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Tratar de explicar la relación entre el pirado neoyorkino y el sexo llevaría semanas. Fue tan compleja como cualquier otra cosa de las que rodearon a Kubrick. En sus películas, el sexo es representado de forma animal. Siempre carente de cariño. Siempre en situación de superioridad por alguna de las partes. Kubrick utilizó el cine para explorar su lado más oculto en referencia al sexo. De modo contradictorio, por supuesto, que se trata de Kubrick. Per example: en “Lolita” Kubrick eliminó púdicamente la práctica totalidad de las referencias sensuales de la novela de Nabokov para realzar la idea del destino trágico encarnado por Humbert Humbert. En “El Beso del Asesino” la protagonista es atacada sexualmente por un matón del club nocturno en el que ella trabaja. En “Espartaco” es el vouyerismo que tanto excitaba a Kubrick el que aparece en la escena en que Varinia y Espartaco hacen el amor mientras son espiados. En “¿Teléfono Rojo?…” son innumerables las referencias que situan a la mujer como mero juguete sexual. El sexo en grupo con prostitutas y las violaciones de campesinas son las únicas referencias en torno al sexo que aparecen en “La Chaqueta Metálica”. En “Barry Lyndon” no faltan las prostitutas con las que el amoral protagonista se divierte. Pero fue en “La Naranja Mecánica” en dónde todas sus fantasías estallaron.

Y la primera de ellas fue el morbo. Kubrick no se sintió especialmente atraido por la novela de Anthony Burgess hasta que supo que se inspiraba en un hecho real: La espantosa experiencia vivida por el autor en 1944, cuando cuatro soldados desertores del ejercito britanico apalizaron y violaron masivamente a su embarazada esposa en Londres. Como resultado, ella perdió el hijo que esperaba y Burgess quedó traumatizado para siempre.

Una vez conseguidos los derechos y ya en plena producción, Kubrick continuó desplegando sus fantasías. Una de ellas consistió en contratar a la joven y hermosa escultora Liz Jones, quien ya había trabajado con el pirado en “2001…”. Para la ocasión, Stanley le pidió que diseñara las mesas con forma de mujer a cuatro patas que aparecen en la película, con una sugerencia extra: deseaba que fuese ella la modelo utilizada para modelar las figuras. Jones se negó y John Barry (el músico no, otro) fue el encargado de fabricar aquella extravagancia utilizando bailarinas de striptease del Soho para dar curvas al metacrilato.

En otra ocasión se presentó en su oficina con un puñado de catálogos de lencería y books de modelos de pasarela. Llamó a dos de sus colaboradores, Andrew Birkin e Ivor Powell, para mostrarselos. Las páginas contenían numerosas anotaciones y muchas de las modelos estaban marcadas con una X. Les dijo entonces: “Podríamos hacerlas venir para una audición”. Birkin y Powel, extrañados, sólo atinaron a preguntarle: “¿Por qué?”.

Y es que las audiciones de Kubrick durante la prepoducción de “La Naranja Mecánica” son legendarias. Realizó varios cientos de audiciones siempre para cubrir los papeles femeninos de la película. Nunca hizo audición alguna a un hombre. Según contó la actriz Adrienne Corri (que terminaría apareciendo en la película), ella fue advertida por el director de casting de la curiosa particularidad de los castings del pirado:

“El director de casting me dijo: Adrienne, está pidiéndole prácticamente a todas las actrices de Londres que vayan a su pequeña oficina que tiene una cámara de vídeo escondida y les dice que se quiten la blusa y el sostén para poder verles las tetas. Y yo le dije: Pues una mierda, y me fui a hacer una obra de Iris Murdoch a Greenwich. Otra mujer consiguió el papel, pero después de dos días de estar trabajando la escena, se le había desgarrado los músculos del estómago y el director de casting volvió a llamarme. Stanley me pidió que me desnudara de cintura para arriba, pero me negué. Suponte que no nos gustan tus tetas, Corri -me dijo-. Le contesté que era una bestia.”

No, no era una bestia. Era el pirado en su salsa. Disfrutó como nunca durante la preparación de “La Naranja…” pero aún lo hizo más durante el rodaje. Especialmente en la escena en la que Corri es violada por el grupo de drugos. Brutal escena que, a modo de venganza con la actriz, mandó repetir decenas de veces.

El era así, y así fue siempre. Como muestra sirva esta pequeña anécdota ocurrida durante la frustada preproducción de su “Napoleón”… Para dar una idea a su diseñador de vestuario (John Mollo) de lo que quería, Kubrick contrató a un prestigioso diseñador de ópera y ballet llamado David Walker a quien dio secretas directrices de los dibujos que debía realizar. Varios y agotadores meses más tarde, Walker abandonó el proyecto. Su excusa fue, en sus propias palabras, “No voy a pasarme más tiempo haciendo dibujos pornográficos para Kubrick”. Al parecer, el zumbado le encargó una serie de grabados en los que mujeres ataviadas con trajes imperio lucían profundos escotes con los pechos saliéndoseles.

No tan conocida es la historia de cómo trató de filmar la primera película pornográfica interpretada por estrellas de Hollywood sin usar dobles y con sexo explícito de por medio. Todo comenzó en 1963, cuando el guionista Terry Southern comenzó a escribir una novela inspirada en el mundo del hardcore que recibió el título de “Blue Movie”. Para comprobar su viabilidad, Kubrick organizó varios pases de películas porno en su casa. Finalmente le confesó a Southern: “Sería estupendo que alguien hiciese una película pornográfica en condiciones de estudio”. Sin embargo, el proyecto no llegó a avanzar demasiado. Lo hermético del circuito azul, las seguras reticencias de cualquier estrella hollywoodiense a prácticar sexo frente a una cámara y el hecho de que la pornografía estuviese prohibida en los States fue suficiente para hacerle archivar el proyecto de modo indefinido.

No resulta extraño, tras todo los expuesto, que la última película de Kubrick girase obsesivamente alrededor del sexo y la vida en pareja. En “Eyes Wide Shut” confluyeron todas y cada una de sus fantasías en sus casi tres horas de metraje. Reapareció el vouyer de “Espartaco” cuando Cruise se infiltra en la multitudinaria orgía. Se reavivió la memoria púber de “Lolita” en forma de insinuante prostituta adolescente ofreciéndose al protagonista. El fetichismo, la violencia, está todo. Incluso la rumorología acompañó el proyecto en forma de falsas leyendas que incluyen inoportunas eyaculaciones de Harvey Keitel sobre la Kidman durante la filmación de una tórrida escena hasta renuncias de varias actrices a causa de los explícito de sus papeles. Se habló, incluso, dada la pasión de Kubrick por la fotografía y las pretéritas experiencias con Weegee en “¿Teléfono Rojo…” o Henri Cartier-Bresson en “El Rostro Impenetrable” (rodaje que el pirado terminó por abandonar), que había contratado a Helmut Newton para realizar una serie de fotos fijas de alto contenido sexual con Kidman y Cruise como protagonistas.

