987 bajo el paradójico (irónico, más bien) título de “Marilyn Monroe: Toda la verdad”. El libro, repleto de datos sin confirmar, medias verdades y hechos directamente inventados por terceros que Gasca se limitó a transcribir sin comprobación previa, sería incluso divertido de no ser por lo escabroso de algunos de sus pasajes. Entre ellos se narra un supuesto abuso sexual sufrido por Norma Jeane a la edad de 11 años por parte de un tal señor Kimmel, supuesto vecino de la familia con quien vivía por entonces. En el grueso de biografías más rigurosas y documentadas sobre la vida de la Monroe no se hace referencia alguna a ese sujeto ni a dicho incidente. Es más, Gasca se basa en la confidencia que Marilyn le habría contado al periodista danés, Hans Jörgen Lembourn, quien, según afirma él mismo, mantuvo una relación con la reina platino. No hay constancia sólida de que esa relación traspasase alguna vez los límites de la imaginación del nórdico. Por otra parte, si en algo se distingía la actriz era en su poca discrección a la hora de guardar secretos a sus más íntimos. Ninguna de las personas cercanas a ella tiene constancia de aquel hipotético suceso.

Pero el que fuera director del festival de cine de San Sebastian no se corta y echa más leña al fuego al afirmar que Marilyn fue violada siendo adolescente por Erwin Goddard, compañero sentimental de la mujer que la acojía en aquella época. Y como resultado de aquel asalto sexual, Gasca se basa en los difusos relatos de dos amigas de Marilyn para afirmar que ella quedó embarazada, dió a luz y entregó su hijo en adopción en un hospital local. Ya que nos tiramos de cabeza que sea de un puente alto, digo yo. En realidad, y según afirma Donald Spoto (apoyado por testimonios y datos irrefutables) en su monumental biografía de la Monroe, la agresión no se llegó a consumar y por lo tanto, el embarazo debió ser psicológico, porque lo que es físico parece que no…

Todo vale, insisto, cuando se trata de ella. Pueden inventarle amantes que ni siquiera existieron, embarazos, conspiraciones presidenciales para acabar con su vida… e incluso maridos. Un cuarto marido, en su caso. En esta ocasión fue Anthony Summers (el hombre que popularizó el apelativo de “la diosa”) el que picó el anzuelo como un pardillo al dar veracidad al cuento chino inventado por un buscavidas llamado Robert Slatzer, quien aseguró haberse casado con Marilyn Monroe en Tijuana un 4 de octubre de 1952, en plena relación de la Monroe con Joe DiMaggio. Ni que decir tiene que Slatzer no dispone de ningún documento ni testigos que corroboren su historia. Ni falta que le hace, su palabra es suficiente… y Summers lo dio por bueno sin necesidad de otra cosa que el testimonio de un actor de tercera llamado Kid Chisell, que afirmó haberse encontrado por casualidad con su viejo amigo Slatzer mirando escaparates en Tijuana, y, “ya que estaba allí”, no tuvo inconveniente en ser testigo de su boda. Al margen de lo hilarante de ese cojonudo “ya que estoy aquí, voy a tu boda”, está demostrado que el fin de semana del 3 al 6 de octubre de 1952, Marilyn lo pasó en Los Angeles.

Tan ridícula historia no pudo tener mejor colofón que un divorcio (de nuevo, sin papeles ni registro alguno que lo atestigue) a los tres días de haberse celebrado la boda. Y es que, al parecer, Darryl Zanuck (mandamás de la Fox) mantuvo una fuerte discusión con Slatzer en la que le comunicó que el estudio había invertido demasiado dinero en Marilyn como para echar a perder su inversión por una locura de fin de semana. Nada menos que Zanuck, el hombre que no se dignaba a dirigirse a la pleve a no ser que tuviesen tetas y estuviesen situadas debajo suyo en el cuarto contiguo a su despacho, aquel que usaba para cepillarse a las starlets.