Su carrera no pudo acabar de otro modo que como lo hizo. Ocurrió en la escena final de “Eyes Wide Shut”, y fue Nicole Kidman la encargada de, mirando fijamente a los ojos de su marido, convertir en palabras la eterna obsesión del pirado:

“¿Sabes? Hay algo muy importante que debemos hacer lo antes posible”

“¿Y qué es?”

“Follar”

    

Durante años corrió un chiste entre los profesionales de Tinseltown en el que se cuestionaba retóricamente cuál era la comedia menos graciosa jamás filmada. La respuesta era: “¿Teléfono Rojo?: Volamos hacia Moscú” (Dr. Strangelove…). Y lo cierto es que la broma tenía fundamento: por mal que le sentase al pirado neoyorkino, el sentido del humor de Kubrick (entre lo grotesco y lo hermético) resultaba desagradable en las raras ocasiones en las que asomaba.

Durante el rodaje de la película protagonizada por el belicoso Dr. Strangelove, Kubrick volvió a jugar una mala pasada (como era su costumbre) a uno de sus colaboradores. En esta ocasión el damnificado fue el guionista Terry Southern, quien colaboró en el guión de manera decisiva dando vida al envarado original firmado por Kubrick y Peter George (autor de la novela que inspiró la película). En realidad, Kubrick le pagó, pero lo hizo a su manera, relegándole en los créditos a una simple mención, despreciando públicamente la aportación de Southern al otorgar más mérito a la improvisación de los actores (especialmente la de Peter Sellers) que a sus aportaciones. Según el pirado, cuando Southern llegó al proyecto el guión ya estaba cerrado. 

Según contó Diane Johnson, Kubrick resumió la aportación de Southern del siguiente modo: Terry llegaba en taxi y sacaba unas páginas. Después se largaba. Ante la pregunta obligada de por qué le había sacado en los créditos por una contribución tan pequeña, contestó: Supongo que fui generoso…. Pero no, la generosidad no era precisamente una de las virtudes que adornaban al director y como prueba sirva la burlona réplica de Southern: Stan puede ser muy “generoso” ja, ja, ja… pero me temo que carezca algo de sentido del humor (por no hablar de la memoria). Y lo que olvidó decir acerca de su “guión terminado” es bastante sencillo: ¡no era divertido! Y tenía razón, el guión era cualquier cosa menos divertido. El primero en darse cuenta de ello fue Sellers, quien sugirió notables cambios en los diálogos para darle fluidez a la cinta. Pero no fue hasta que llegó Southern que el proyecto comenzó a tomar forma de comedia. El guionista fue mucho más importante de lo que pretendió el director, de hecho, llegó a convivir con Kubrick en su mansión londinense (esa memoria, Stanley) además de ser un habitual en el set de rodaje, en ocasiones como blanco de los desahogos de Kubrick cuando éste estallaba contra la Columbia, contra Sellers o contra cualquier otra cosa.

Stanley Kubrick era un joputa profesional que carecía del don de generar risas. En raras ocasiones se le recuerda como animador de conversaciones, nunca contaba chistes ni gastaba bromas y sus anécdotas tendían hacia lo macabro por encima de lo comunmente considerado divertido. Gil Taylor, director de fotografía de “Dr. Strangelove”, dijo haberse sentido sumamente incómodo durante la filmación de la película: Me gusta trabajar con gente con sentido del humor, pero si él veía a alguien riéndose, el productor asociado se acercaba y decía: “A Stanley no le gusta que la gente ande riéndose”, así que trabajábamos con cierto mal rollo. Hubo quien defendió el sentido del humor seco e irónico de Kubrick (caso de Gavin Lambert), pero fueron pocos aquellos que se sintieron cómodos a su lado. George C. Scott le calificó como Un hombre increíble pero depresivamente serio y paranoico, con un sentido del humor desagradablemente salvaje. Brian Aldiss, que trabajó con Kubrick en la fracasada primera intentona de llevar a la pantalla “A.I.” en los años ochenta, confirmó la sentencia final de Scott al añadir que en realidad le parecía un hombre divertido, pero sus burlas racistas eran tan ácidas que no podía repetirlas.

“Doctor Strangelove” fue la primera y última comedia que filmó Stanley Kubrick… El tiempo jugó en su favor y convirtió el cínico humor de la película en un clásico imperecedero elegida por los usuarios de la macropágina IMDb (de tan dudoso gusto) como la mejor comedia de la historia del cine, por encima de obras dirigidas por maestros del género como Lubitsch, Wilder o Edwards. Y es que, como ocurrió con El Cid, el pirado continuó ganando batallas hasta después de muerto.

No he tenído tiempo de repasarlo. Disculpen los más que seguros errores tipográficos y de puntuación que encontrarán… 

FEAR AND DESIRE (1953)

De qué va… Miedos, odios y demás historias de cuatro soldados americanos atrapados en territorio enemigo. Vamos como “La patrulla perdida” de Ford pero en Corea.

Frase para recordar… “Fear and Desire fue un esfuerzo torpe y pretencioso… poco más que una versión en 35 mm de lo que unos estudiantes de cine hacen en clase en 16 mm. Una rareza completamente inepta, aburrida y pretenciosa”.- Stanley Kubrick.

Lo que nadie contó… Citar como curiosidad que uno de los soldados fue interpretado por el director Paul Mazurky, compañero de estudios de Kubrick y más tarde exitoso director (hoy desaparecido en combate, por cierto). Kubrick despreció siempre esta película, hasta el punto de llegar a destruir el negativo y tratar de retirar toda copia existente.

Business… Desastre total en taquilla.

KILLER’S KISS (1955)

De qué va… Un boxeador fracasado se enamora de una vecina, bailarina de alquiler en manos de un mafioso de poca monta.

Frase para recordar… “Stanley es un tipo fascinante. Cree que las películas deben funcionar con un mínimo de diálogo y es totalmente partidario del sexo y del sadismo. También está completamente seguro de sí mismo. Sabe a dónde va, cómo va a llegar y quién pagará el viaje”.- Irene Kane, protagonista femenina de la cinta.

Lo que nadie contó… Kubrick se basó en el estilo del escritor Mickey Spillane para forjar esta antología del tópicazo en la que no falta ni uno sólo de los lugares comunes del género. Irene Kane se convirtió en una de las primeras victimas del pirado sufriendo humillaciones que la llevaron a abandonar el proyecto sin haberse sonorizado aún la película. Kubrick lo solucionó contratando a una actriz radiofónica (Peggy Lobbin) que se encargó de dar voz a la infortunada Kane. Entre otros, la más conocida “humillación” a la que fue sometida Irene Kane fue el rodaje de una escena en la que su compañero Frank Silvera le agarraba con firmeza el pecho izquierdo sin que ella fuese informada de ello. Después Kubrick le prometió eliminar dicha escena, cuestión que no cumplió por completo, algunos aseguran que aparece en una de las muchas copias de la cinta con diferentes metrajes que pululan por ahí (si sirve de algo, en mi copia, de unos 65 minutos de duración, no aparece). También se enfrentó el pirado a la primera de las muchas rebeliones que sufrirían sus rodajes a lo largo de su vida; los obreros y capataces que trabajaban para él se sublevaron hartos del frío y de las interminables jornadas laborales.

Business… Se estrenó como serie B, lo que era, y duró muy poco tiempo en cartel. Más tarde Kubrick también la repudió.

ATRACO PERFECTO (The Killing, 1957)

De qué va… La historia de un variopinto grupo de perdedores condenados al fracaso que planean un espectacular atraco a un hipódromo.

Frase a recordar… “El guión es muy bueno, a Sterling le gusta pero, ¿quién es el director? ¿es Stanley Kramer, verdad?.- Bill Schifrin, agente de Sterling Hayden.

Lo que nadie contó… Basada en una olvidada novelita de Lionel White, el gran Jim Thompson la guionizó convirtiendola en una pieza de museo. Su estreno fue un fracaso que Kubrick achacó a la gran similitud de la película con la recién estrenada “La Jungla de Asfalto” de Huston… de hecho, incluso compartían protagonista (Hayden). Kubrick comenzó a demostrar su caracter al relegar a Jim Thompson en los créditos al simple papel de responsable de diálogos adicionales, cuestión que encolerizó al novelista.

Business… Tras un desastroso estreno, “Atraco Perfecto” comenzó a dar beneficios cuando Kubrick la vendió a la UA para poder comprar los derechos de “Lolita”.

SENDEROS DE GLORIA (Paths of Glory, 1957)

De qué va… La historia del dramático asalto a la colina de las hormigas, episodio real ocurrido durante la gran guerra, parcialmente adulterado en esta versión.

Frase para recordar… “Se gritaban el uno al otro hasta volverme loca”.- Alberta, esposa de Jim Thompson, sobre las reuniones entre éste y Kubrick durante la confección del guión.

Lo que nadie contó… Producida por la compañía de Kirk Douglas y escrita por Jim Thomson según la novela de Humphrey Cobb, “Senderos de Gloria” fue la película que lanzó al zumbado a las ligas mayores. Su primera película protagonizada por una gran estrella (Douglas que sustituyó al previsto Gregory Peck). Como curiosidad contar que al final de la película aparece cantando Christiane Harlan, esposa de Kubrick, quien protagoniza una escenas inolvidable en la que una chica alemana canta (en su idioma) amenizando una breve tregua en la batalla a una recua de embobados soldados franceses.

Business… Funcionó bien en taquilla a pesar de ser prohibida en Francia. También lo fue por el Departamento de Defensa Norteamericano, quien prohibió su exhibición en todas las bases militares bajo su mando.

ESPARTACO (Spartacus, 1960)

De qué va… La revuelta liderada por el mitico esclavo en versión Hollywoodiense… Osease, con poco que ver sobre la verdadera historia.

Frase para recordar… “No es necesario ser una buena persona para tener talento. Puedes ser una mierda y tener talento; inversamente puedes ser el mejor tipo del mundo y carecer de él. Kubrick es un mierda con talento”.- Kirk Douglas.

“Siempre he pensado que sólo los americanos podían hacer pelíclas sobre la antigua Roma. Ambas culturas tienen exactamente el mismo tipo de mal gusto”.- Peter Ustinov.

Lo que nadie contó… 167 días de interminable rodaje, doce millones de presupuesto, despidos, sustituciones, la marcha de Tony Mann, la entrada de Kubrick, las burlas de los britanicos a costa de Douglas, la censura y un enorme guión de Dalton Trumbo bajo pseudonimo para el primer film épico con mensaje.

No me resisto a contarles una de esas burlas de la entente britanica a costa del productor de la película. Al parecer Douglas tenía grandes dificultades para dominar a Kubrick lo que degeneró en una pérdida constante de respeto por parte del equipo de rodaje que se plasmó durante un ensayo organizado por Douglas en el que citó a Ustinov, Laurence Olivier y Charles Laughton insistiendo en la necesidad de ir ataviados con las ropas que utilizarían durante el rodaje. El trío britanico consideró innecesaria esta última cuestión y se presentó en el lugar acordado vistiendo cómodas batas, pantuflas y pantalones de tweed. Más tarde llegó Douglas vestido de gladiador (espada incluida) quien en un primer momento restó importancia a la actitud de sus compañeros para más tarde enfurecerse ante las incontrolables rísas de éstos… Laughton lo contó así: “Allí estaba Kirk dando saltos hacia un lado y otro con su faldita de lino y su espada falsa… No nos fue posible contenernos”.

Business… La polemica rodeó la película (Hedda Hopper, cotilla oficial del reino californiano, dijo que era la peor película que habían visto sus ojos, en relación a la participación de Trumbo en el proyecto), lo que no alteró excelente marcha en la taquilla (Se hizo popular la imagen del presidente Kennedy comprando una entrada para verla). Con el tiempo Kubrick también renegó de su obra a pesar de que en su día afirmara que… “Es mi mejor película y desde luego hay mucho de mí mismo en ella”. En fin, cosas de genios.

LOLITA (Lolita, 1962)

De qué va… La historia de un profesor de mediana edad victima de una incontrolable atracción por su hijastra adolescente. Una ninfula consciente de su poder sexual sobre el sexo opuesto.

Frase para recordar… “Lolita arruinó mi vida”.- Sue Lyon.

Lo que nadie contó… Aparte de lidiar con la censura, Kubrick tuvo que enfrentarse con el caracter metódico de un James Mason furioso por los métodos de trabajo del director, además de tratar de frenar los pies a un Peter Sellers demasiado interesado en las curvas de la aún menor Sue Lyon.