Para desmontar esta absurda historia basta, de nuevo, con leer los pasajes que le dedica Spoto al asunto. Al parecer, el escritor preguntó a Kay Eicher (ex-esposa de Slatzer) acerca del tema recibiendo las carcajadas de ella a cambio. Es ella, de hecho, quien conserva las únicas fotografías que muestran juntos a Marilyn y a Slatzer. Fueron tomadas en el set de rodaje de “Niágara” cuando un joven turista de Ohio (Slatzer) le solicitó a la estrella unas fotos como recuerdo. Acción que Marilyn (pocas veces una estrella fue tan generosa en ese aspecto con sus fans) repetía cientos de veces cada día. Ésa fue la primera y única vez en la que existe certeza de que sus caminos se cruzaran, pese a la afirmación de Slatzer de haber estado durante toda su vida, incluidos sus últimos días, en contacto permanente con Marilyn. Afirmación, ésta última, fácilmente desbaratable, pues ninguna de las personas del entorno de la Monroe dijo haber visto a Slatzer cerca de ella jamás.

Fue precisamente el insistente Slatzer el coautor de otra teoría disparatada: el supuesto romance en Marilyn y Robert Kennedy. Absurda afirmación, sin prueba alguna que la sustente, que casi todo el mundo da por buena. Pavorosa desinformación la que rodea al mito.

El escritor Norman Mailer le dedicó un sentido homenaje en “Marilyn”, para el que optó por la leyenda veraz sin prestar atención a las falacias que crecieron en su entorno. Para él fue la Príncesa Judía. La conversa que renunció a su fe por amor a un tipo, Arthur Miller, que escribió el mejor epitafio para una vida sometida a la impostura constante: “No fui a su funeral. ¿Por qué debía hacerlo? Ella no estaba allí”.

No, no… Esto no tiene que ver con la novela de Walter Mosley ni con Easy Rawlings. De hecho, el objeto de este posteo no viste de azul… es azul. Tal vez el siguiente diálogo les dé una pista…

Sean: Una cerveza y un coño. Es todo lo que necesito.

Ronald: Tenemos que buscarnos una pitufina.

Sean: ¿Una pitufina?

Ronald: Sí. No una pava creída de Middlesex. Ya me entiendes, una rubia guapa que quiera hacer guarradas con los tíos. Como pitufina.

Donnie: La pitufina no folla.

Ronald: Gilipolleces. Folla con los pitufos ¿por qué crees que la hizo papá pitufo? Porque todos los pitufos iban salidos.

Sean: No, no. vanidoso, no. Me han dicho que es homosexual.

Ronald: Sí, sí, tío. Pero, vanidoso mira mientras ella se los folla, ¿vale?

Sean: ¿Y papá pitufo qué? Quiero decir que también participará.

Ronald: Lo que él hace es grabar toda la orgía entre pitufos y luego se la casca mientras ve la cinta.

Donnie (alzando la voz): En primer lugar: papá pitufo no creó a la pitufina. Lo hizo Gargamel, que la creó como espía con la malvada intención de destruir el pueblo de los pitufos. Pero la abrumadora bondad del estilo de vida de los pitufos la transformó. Y en cuanto a todo lo que has dicho de una orgía, eso es imposible. Los pitufos son asexuados. No tienen órganos sexuales bajo sus pantaloncitos blancos. ¿Sabéis? Eso es lo más triste de ser un pobre pitufo ¿qué sentido tiene vivir sin una polla?

Ronald: Maldita sea, tío ¿por qué siempre has de pegarnos esos rollos?

El memorable diálogo aparecido en “Donnie Darko” no podría ser mejor prólogo para lo que sigue…

Y es que, cincuenta años después de que el dibujante belga Peyo creara uno de los mayores mitos pop del pasado siglo, las multiples lecturas que continuan generando los hombrecitos azules son cada vez más inquietantes. Tras una primera y pedestre interpretación (propia de la época) en la que el estilo comunal de vida de los pitufos fue interpretado como una apología del comunismo, el paso del tiempo ha ido refinando las “ocultas” intenciones de Peyo con interpretaciones más cercanas a los místico y religioso.