Business… Éxito de crítica y público para una película que como el mejor vino gana con el tiempo. Un clásico convertido en objeto de culto por quienes la consideran mejor obra de su autor.

¿TELÉFONO ROJO?, VOLAMOS HACIA MOSCÚ (Dr. Strangelove or How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb, 1963)

De qué va… Extravagente e irónica parábola acerca de los peligros de la era atómica contada como si de una monumental broma se tratara.

Frase para recordar… “Por lo que a mí respecta, Kubrick es Dios”.- Peter Sellers.

Lo que nadie contó… Sellers (interpretando tres papeles distintos) y Hayden repetían con Kubrick, quizás por ello el rodaje transcurrió con inusitada tranquilad salvo por los inevitables enfrentamientos entre Terry Southern (guionista) y el director por la autoría del guión. John Wayne rechazó de forma tajante participar en la película tras serle ofrecido un papel vía telefónica por el propio Kubrick.

Business… Excelentes datos de taquilla y crítica para una película que se llevó cuatro sorprendentes nominaciones a los Oscars (mejor película, actor -Sellers- y director). Lo de sorprendente se refiere a las muchas críticas acerca del presunto antiamericanismo que brotaba de la película… El Washington Post llegó a publicar “ningún comunista podría haber soñado con una película antiamericana más efectiva que difundir por el mundo”.

2001, UNA ODISEA EN EL ESPACIO (2001: A Space Odissey. 1968)

De qué va… Metafórica recreación del origen y destino del hombre utilizando una alegoría espacial como soporte.

Frase para recordar… “No te rías, pero estoy fascinado ante la posibilidad de la existencia de extraterrestres”.- Stanley Kubrick a Arthur C. Clarke.

De hecho, la obsesión de Kubrick fue tal que aseguró su proyecto contra la posibilidad de que fuese encontrada vida alienigena inteligente antes de estrenarse la película. Lo que, obviamente, la hubiese desvirtuado.

Lo que nadie contó… Kubrick insistió en contratar a Clarke como co-guionista a pesar de que le fue descrito como “un recluso, un chiflado que vive en un árbol en la India o algo así”. Tardaron cuatro años en terminar el complejo guión que dio lugar a la película. 

Business… “2001” se convirtió en un acontecimiento a nivel planetario que el público acudió en masa a ver. El modo en el que había que prepararse para asistir al espectaculo quedó claro cuando un prestigioso crítico neoyorkino la puso a caldo tras un primer visionado, cambiando radicalmente su opinión tras un segundo visionado efectuado bajo los efectos del LSD.

LA NARANJA MECÁNICA (A Clockwork Orange, 1971)

De qué va… La historia de Alex, jóven líder de una salvaje pandilla callejera que será sometido a una completa reeducación en vista a convertirle en un miembro útil para la sociedad.

Frase para recordar… “Kubrick es como un vampiro cerebral. Pregunta y pregunta sin parar con esa voz tan monótona que tiene. Ni siquiera creo que escuche, sólo lo hace para saber lo que los demás saben”.- Adrienne Corri.

Lo que nadie contó… Primera película de Kubrick para la Warner en la que las cosas quedaron claras desde el primer momento; “Yo tendré el control total sobre la película. La rodaré, la montaré y decidiré dónde y cuándo se estrena… Ustedes hagan lo demás”.

Y así fue, la película recibió la calificación X, con todo lo que ello conlleva cara a la taquilla… Los directivos fueron incapaces de hacer que Kubrick cambiase el montaje final.

Adrienne Corri fue una de las principales víctimas del pirado en esta ocasión. Disfrutó domando su fuerte caracter que ya exhibió durante el casting al negarse a filmar una prueba en topless. De hecho, se acusó al director de haber efectuado docenas de castings privados en los que exigia a las actrices realizar una prueba desnudas mientras lo grababa con cámaras ocultas.

Business… Estrenada en Nueva York en la vispera de la navidad de 1971, el escándalo generado recorrió el mundo. Las explicitas escenas de sexo y violencia fueron consideradas inaceptables por muchos propietarios de cines que se negaron a exhibir la película. Ésta fue prohibida en decenas de países convirtiendose en la primera película pirateada masivamente para ser proyectada en sesiones privadas en los lugares en dónde fue prohibida.

Aun así, el éxito de taquilla fue notable. Recibió además el impulso de la Academia, siendo nominada a cuatro Oscars, incluidos mejor director y película.

BARRY LYNDON (Barry Lyndon, 1971)

De qué va… Las aventuras de un pícaro en el Londres de principios del siglo XIX según la novela de William Makepeace Thackeray.

Frase a recordar… “Barry Lyndon es la película más seria que he hecho hasta ahora y que probablemente haré nunca”.- Ryan O’Neil.

Lo que nadie contó… La meticulosidad del genio alcanzó cotas inimaginables en esta ocasión. Encargó la fabricación de velas especiales de lenta combustión suficientes para iluminar cien salones de baile. Se empeño en filmar en condiciones de baja visibilidad tan complejos que fue necesaria la colaboración de una conocida marca de fotografía quien se prestó a desarrollar una película con sensibilidad suficiente para ello. Dados lo problemas de tiempo, la compañía fue incapaz de conseguirlo presentando una película que conseguía el objetivo de filmar con la luz de las velas pero que se degradaba con al rapidez que era necesario positivarla casi de inmediato. Ya que el único laboratorio preparado a tal fin estaba en el continente, Kubrick ideó una especie de puente aéreo que se encargaba de transportar el material rodado cada día al laboratorio… No es necesario decir que el coste de tan estrabagante decidisión fue astronómico.

Para colmo, un extraño asunto relacionado con el IRA (la película fue filmada en Irlanda) asustó enormemente al director que además debió lidiar entre el mal rollo generado por sus actores principales, Ryan O’Neil y Marisa Berenson. De ésta O’Neil declaró; “Es cursi, vacía, tontíta y perezosa”, por contra la Berenson se refería al actor como “Ese hombre que concentra todo su pensamiento y energía en su polla”… No es extraño que Kubrick se lamentase de la negativa de Robert Redford a interpretar el papel.

Business… Tras 300 días de rodaje repartidos a lo largo de dos años y un exceso sobre el presupuesto de once millones de dólares, la película fue estrenada a finales de 1974 y supuso un rotundo fracaso comercial. Kubrick se negó a enseñar la película a los directivos de la Warner cuando éstos viajaron a Londres para veral en un pase privado, lo que enfureció al presidente de la major. Después del desastre, Kubrick sufrió una gran depresión que le mantendría apartado del cine nueve años.