La intención inicial del dibujante, gran aficionado al mundo medieval y a las leyendas de seres elementales como hadas, duendes y gnomos, fue la de recrear un universo de fantasía con intenciones edificantes. Señaló el bien y el mal de modo nítido y evitó cualquier connotación sexual (al más puro estilo Tolkien) que pudiese distraer al lector de su autentico y ejemplarizante objetivo. Dotó a cada pitufo de singularidad, proporcionando a cada uno su propia personalidad y función dentro de la sociedad: Carpintero, Forzudo, Tontín… Aquí nacen las primeras dobles lecturas al interpretar que entre los pitufos están recogidos los siete pecados capitales. Así, Gruñón representaría la ira, Perezoso la pereza, Goloso la gula, Vanidoso el orgullo… hasta llegar a la Pitufina, portadora de la tentación destinada a llevar por el mal camino a los pitufos, que encarnaría, lógicamente, a la lujuria.

Toma forma el concepto con la aparición de Gargamel, quien merced a sus negras ropas raídas y su pelo rasurado es interpretado como un monje dominico, órden encargada de regular la infausta Santa Inquisición. Su obsesión por destruir a los pitufos se justificaría como una misión divina por acabar con el pecado para la que contaría con la ayuda de un maléfico gato bautizado como Azrael, el mitológico ángel de muerte y mano derecha de Dios, que sería el encargado de castigarles a todos.

Papá pitufo, por su parte, es considerado el sacerdote maligno encargado de dirigir tal “reino del mal”. Para ello utilizaría la magia, que practica a menudo, y los ritos paganos como los saltos de hogueras a los que tan aficionados son los pitufos.

Finalmente, se justificaría el color azul de los hombrecillos recurriendo a la tradición cristiana que afirma que los niños nacidos muertos o fallecidos sin bautizar recalaban en el limbo, lugar en el que adquirían esa tonalidad azul. En otros palabros, los pitufos serían la representación de las almas de los niños muertos. Los niños perdidos del limbo. De ahí su pureza e inocencia y el afán de las fuerzas del mal por atraerles hacía su seno.

Por si no fuese poca toda la mitología paralela creada en torno a la creación de Peyo, él no logró quedar al margen de todo esto al morir un 24 de diciembre de 1992. No pasó mucho tiempo hasta que los padrinos de la teoría alternativa señalasen la fecha de su muerte como un castigo divino. Una forma de evitar que pudiese disfrutar del advenimiento de Jesús. Colofón perfecto para una de las teorías más rebuscadas de la historia de la cultura popular.

Y qué puedo decir… Sinceramente, recomendaría a estos grupos católico-ortodoxos, siempre tan ocupados en apagar pequeños incendios mientras se quema el monte, que escuchasen algún CD perpetrado por los Pitufos Maquineros y por aquel tipo siniestro que les acompañaba y que se hacía llamar Padre Hans. Es ahí, y no en el inocente cómic creado por Peyo, dónde reside el mal…

De entre los muchos insultos que he recibido (?) por expresar mis ideas pública y (casi siempre) respetuosamente, los hay de todo tipo: Groseros, gilipollas, inocentes, con clase, ignotos y curiosos. Entre los penúltimos se podría calificar el que recibí hace pocos días en el posteo que le dediqué a la aburrida última entrega de “Misión Imposible”, procedente de Durango (México):

“MENSA
K MENSA Y FEA FOTO
NONO
NIMODO BYE”

Ni con la piedra Rosetta podría descifrarlo, sinceramente. Tan sólo he podido identificar los palabros: fea, foto y el anglicismo final.  