EL RESPLANDOR (The Shinning, 1980)

De qué va… Jack Torrance, un escritor de poco éxito, viaja con su familia a un solitario hotel perdido en las montañas, el Overlook, para vigilarlo durante el invierno. Una vez allí sufre un deterioro mental que le convertirá en un psicópata demente.

Frase para recordar… “El verdadero problema es que Kubrick se puso a hacer una película de terror sin entender aparentemente el género.”.- Stephen King.

Lo que nadie contó… Aparte de casi acabar con la salud mental de Shelley Duvall y Scatman Crothers, Kubrick sometió a todo el equipo a unas jornadas de trabajo agotadoras que a punto estuvieron de provocar un grave conflicto sindical.

El que pareció disfrutar de lo lindo fue Jack Nicholson. El actor, que dijo haberse inspirado en Charles Manson para componer su papel, se pasó todo el rodaje en un estado rayano a la locura lo que provocó que sus compañeros le rehuyesen por puro miedo.

Business… Pese a la gran cantidad de críticas negativas recibidas (para regocijo de King, quien dirigió una infumable versión de su novela años más tarde), “El Resplandor” triunfó en taquilla consiguiendo figurar entre las diez películas más taquilleras del año.

LA CHAQUETA METÁLICA (Full Metal Jacket, 1987)

De qué va… Minuciosa reconstrucción del entrenamiento y posterior entrada en combate de un grupo de reclutas durante la guerra de Vietnam.

Frase para recordar… “Quizás debería buscar verdaderos asesinos para interpretar los demás papeles.” Tom Colaceri al saber que Kubrick había decidido dar su papel de sargento instructor a un verdadero sargento instructor, Lee Ermey.

Lo que nadie contó… En un arranque más de su delirio, Kubrick decidió rodar la película completa en Inglaterra. Para ello recreó en las afueras de Londres la Indochina de principio de los setenta. El desafió logístico fue considerable lo que ocasionó que el presupuesto se disparase (una vez más) muy por encima del inicialmente propuesto.

Business… La película comenzó a rodarse en agosto de 1985 y los ilusos ejecutivos de la Warner pensaron que podrían estrenarlo en el veano de 1986. Finalmente se estrenó mediado 1987, conviertiéndose en un éxito de taquilla inmediato. La crítica se dividió a la hora de dar sus favores entre la película de Kubrick y el “Platoon” que Oliver Stone había estrenado poco antes.

EYES WIDE SHUT (Eyes wide shut, 1999)

De qué va… Los problemas maritales de un jóven y éxitoso médico neoyorkino se mezclaran con un extraño suceso que le relacionará con orgías secretas organizadas por las clases altas de la ciudad y con la muerte de una modelo.

Frase para recordar… “Kubrick cambió nuestra vida. Hizo más fuerte nuestra relación como pareja mostrandonos nuestras debilidades”.- Tom Cruise y Nicole Kidman… divorciados poco después.

Lo que nadie contó… Uno de los rodajes más complejos del pirado. Pasó de todo. Para más información, visiten uno de mis primeros posteos de la Kubrickmanía (excuses, se me acaba el tiempo)

Business… Pudo ir mejor, pero no fue una mala despedida. Probablemente la noticia de su muerte pocos días antes de sus estreno hizo crecer la recaudación. El morbo, ya saben.

Y con esto doy por cerrada la Kubrickmanía… Algo que el pirado agradecerá, odiaba que hablasen de él.

No fue la preproducción de “Lolita” la más compleja a la que se enfrentó Kubrick, sin embargo, la confección de su casting fue muy laboriosa. Apenas dos meses antes del comienzo del rodaje, aún no era seguro quién daría vida a Humbert Humbert.

La primera opción del pirado fue siempre James Mason, actor de gigantesco talento conocido además por su estricta profesionalidad. Mason, con 52 años cumplidos, creía haber llegado al final de su carrera como actor protagonista. Unan esto a la desazón del envejecimiento, el hecho de estar viviendo un traumático matrimonio que amenazaba con desmoronarse en cualquier momento y la aventura secreta que mantenía con una jovencísima actriz y obtendrán a un tipo lo suficientemente confuso como para interpretar el papel de Humbert.

Y fue precisamente eso último (además de su imagen ajada y decadente) lo que atrajo la atención de Kubrick. ¿Quién mejor para dar vida a Humbert que alguien que estaba viviendo un romance intergeneracional similar al mantenido por el profesor suizo que inventara Nabokov?.

Mason, encantando en un principio, declinó la oferta poco después ya que se encontraba inmerso en la producción de un musical de Broadway que prometía ser tan exitoso como fuera “My Fair Lady”. De hecho, llevaba meses tomando clases de canto.

Tras el fracaso, James B. Harris y Kubrick le ofrecieron el papel a Laurence Olivier, quien se mostró muy interesado en él. Es más, lo aceptó durante una reunión mantenida con el dueto formado por el productor y el genio zumbado. Olivier, al igual que Mason, mantenía un romance con una nobel actriz (Sarah Miles) 20 años más joven que él, algo que no era un misterio para Kubrick, quien consideró esta circunstancia muy importante para aspecto interpretativo. La alegría duró poco esta vez. Aquella misma tarde, Olivier se entrevistó con Kubrick para comunicarle que rechazaba el papel por (encubiertas) cuestiones morales.

Aún se tocaron dos opciones más; Peter Ustinov y David Niven. Ustinov fue descartado por ser excesivamente buen actor. Así, como suena. Kubrick consideró que su interpretación superaría al papel y terminaría por condicionar la película. Harris tampoco lo consideró adecuado por una razón diametralmente opuesta… Ustinov era gay. Algo que probablemente habría repercutido en la (falta de) química que se suponía debía surgir entre Humbert y Lolita.

Finalmente se intentó con David Niven. Sorprendentemente el actor británico aceptó el papel… para rechazarlo días más tarde aduciendo problemas de calendario.

Fue curiosamente el mismo día en que Niven rechazó su participación en “Lolita” cuando James Mason telefoneó a Harris para hacerle esta sencilla pregunta… “¿Sigue por casualidad el papel disponible?”.

Por contra, el papel de Quilty no fue difícil de asignar. Siempre hubo un candidato claro, Peter Sellers.

Sellers, a sus treinta y seis años, estaba a punto de convertirse en una estrella a nivel mundial. Kubrick llegó a sentir gran aprecio por el cómico inglés, ya que compartía con él circunstancias vitales como el haber abandonado la escuela jóvenes, el haber tocado en grupos de jazz, la pasión por la fotografía y una adolescencia turbulenta.