Tan fácil de superar y bobo comentario fue seguido pocos días después por esta curiosa disertación procedente de Asturias y colgado en uno de mis posteos triple X…

“Tio, tu antes molabas. Que coño te pasa?. Solo escribes de mariconadas. Y que pasa con los post porno?. Donde estan?. Te tenia en favoritos porque me gustaba venir a este sitio, pero si sigues asi lo mejor que puedes hacer es chapar tu mierda de pagina de una puta vez”

Paciencia. Todo llegará. En cuanto a su reproche, nada que añadir. Esto es un blog personal que varía sus contenidos en función del estado de ánimo del que escribe. Será que últimamente me apetece escribir de mariconadas, no lo sé.

En cualquier caso, es cierto que prometí más posteos XXX y que no estoy seguro de que pueda llevarlos a cabo en los pocos días de vida que le restan a este antro. Craso error el mío, pues un rápido vistazo a las estadisticas indican claramente lo que el público quiere. Vean, vean…

Todos los días igual… Las estrellas porno muertas arrasan de modo espectacular. No en vano aquel posteo se convirtió en el más visitado (dudo mucho que leído) dos días consecutivos en el universo wordpress (páginas en inglés incluidas).

Una muestra de fervor más. He aquí las estadisticas de una semana de Julio…

Cuatro de los cinco primeros posteos son XXX. Otro es un delirio. Un tercero incluye la palabra pajillero en el título. Finalmente, el cuarto, se trata de un vídeo primicia (cortesía de un amiguete virtual yankee) que posteé en su día y en el que un crío le mete mano a Jennifer Morrison en un capitulo de “House”.

Creo que está todo dicho. Sobran las palabras y la decisón está tomada. Mi próximo blog será porno o no será. En lugar de enlazar a Mycroft o al Sr. Horror colocaré a Spermbank81 o al Señor de las Pajas… Y en lugar de hablar de Ford loaré las portentosas habilidades autofeladoras de Ron Jeremy. La cruda realidad de mercado, en fin…

Las leyendas se nutren de realidad y fantasía a partes desiguales. Antes de la era de la información precisaban de soportes físicos (el boca a boca, vamos) para extenderse. Rara era la publicación que se hacía eco de ellas si no era para vilipendiarlas. Todo ello cambió con la aparición de internet y su rápida difusión… y en la Wikipedia encontró su caldo de cultivo soñado. Desde que tan loable experimento se creo (ya saben, se trata de solicitar a los usuarios que ejerzan de académicos) a los tipos de la Wiki se la han metido doblada en infinidad de ocasiones. Y no, no voy a repescar aquel “Culitos Rotos” que colaron en la discografía de Morricone. Esta vez será una de las mayores leyendas urbanas de Tinseltown: la muerte de Lupe Vélez.

Según la entrada en castellano que le hace referencia, ocurrió tal que así:

“El 13 de diciembre de 1944 Lupe Vélez organiza una fiesta. Durante la cena inventa una excusa y se retira a su cuarto. Allí se desnuda, ingiere una dosis mortal de seconal y se tumba en su cama rodeada de una gran cantidad de flores.

Su intención es que su cadáver forme una imagen hermosa cuando lo encuentren (se había maquillado y había depilado su vello púbico dándole forma de corazón).

Sin embargo, la combinación de fármacos y el alcohol ingerido durante la cena la hacen sentirse indispuesta. Debido a las arcadas se levanta para ir al baño. Vomita antes de llegar a la taza. Pisa su propio vómito y resbala, dándose en la cabeza con el lavabo y cayendo inconsciente en la taza, donde perecería ahogada y con el maquillaje desfigurado por el agua.”

El relato incluye todos los elementos propios de una leyenda urbana: un porcentaje de verdad mezclado con otro de sensacionalista fantasía hábilmente aderezado con disparatados detalles que sirvan para ornamentar la narración. A destacar, en este sentido, ese vello púbico rasurado en forma de corazón (casi puedo imaginar las morbosas babas resbanlando por comisura de los labios del tipo que mecanografió el texto) y la absurda espantada de la actriz en mitad de una cena, plantando a sus invitados para ir a matarse tumbada en pelotas en una cama. Impepinable, sí señor. Pero la mejor parte es la de su muerte, ahogada en una taza de water tras quedar inconsciente al golpearse la cabeza contra el lavabo. Algo físicamente imposible pues el baño del dormitorio de Lupe Vélez era gigantesco y la distancia que separaba ambos sanitarios era demasiado larga para que algo así pudiese a ocurrir. Eso por no hablar de que el nivel del agua del retrete no alcanzaba ni la mitad de su tamaño, lo que equivaldría a que la mexicana debió haber caído sobre el retrete, en un alarde de geometría casual, a la altura del abdomen, sino más abajo.

Resumiendo, según la teoría de los tipos de la Wikipedia, una mareada Lupe Vélez se golpeó contra un lavabo quedando inconsciente. A pesar de su inconsciencia se desplazó entre tres y cuatro metros hasta encajar su cuerpo de modo preciso en un retrete con una carga de agua media en donde pereció ahogada. Ni la teoría de la bala mágica que oficialmete se cepilló al presidente Kennedy superaría tal disparate.

Discutibles serían también los motivos que le llevaron a dar tan fatal paso. Para los tipos de la Wiki fue la negativa de su ocasional amante, el actor austriaco Harald Ramond, de hacerse responsable del hijo que esperaba casándose con ella. Lupe, católica practicante, no podría haber superado la vergüenza de ser madre soltera. Y como es lógico, decidió matarse ella y al feto, cometiendo un doble pecado mortal para la iglesia católica: suicidio y asesinato. Por supuesto, el argumento wikipédico se cae a trozos. Para empezar porque Harald Ramond estaba casado en aquel instante. Segundo, porque la Vélez era cualquier cosa menos una devota católica (de hecho, se divorció en varias ocasiones, y eso también estaba mal visto dentro de la comunidad católica de aquella época). Y tercero, porque las razones que le impulsaron en realidad seguramente fueron su decaída estrella (en sus últimos años se vio obligada a trabajar en producciones de clase Z, ella que fue una de las grandes divas del Hollywood dorado) y la enorme cantidad de deudas que arrastraba. Lo del embarazo simplemente fue utilizado por ella a modo de trágico complemento para adornar su “poética” muerte.

Lo cierto es que nadie sabe con exactitud lo que ocurrió aquella noche en la mansión de Rodeo Drive, pero la versión más fidedigna pertenece, una vez más, a Kenneth Anger quien tras prender la chispa que inició la leyenda del retrete asesino en el primer volumen de su “Hollywood Babilonia” rectificó en su continuación sugiriendo que el Spitfire méxicano, como era conocida Lupe, murió en el acto al golpearse la cabeza contra el lavabo. Y así fue como lo describió…

En 1944, endeudada hasta el cuello y embarazada de su más reciente amante, Harald Ramond, Lupe decidió escenificar con sumo cuidado la última noche de su vida. Encargó un inmeso ramo de flores e invitó a dos amigas a la Última Cena y luego, a las tres de la mañana, se quedó sola en su falsa hacienda de Rodeo Drive. El dormitorio era un mar de nardos y gardenias; resplandecían las llamas de varias docenas de velas. Vestida de lamé plateado, la Lupe se instaló en aquel altar, escribió una nota de despedida al padre del feto, abrió un frasco de Seconal y se zampó las setenta y cinco bolitas. Entrelazó las manos en ademán de plegaria y se tendió en la cama escenificando así lo que ella vería como una imagen fotográfica final de exquisita belleza. Esperó que el medicamento hiciese efecto imaginando los periodicos del día siguiente con su inmaculada imagen en portada. Pero el Seconal no quiso mezclarse bien con la picante Última Cena. Lupe empezó a sentir retortijones y a vomitar, dejando una hedionda estela de vómito desde la cama hasta el baño, donde resbaló en las baldosas y cayó dándose de cabeza contra el borde del lavabo. A la mañana siguiente el cadáver fue descubierto por Juanita, la doncella. La imagen no era bella ni cautivadora.

Y es que las cosas rara vez salen como se planean.