Kenneth Hyman les presentó y desde aquel día trabaron una compleja amistad que compartirían el resto de su vida. Y no crean que era fácil ser amigo de Sellers. Hermético y distante en su vida privada, la única relación de la que presumía era la de ser amigo íntimo del altivo Alec Guinness, nivel de intimidad que éste último nunca compartió.

Sobre su voluble carácter cuando no se encontraba frente a una cámara, Kubrick contó cómo, tras ser invitado por Sellers a su gigantesca mansión de Chipperfield, no presenció una sola muestra de cariño del actor hacia sus dos hijos. Es más, apenas les dirigió la palabra tanto a ellos como a su esposa Anne, en las dos semanas en que Kubrick fue su huésped.

Lo cierto es que Sellers deseaba con ansiedad triunfar en los States. Aún recordaba la humillación a la que fue sometido por director Mike Nichols durante una recepción que le fue ofrecida tras el estreno americano de “El quinteto de la muerte”. Sellers era así, obsesivo con los pequeños detalles, hasta el punto de no olvidar esas pequeñas humillaciones que cualquier otro habría pasado por alto.

Así pues, el actor británico no se lo pensó cuando le ofrecieron el papel. Lo aceptó de inmediato, pensando en que un rol dramático basado en una novela de culto le proporcionaría el estatus intelectual que tanto deseaba.

Pero el gran reto fue el encontrar a una Lolita que resultase creíble. Cuestión complicada teniendo en cuenta la férrea censura que controlaba la producción cinematográfica de la época.

Harris insistió a Kubrick de la necesidad de contratar a alguien conocido para darle vida. Algo con lo que el pirado neoyorkino nunca estuvo de acuerdo. Sin embargo, no se opuso a darle una oportunidad a la actriz adolescente de moda en aquella época, Tuesday Weld.

Weld había superado un problema con el alcohol y las drogas, amén de fuertes depresiones que le llevaron a un intento de suicidio, circunstancias que Kubrick consideró suficientemente importantes para negarle el papel, dado que él buscaba lo que definió como “una niña aún no contaminada por la vida”.

En esta situación se pusieron manos a la obra realizando castings por toda la geografía norteamericana. Kubrick llegó a acumular 800 fotografías de posibles aspirantes al papel, si bien ninguna de ellas le convenció. Fue entonces cuando una mañana de junio llamó a Harris con visible alteración; “Vi a una chica hace unos días. No había pensado que sirviese pero la vi anoche en el show de Loretta Young y era buena. Deberíamos volver a verla, Jimmy. Creo que es ella”.

Y así fue…

Sue Lyon era un niña de 14 años crecida en Iowa, que llevaba apenas un año trabajando en publicidad y ocasionalmente en televisión cuando se presentó al casting de “Lolita”. Después de rebuscar su foto (tras la revelación televisiva), Kubrick la incluyó en la lista de posibles candidatas que regularmente le presentaba a Nabokov. Y fue el escritor quien rubricó su decisión al ver la fotografía cuando dijo… “No hay duda, es ésta.”

Aquella misma tarde fue contratada.

Y así fue como se gestó el casting de “Lolita”. Más tarde, durante el rodaje, hubo más y peor… Filtraciones, discusiones, interés desmedido (y no correspondido) de Sellers por las curvas de Sue Lyon, interés disimulado (y no correspondido) de Lyon por Kubrick, educadas distensiones entre el escritor y el director, enormes problemas con la censura (entre otras muchas propuestas, quisieron casar a Humbert y a Lolita para legitimar su “pecado”), presiones presupuestarias…

Y más… Mucho más. Pero eso es otra historia, y ya saben lo que dijo Truffaut sobre el tema: “Hacer cine consiste básicamente en resolver problemas.”

Shelley Duvall tenía una bien ganada fama de chica dulce y serena…

Hasta que este tipo se cruzó en su camino…

  

Antes de trabajar con el genio zumbado, Shelley Duvall lo había hecho con Woody Allen y sobre todo con Robert Altman, directores conocidos por el relajado ambiente de trabajo que imponen en sus rodajes, además de por su amor por la improvisación. Con semejantes antecedentes no es de extrañar que la pobre Shelley tuviese grandes problemas para acostumbrarse a la espartana disciplina impuesta por Kubrick en sus películas.

Tras la primera semana de convivencia durante el rodaje de “El Resplandor”, a Kubrick no le costó demasiado trabajo descubrir al eslabón más débil de la cadena con el que poder ensañarse y poner en práctica su célebres juegos mentales. La frágil Shelley resplandecía como oro en una pira de carbón. No le fue difícil torturarla, haciéndole repetir docenas de veces duras escenas que precisaban de gran descarga emocional hasta conseguir lo que se propuso desde el principio, desquiciarla.

Kubrick siempre alegó que necesitaba a la Duvall en ese estado para dar credibilidad a su papel. Tenía el físico adecuado, lo que él buscaba para el papel, pero carecía del talento, así que pensó que era preciso sacarla de sus casillas de un modo real. No era una técnica nueva, recuerden el famoso telegrama notificándo la muerte del director Viktor Sjostrom, amigo, protector y amante de la diva, que le pasaron a la Garbo momentos antes de rodar una escena clave de “The wild orchids” por indicaciones del director de la cinta, quien buscaba captar con la cámara “toda su desolación”.

Lo cierto es que mucha gente del equipo pensó que Shelley Duvall no daba la talla para el papel, y que su elección se debía más a una nada disumulada jugarreta de Kubrick a Stephen King (a quien no soportaba) que al verdadero talento que ella atesoraba.

El punto álgido en el personal descenso a los infiernos de la locura sufrido por la Duvall, se alcanzó durante el rodaje de la mítica escena en la que Jack destroza una puerta con un hacha. Kubrick ordenó repetirla una y otra vez, buscándo (y consiguiendo) deshacer el débil equilibrio de la actriz, que en las últimas tomas daba la impresión de estar a punto de desmayarse.  

…Allí estaba Shelley, con sus grandes dientes, su cara alargada y sus enormes ojos saltones que giraban como los de un caballo desbocado, evocaba el pánico en cada momento en que aparecía en escena… -escribió John Baxter-.

Un miembro del rodaje añadió… “Shelley parecía bastante chiflada. Pero más tarde me dijo que se estaba volviendo loca por estar rodando aquella maldita película. Tenía la sensación de que no le gustaba a Kubrick, y que él la trataba de un modo despiadado”, no se equivocaba.  

El último día de rodaje fue uno de los más felices en la vida de la actriz. Acabada la pesadilla confesó que apenas tuvo contacto con nadie durante los largos meses de rodaje. “Jack parecía haberse vuelto loco, no era posible razonar con él…” -declaró-, “…tan sólo Scatman Crothers fue un consuelo para mí, posiblemente porque él también sufrió la ira de Stanley”

No creo que ira sea la palabra adecuada. Kubrick siempre fue correcto en el trato personal. Su maldad era sibilina y contrastaba con el amoroso trato que dispensó durante el rodaje a su hija Vivian, quien se encargó de rodar el famoso Making of de la película.

También la Duvall tenía algo que decir al respecto… “Creo que todos sentíamos celos de ella (Vivian). La frialdad y el desprecio que dedicaba a su equipo, se tornaba en calor y cariño cuando su hija se encontraba en el set…”.

Tiempo más tarde, Shelley Duvall admitió haber seguido terapia psicológica durante años tras su participación en aquel rodaje. Algunos de sus amigos llegaron más lejos al afirmar que tras “El Resplandor”, Shelley no volvió a ser la misma.

   

Mi añorado Carl Sagan cuenta en “La conexión cósmica”, brillante libro divulgativo (al estilo Sagan, osease, una porquería para la ciencia oficial), cómo se produjo su peculiar encuentro con Kubrick.

Al parecer, Sagan fue invitado a una cena por Arthur C. Clark quien solicitó de su ayuda para resolver un grave problema surgido durante la redacción de un guión que estaba desarrollando junto al pirado neoyorkino. Se trataba de “Viaje más allá de las estrellas”, poco convincente título que Sagan sospechó sería sustituído más adelante por otro más atinado.

Sagan se presentó en el estudio que Kubrick tenía en Nueva York dispuesto a echar una mano en lo que le fuese posible. Así, tras una agradable cena en la que Sagan se llevó una grata imagen del director, le plantearon el problema como sigue…

“Aproximadamente a mitad de la película, una nave espacial dirigida por el hombre se acerca bien a Amaltea, el satélite más interior de Júpiter, o a Yapeto, uno de los satélites de mediano tamaño de Saturno. Cuando la nave espacial se aproxima y se hace visible en la pantalla la curvatura del satélite, nos damos cuenta de que éste no es una luna natural. Se trata de una artefacto de alguna civilización pujante y muy avanzada. De repente, aparece una abertura en un lado del satélite y, a través de ella, vemos… estrellas. […] La abertura es una especie de puerta espacial, un camino para ir desde una parte del Universo a otra, sin tener que recorrer distancia alguna. La nave atraviesa esta especie de puerta y surge en las cercanías de otro sistema estelar, en cuyo firmamento brilla, fulgurante, una estrella gigantesca. Orbitando al gigante rojo, hay un planeta, sin duda asiento de una civilización tecnológica. La nave se aproxima al planeta, desciende sobre él, y luego… ¿qué?…”.

Lo que el famoso escritor de sospechosos gustos sexuales y Kubrick solicitaban de Sagan era un extraterrestre. En otras palabras, necesitaban saber qué forma tenían los extraterrestres.

Kubrick le mostró entonces las posibilidades estudiadas hasta entonces. Alguna de ellas, grotesca. Per example, se pensó en un bailarín ataviado con un maillot negro de cuerpo entero con notas musicales de polka cubriendo su cuerpo (no, no es broma). También se pensó en una representación surrealista de la inteligencia extraterrestre. Posibilidades que no entusiasmaron a Sagan.

Éste les advirtió que era poco probable que existiesen en el Universo seres lejanamente parecidos a nosotros, dadas las condiciones individuales de cada sistema solar. Así, Sagan propuso sugerir a los seres extraterrestres en lugar de retratarlos de un modo literal. Una posibilidad sería entonces representar a éstos tal y como los vería la tripulación terrícola usando formas humanas a modo metafórico.

La idea no pareció interesar a Kubrick, y Sagan se despidió disculpándose por no haber resultado de gran ayuda en el proyecto.

Tres años más tarde se estrenó “2001: Una odisea en el espacio”. El éxito fue clamoroso. La crítica la situó de inmediato como referencia de futuras obras no sólo de ciencia-ficción. En concreto, se alabó la delicadeza y brillantez con las que Kubrick mostraba delicadas cuestiones… como la vida alienigena. Incluso la crítica soviética, que consideraba al cine americano decadente y superficial, consideró que la idea de usar humanos para representar seres de otra especie fue brillante.

Una vez más, Kubrick cargó con los méritos, y en los créditos de “2001…” no se hizo una sóla mención a Carl Sagan.

Los juegos mentales de Kubrick eran bien conocidos entre la profesión. Dicen que durante los rodajes gustaba de medirse especialmente con sus actores, si bien no le hacía ascos a cualquier otro miembro del equipo.

Para ilustrar su caracter les cuento esta anecdota que tal vez no conozcan…

Ocurrió durante el rodaje de "Espartaco". El director de fotografía de la cinta, contratado personalmente por Kirk Douglas, fue Russell Metty, reputado artesano con más de veinte años de experiencia en los que fotografió películas como "El Extraño" y "Sed de Mal" de Wells, o "La fiera de mi niña" de Hawks.

La antipatía entre Metty y Kubrick nació en el momento de ser presentados tras incorporarse éste al rodaje que iniciara Tony Mann. Esa antipatía creció al mismo ritmo con que se desarrollaba el rodaje, hasta el punto en el que Kubrick terminó por boicotear el trabajo de Russ Metty con exigencias en ocasiones quiméricas.

El punto de ebullición de su enfrentamiento llegó durante el rodaje de una escena con Herbert Lom y Kirk Douglas, en la que el pirata cilicio que intrepretaba el primero, negociaba a un acuerdo con el esclavo liberto en una especie de tienda de campaña pobremente iluminada… Al finalizar una de las tomas, Kubrick miró por el visor de la cámara y le dijo a Metty "No veo las caras de los actores".

Enfurecido, Metty le dio una patada a uno pequeño foco que se encontraba junto a su silla… Éste rodó hasta entrar en plano, tras lo cual el viejo cameraman espetó, "¿Hay ahora luz suficiente?"… A lo que Kubrick contestó con su habitual frialdad, "No, Ahora hay demasiada…".

Tras este incidente, Russ Metty se citó con Ed Muhl (productor), para presentarle su dimisión… "No puedes despedirte. Estás bajo contrato" -contestó Muhl-, a lo que Metty replicó, "Entonces, que me dejen hacer mi trabajo".

Muhl concertó entonces un encuentro entre el director y el fotógrafo tratándo de llegar a un punto de conciliación… Y encontrandose con esta declaración de intenciones por parte del genio pirado: "Que haga su trabajo… sentándose en su silla y callándose. Yo fotografiaré la película".

Desde aquel día Metty no hizo nada. Stanley decía al equipo lo que debía hacer, ellos miraban a Metty y él asentía.

Stanley iluminó la película… y Metty se llevó un Oscar.

Les presento algunos de los mejores rumores que envolvieron el problematico rodaje de "Eyes Wide Shut" dirigida por el genio pirado (sí, sí… Stanley, ¿quién si no?).

I.- Se cuenta que el origen de Eyes Wide Shut se remonta a 1962, época en la que Kubrick y Terry Southern (guionista de Dr. Strangelove), organizaban en casa del primero proyecciones de películas porno con relativa frecuencia. De hecho el origen (y esto no es un rumor, es un hecho) de "Blue Movie", la defenestrada película hard que debía rodarse con estrellas de Hollywood amén de un gran presupuesto, se gesto en una de aquellas calenturientas sesiones.

II.- John Malkovich estuvo en el proyecto durante un corto espacio de tiempo.

III.- Cruise aparecía vestido de mujer en una de las escenas rodadas en el bar londinense de travestidos "Madame Jo-Jo's". La escena fue eliminada y finalmente destruida a instancia de Tommy y de su siempre puesta en cuestión sexualidad.

IV.- Sydney Pollack fue una imposición de la Warner a Kubrick. De hecho, se cuenta que era un espía del estudio encargado de vigilar el rodaje y dispuesto a hacerse con la dirección del mismo en caso de catastrofe.

V.- Tom Cruise agredió a un miembro del equipo que se atrevió a decir en su presencia "Apuesto a que ha practicado más el sexo con Nicole en esta película que durante todo el tiempo que llevan casados".

VI.- Harvey Keitel fue despedido porque rodando una escena con Kidman eyaculó sobre el vestido de la actriz.

VII.- El apartamento de la pareja en la película fue decorado personalmente por la Kidman, quien eligió libros, el color de las cortinas y paredes y hasta los productos de belleza del baño.

VIII.- Kubrick rodó personalmente la famosa escena del espejo, después de echar a todo el mundo del plató.

IX.- Kubrick contrató a un terapeuta sexual para "enseñar" cómo debían hacer determinados actos sexuales la famosa ex-pareja.

X.- Como ya lo sufrieron antes muchos otros, Cruise fue una victima más de los métodos de dirección de actores de Kubrick. Se cuenta que en una ocasión le ordenó repetir 93 veces una escena que finalmente no se positivó.

XI.- Algunos aseguran que durante el verano del 96 Kubrick ordenó parar el rodaje por desavenencias con Cruise.

XII.- Durante el primer pase de la película con únicamente dos espectadores (Cruise y Kidman), el proyeccionista fue obligado a vendarse los ojos durante la proyección, para que no pudiese revelar su contenido.

Y aunque no lo crean, varios de estos rumores son ciertos… ¿Cuáles?. 

Tomando como base la fascinante biografía que John Baxter escribió acerca del genio neoyorkino, he compuesto esta pequeña lista de proyectos que Kubrick nunca llegó a completar…

Me he decidido por los que considero más interesantes, obviando otros (como su descabellado intento de rodar una película pornográfica utilizando actores convencionales) que sin duda serían tan destacables o más que los que cito…

Espero les resulte ameno.

ARDIENTE SECRETO

Durante mucho tiempo, Kubrick contemplo la posibilidad de llevar al cine la novela de Stefan Zweig, autor entre otras de "Carta de una desconocida" ya llevada al cine (con gran acierto) por Max Ophuls. Finalmente, Kubrick se decantó por "Senderos de gloria" y nunca más volvió a interesarse por el proyecto.La historia iniciática que narrara Zweig terminó siendo filmada por Andrew Birkin (colaborador de Kubrick en "2001") quien se valió del talento de Faye Dunaway para al menos salvar una película mediocre.

THE 7th VIRGINIA CALVALRY RAIDER

La biografía del mítico general confederado John Singleton Mosby (El fantasma gris) siempre le interesó. Incluso llegó a aprovar un primer guión que le otorgaba el papel protagonista a Gregory Peck. Dificultades de calendario y presupuesto acabaron por tumbar el proyecto.

LA HUIDA

Jim Thompson, autor de la extraordinaria novela que da título a la película, le pidió personalmente que la adaptara al cine pero Kubrick se negó.

Después, Sam Peckinpah terminó filmando una cinta memorable.

EL ROSTRO IMPENETRABLE

Fue su proyecto frustrado que más cerca estuvo de hacerse realidad. Realizó todo el trabajo de la pre-producción pero sus frecuentes encontronazos con Brando (productor y protagonista) provocaron su huida.

Brando terminó por filmarla él mismo, con resultados decepcionantes.

EL EXORCISTA

Kubrick se mostró muy interesado en la novela de William Peter Blatty… Tanto que exigió producirla él mismo, a lo que el Blatty se negó en rotundo.

Años más tarde también surgió la posibilidad de que dirigiese la segunda parte, a lo que el genio hermitaño respondió: "La primera parte es perfecta. ¿Qué podría hacer para superarla? ¿Vomitar en colores?"

WARTIME LIES

Louis Begley situó la acción de su novela en una Polonia semidestruida tras la invasión de las tropas nazis. La historia de un niño judío en continua huída acompañado de su joven tía se frustró cuando el proyecto se hallaba en avanzado estado.

Joseph Mazello (el niño de Jurasic Park) y Julia Roberts ya habían sido anunciados como protagonistas de una historia que no llegó a ver la luz en parte debido a la coincidencia en el tiempo con "La lista de Schindler" Spilberiana.

A.I.

Y fue precisamente Spielberg quien terminó llevando al cine el proyecto postumo de Kubrick. Proyecto que nació de la admiración que despertara en el genio (si bien el boceto original data de 1973), el "E.T." que firmara Stevie en su día.

Su historia, basada en la novela de Brian Aldiss, era más oscura que la fábula Spielberiana. Éste último sin embargo, dulcificó hasta extremos inimaginables el guión original.

NAPOLEÓN

La que debió ser su obra magna. Su proyecto más querido.

El monumental biopic que pretendió rodar (con Jack Nicholson en el papel principal) se vino abajo tras decadas de trabajo debido a la negativa de la Warner para afrontar el formidable presupuesto que requería.

Se dice que fue su mayor frustación. Hasta el punto de que le influyó negativamente en un caracter ya huraño de por si.